El Senado finalmente no trató el proyecto de Ley que reglamenta el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), por el cual el Congreso de la Nación estará obligado a ratificar o rechazar esos instrumentos utilizados por el Poder Ejecutivo.
La decisión fue tomada en una nueva reunión de Labor Parlamentaria que se realizó pasado este mediodía, en la que el oficialismo decidió bajar el proyecto porque no tenía el número suficiente.
El bloque PJ-Frente para la Victoria resolvió a último momento postergar hasta el jueves 6 de julio el debate de la iniciativa de la primera dama, a raíz de que no contaba con el número de legisladores suficientes para dar luz verde al proyecto.
Así lo reconoció el jefe del bloque oficialista del Senado, Miguel Angel Pichetto: "no voy a arriesgar, tengo varias ausencias", comentó, quien agregó que minutos antes de bajar al recinto contaba con 36 votos propios, uno menos del necesario para sancionar la propuesta de la primera dama.
Ocurre que varios senadores del PJ que no se encuentran en Buenos Aires: Sonia Escudero (Salta) y Elisa Castro (Santiago del Estero) están en Cuba, mientras que Mario Daniele (Tierra del Fuego) y Silvia Giusti (Chubut) viajaron a Estados Unidos para concurrir a una conferencia de Naciones Unidas sobre armas. La riojana Ada Maza, en tanto, se quedó en su provincia organizando la próxima interna de su partido.
"El número a favor del proyecto era muy ajustado", se justificó Pichetto, quien por primera vez desde que asumió el presidente Néstor Kirchner debió suspender el debate de una ley impulsada por la primera dama.
"El dato objetivo es que no tienen los números, aunque hace 15 días que se convocó la sesión", resaltó el presidente del bloque de la UCR, Ernesto Sanz, al referirse a la postergación del debate.
La bancada radical, el Interbloque Federal que agrupa a los partidos provinciales y los puntanos que lidera el ex presidente Adolfo Rodríguez Saá rechazaron la iniciativa oficial.
El proyecto, según la oposición, deja la puerta abierta a que el "silencio" del Congreso convalide los decretos, ya que no fija una fecha límite para que el Poder Legislativo se pronuncie sobre la validez del instrumento.
La iniciativa, además, pone en marcha la Comisión Bicameral, que estará integrada por 8 senadores e igual número de diputados, que deberá estudiar el contenido de los decretos que emita el Poder Ejecutivo. Esta tendrá diez días para emitir un dictamen a favor o en contra del instrumento, que luego deberá debatir el Senado y la Cámara de Diputados.
Pero como la iniciativa no pone plazos para que ambos plenos los trate, los decretos podrán "dormir" en el Congreso por tiempo indeterminado
La propuesta, que cuenta con el visto bueno de la Comisión de Asuntos Constitucionales, es diametralmente opuesta a la que presentó Cristina Kirchner el 25 de octubre del 2000 cuando era diputada opositora.
En aquel proyecto se establecía que el Congreso debía ratificar los decretos dentro de los 20 días después de haberse emitido, caso contrario carecían de toda validez.