El ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra acelerará el armado de un frente político en la ciudad con el objetivo de presentarse en las elecciones del año próximo, luego del fallo que lo sobreseyó en el caso Cromañón.
Con la "tranquilidad" del resultado judicial, Ibarra reforzó los encuentros políticos para comenzar a analizar cómo fortalece "un espacio plural amplio, un gran frente que polarice con Mauricio Macri". Este es el análisis que deslizó el ex jefe de Gobierno entre sus íntimos, quienes lo acompañan tanto desde la Fundación de Políticas Públicas como en el armado del Frente Progresista y Popular.
Aunque no está definido, a Ibarra lo tienta la posibilidad de presentarse como primer candidato a legislador porteño en las elecciones de 2007.
"Sería una forma de reinstalarme en la política de la ciudad y en la Legislatura, que es la que me sacó", analizó Ibarra, según dijeron dirigentes de su íntima confianza.
De todos modos, también se evalúa que la dinámica de alianzas lo lleve a postularse "como diputado o senador nacional" por la ciudad. Lo que sí está decidido es redoblar las actividades y recorridas por la ciudad -en los últimos días estuvo en Pompeya, Caballito y Mataderos- y continuar los encuentros políticos.
En los últimos meses, Ibarra mantuvo diferentes encuentros con por lo menos tres de los potenciales candidatos a la jefatura de Gobierno de la ciudad vinculados con el kirchnerismo: el ministro de Educación, Daniel Filmus; el vicepresidente Daniel Scioli y el diputado Miguel Bonasso.
En cambio, la relación entre Ibarra y su ex vicejefe -ahora a cargo de la ciudad- Jorge Telerman, aparece en un punto de tensión, especialmente luego de las críticas que disparó el ministro de Planeamiento, Juan Pablo Schiavi, quien criticó la gestión ibarrista en la Ciudad.