El negocio del llamado

Los call center han crecido en el país, pero desde ahora comenzarán a ser regulados por una ley aprobada en la Legislatura porteña.

La industria del call center ha crecido en nuestro país durante los últimos años, en especial en el ámbito porteño. Eso explica el porqué ha crecido el trabajo en ese tipo de servicios y el porqué cada vez resultan más invasivos los llamados telefónicos destinados a ofrecer servicios y/o productos.

Según cifras publicadas por la Agrupación Centros de Atención al Cliente de la Cámara Argentina de Comercio, los call center, que empleaban a 6.500 personas en el 2001, alcanzarían a las 40 mil personas a fines de este año y podrían llegar a 60 mil en 2008, una cifra abrumadora que no cuenta con una legislación que los regule.

La Legislatura porteña aprobó el “Registro no llame”, proyecto impulsado por el diputado del ARI Alejandro Rabinovich, que tiene por objeto prohibir a quienes emplean el telemarketing dirigirse a los números de teléfono y a los titulares de líneas anotados en ese registro, a la vez que prevé que la autoridad de aplicación de la ley “fije las sanciones”, que serán aplicadas por la Dirección de Defensa y Protección del Consumidor porteña para aquellos operadores que infrinjan lo estipulado por la norma en cuestión.

PAE

Cabe destacar que el bombardeo ocasionado por las empresas o particulares, dedicados a la venta telefónica, se debe en gran parte al tráfico de datos privados, del que podrán librarse los vecinos cuando el Poder Ejecutivo de la ciudad reglamente la ley sancionada en la casa política local.

Al respecto, el legislador arista explicó que “el telemarketing invade cada vez más nuestros hogares, con el objetivo de ofrecernos productos y servicios que la mayoría de las oportunidades no estamos dispuestos a comprar: tenemos derecho a manifestar nuestra voluntad de no ser llamados”.

Asimismo, explicó que “la medida pretende defender la privacidad de los individuos y, en paralelo, frenar el tráfico de datos personales. Al que quiera operar como telemarketer en la ciudad se le entregará el registro y deberá abstenerse de llamar a los inscriptos”.

Siguiendo esa misma línea, sostuvo que “los servicios de telemarketing avasallan la intimidad y hacen negocio de esto porque una persona da sus datos a su banco y a su compañía de seguro y lo llaman de todos los bancos y de todas las aseguradoras”. Pero no sólo son bancos y aseguradoras, claro está. El listado de ofertas de bienes y prestaciones amenaza con ser interminable. En él figuran también proveedores de Internet, bancos, servicios de ambulancias, automotrices y explotadores de tiempos compartidos”.

Si bien el telemarketing es un instrumento relevante de comercialización directa, que aprovecha las nuevas tecnologías en equipos y sistemas de telecomunicaciones para vincularse con el público objetivo, a distancia, y aplicarlas al desarrollo de las empresas, en coordinación con las áreas internas correspondientes, hay un abuso por parte de los call centers.

Otro hecho por el cual se mostró interesado el diputado Rabinovich fue por la situación laboral en la que son sometidos muchos de los empleados de los call center, en general jóvenes estudiantes, madres solteras o divorciadas e inmigrantes. Sobre la base de ello, el vicepresidente tercero de la Legislatura solicitó un pedido de informes al ejecutivo comunal, mediante el cual requiere saber qué normativa laboral o convenio comprende y rige el funcionamiento de los callcenter en la ciudad de Buenos Aires.

Al día de hoy no existe en la ciudad una legislación que ampare a esos trabajadores. En parte se debe a que resulta muy difícil de regular, ya que muchas de esas empresas están tercerizadas. Esta iniciativa pretende obtener información de si se tiene o no un registro de las denuncias efectuadas por los telemarketers o si existen causas iniciadas por incumplimiento de la normativa laboral que los involucra, ya sea por exceso de horas de trabajo reglamentarias o por malas condiciones del lugar en que deben desempeñar su tarea.

“El motivo de este pedido de informes se basa en la necesidad de conocer en profundidad cómo funciona el servicio prestado por los call centers, y cuál es el organismo encargado de regular y controlar dicha actividad, a modo de asegurarnos que los chicos que trabajan en estas empresas, lo hagan en condiciones dignas y no sean estafados” enfatizó Rabinovich.

Ahora la Legislatura aguarda la respuesta del Ejecutivo que va a ser crucial en la elaboración de un futuro proyecto que procura impulsar el diputado arista, que promete ser el inicio de una posterior transparencia y mejora laboral en el ámbito de los call centers.

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