El Comité Federal de la UCR resolvió por "unanimidad" plantar al radicalismo como alternativa opositora al Gobierno, en una jugada que apunta a aislar en el plano político interno a los gobernadores e intendentes que se acercaron al presidente Néstor Kirchner.
El organismo partidario representativo de todos los distritos del país también dejó abierta la posibilidad de iniciar una ronda de diálogo con distintos sectores políticos, y aunque no descartó tomar contacto con el Gobierno, la definición pareció orientada hacia el posible proyecto presidencial de Roberto Lavagna.
El Comité Federal de la UCR -que sesionó sin la presencia de los cinco gobernadores radicales alineados al Gobierno nacional- emitió un comunicado denominado "Una discusión de principios", en el que ratificó su "compromiso de profundizar el diálogo con otros sectores políticos y sociales que compartan nuestra vocación transformadora, democrática y federal".
El encuentro, que duró más de siete horas y se realizó en la sede partidaria del barrio de Congreso, contó con la participación de representantes radicales de los distritos partidarios de todo el país, a excepción de las mesas directivas de San Luis, Neuquén, y de los gobernadores e intendentes amparados bajo la Casa Rosada. Junto a las autoridades del Comité Nacional del partido, también estuvieron presentes los titulares de los bloques parlamentarios, Ernesto Sanz (Senadores) y Fernando Chironi (Diputados), y representantes de la Convención Nacional y de la Juventud Radical.
Según pudo saberse de fuentes partidarias, el ex ministro de Economía podría comunicar su determinación -en cuanto a postularse o no como candidato a presidente en 2007- en la semana posterior a la finalización del Mundial, que concluirá el 9 de julio.
Por eso desde el radicalismo cada vez están surgiendo más señales políticas en favor de la eventual candidatura de Lavagna, quien si llega a aceptar la postulación recibiría el respaldo orgánico de la UCR en la Convención Nacional partidaria que se reunirá entre el 25 y el 26 de agosto en la ciudad de Rosario.
En este escenario, Iglesias le reclamó al gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, que tome la actitud "decente" de abandonar el partido para pasar a formar parte del proyecto del presidente Kirchner.
"Si hay alguien que cree que el presidente y el Frente para la Victoria son un alternativa potable y que la UCR no lo contiene, hay que tomar la decisión de irse a militar a otro lado", aseguró el presidente del Comité Nacional del radicalismo.
Con la referencia a Zamora, quien había cuestionado que la UCR discutía "candidaturas virtuales", Iglesias se refirió así al grupo de gobernadores e intendentes radicales que mantienen una fina sintonía con el Gobierno de Kirchner y que en 2007 podrían confluir electoralmente con el Frente para la Victoria.