Las víctimas en accidentes de tránsito siguen creciendo en todo el país y preocupan a la Cámara baja, donde sus miembros estudian nuevas iniciativas para concientizar a la sociedad desde distintos conceptos.
Por Julio El Ali
Uno de los peores índices, por los cuales se nos caracteriza a los argentinos en el mundo, es el de accidentes de tránsito. Las muertes a causa de choques automovilísticos aumentan considerablemente día tras día, a pesar de las distintas iniciativas de prevención y el endurecimiento de las penas.
Sin embargo, la concientización sobre los riesgos que provoca no respetar las reglas de tránsito es una materia pendiente en nuestro país, acostumbrado al vale todo y a que los responsables no paguen por sus culpas.
Esta es una problemática que preocupa al Congreso Nacional, que estudia impulsar varias iniciativas para frenar los altos índices de mortalidad. No obstante, la tarea no es fácil, ya que varias propuestas han fracasado.
Preocupación
Una de las diputadas comprometidas con la problemática es María Araceli Carmona, quien presentó un proyecto que contempla la penalización de acciones que afectan a la seguridad del tránsito vehicular, generando situaciones de peligro para la vida o integridad de las personas. Según explicó la misma legisladora, la criminalización de estos comportamientos permite la intervención del derecho penal en momentos anteriores a la lesión de los bienes jurídicos o de la vida misma, en reemplazo de la desaconsejable política criminal orientada al sistemático incremento de sanciones cuando ya se han lesionado de manera irremediable tales bienes.
“El problema de la inseguridad en el tránsito no es algo que pueda resolverse de forma mágica con el simple recurso de incrementar las penas que en la actualidad se encuentran previstas en el Código Penal para el homicidio culposo y las lesiones culposas”, aseguró Carmona, quien además agregó: “La última reforma legislativa ha tenido escasa incidencia, ya que aumentó el máximo de la pena prevista para el delito de homicidio culposo pero los accidentes por imprudencia siguen creciendo”.
La diputada fundamentó que el problema de la inseguridad en el tránsito es consecuencia de una pluralidad de factores que convergen de manera determinante en su producción. Por lo tanto, “de nada vale una reforma legislativa si no se modifican las verdaderas causas de la inseguridad en el tránsito vial”.
“La principal problemática proviene de la inconciencia de los conductores, con el agregado del consumo de alcohol y drogas”, aseguró la legisladora.
Por otra parte, el Estado, como ente que regula y brega por el orden social, “falla en las políticas de prevención y control porque -en realidad- cuando hablamos de premios y castigos nos referimos a la acción consumada y no a los momentos previos, donde se debería trabajar más, porque es donde se aprenden los valores viales”, remarcó Carmona.
Soluciones
Una de las posibles soluciones es ponerles fuertes sanciones a quienes no cumplen con las normas. Para la diputada kirchnerista, cuando no se tiene conciencia de que el vehículo puede ser causal de muerte e impera la imprudencia se “debería considerar homicidio culposo o doloso. Pero lo que no quiere decir que los accidentes se evitarán aumentando los castigos, porque a una persona que corre picadas no le importan los años de sanción, por lo que se necesita un accionar previo para evitar que el conductor posea un auto de esas características”.
Mientras la Cámara baja estudia nuevas iniciativas, han muerto por cada día aproximadamente 21 personas y es incalculable la cantidad de accidentes sin víctimas fatales.
Por el momento, existe otro proyecto -presentado por el diputado Emilio Martínez Garbino-, en el cual solicita declarar la “emergencia vial a nivel nacional”. Sin embargo, serán estériles todas las medidas si la sociedad, en su conjunto, no realiza una autocrítica y cambia la primera frase/excusa: “Me chocaron”.