La Convención Nacional de la UCR habilitó la negociación de futuras alianzas electorales con la mira puesta en Roberto Lavagna, al tiempo que facultó a la conducción a intervenir los distritos que no sigan una línea opositora al Gobierno nacional.
Así, el órgano deliberativo de la UCR trazó una clara línea divisoria con los denominados "radicales K", que se acercaron al presidente Néstor Kirchner y estuvieron ausentes en el encuentro partidario de Rosario.
"El Comité Nacional de la UCR podrá adoptar las medidas administrativas, políticas y judiciales que fueran necesarias para garantizar que todos aquellos distritos provinciales que no acaten la resolución de la Convención no puedan representar a la UCR, ni utilizar los símbolos partidarios que a ella identifican para ningún efecto", indicó el documento final de la cumbre.
"Se terminó con la farsa de llamarse radical y después ir a la Casa Rosada", celebró el presidente del Comité Nacional, Roberto Iglesias, tras la finalización del segundo día de debate, que se prolongó por casi nueve horas.
Ante una consulta, Iglesias amplió: "El escudo y los signos representan mucho para nosotros, son nuestros principios, nuestra ética y conducta".
Tras varias horas de discusión, por momentos fue muy tensa, los convencionales radicales aprobaron por amplia mayoría un documento que sentó las bases programáticas de la UCR de cara a 2007, con un texto de marcado tono opositor.
El mendocino Iglesias quedó facultado para encarar negociaciones sobre futuras alianzas electorales con otras fuerzas políticas y sociales, en lo que se interpretó como un logro de los dirigentes que bregan por la candidatura de Lavagna. Es que el artículo cuarto del documento final habilitó al titular del Comité Nacional para que "inicie el diálogo hacia las más diversas direcciones del espectro democrático y progresista, incluyendo organizaciones políticas, gremiales, empresarias, sociales y académicas".
A pesar de que estuvo en franca minoría, el sector que lidera la secretaria general del partido, Margarita Stolbizer, logró desactivar la conformación de una comisión especial con mandato para negociar alianzas en nombre del radicalismo.