La Legislatura bonaerense analiza prohibir en los colegios de toda la provincia de Buenos Aires la venta de alimentos que puedan provocar obesidad, entre ellos alfajores y golosinas.
Se trata de un proyecto de ley presentado por el diputado radical Luis Bruni, y está enmarcada en un Programa Provincial de Lucha contra la Obesidad Infantil y Adolescente, que se crearía a partir de la norma con el ánimo de "promover la alimentación saludable en este segmento y crear conciencia sobre las consecuencias de esta afección".
Definida por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) como la "epidemia metabólica del siglo XXI", y en el país por el Ministerio de Salud de la Nación como "una bomba sanitaria a futuro", el tema de la obesidad infantil se presenta como un flagelo que preocupa en todo el mundo.
Hasta tal punto, que en Inglaterra la Agencia de Estándares Alimenticios (FSA, según sus siglas en inglés) le pidió al gobierno británico que prohíba los anuncios comerciales televisivos de "comida chatarra" antes de las 9 de la noche, como parte de las medidas para evitar el creciente número de niños obesos en Gran Bretaña. Pero este tipo de iniciativas no sólo atañen a los ingleses, sino que se han instalado también en la provincia de Buenos Aires, a partir de este proyecto presentado en la Cámara de Diputados bonaerense.
"Para combatir la obesidad infantil -señaló el diputado- la provincia de Buenos Aires tendría que determinar la promoción del consumo de frutas, verduras y lácteos; capacitación docente; un día para que los médicos expliquen en las escuelas las consecuencias de la enfermedad; los alimentos que podrán venderse en los colegios, y la prohibición de comercializar artículos que favorezcan el consumo de alimentos que no sean parte de una dieta infanto-juvenil".
La iniciativa presentada en la Legislatura prevé también la conformación de un Consejo Asesor con representantes de las carteras de Salud y Educación, y la participación de profesionales en la materia.