El demorado proyecto para modificar la Ley de Riesgos del Trabajo ingresará al Senado en los próximos días e inmediatamente comenzará a ser discutido en las respectivas comisiones, debido a que el Gobierno quiere que el nuevo régimen esté sancionado antes de que finalice este año.
La norma es prioridad para el Ejecutivo, según afirmó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en cada una de las últimas oportunidades en que visitó el Senado. En la primera semana de julio, cuando participó de un seminario junto a otros ministros y senadores del oficialismo, Tomada argumentó que la iniciativa persigue "una participación más activa del Estado en la protección de la salud del trabajador".
El proyecto postula dar a los trabajadores la posibilidad de optar por cobrar la indemnización a cargo de las aseguradoras de riesgos del trabajo (ART) o demandar al empleador por responsabilidad civil ante la justicia laboral.
En cualquier caso, ninguna de las opciones será considerada como pago a cuenta de la otra, por lo que se denominó "doble vía excluyente" a ese mecanismo.
La iniciativa también propone sancionar un alza de los montos de resarcimiento, igualándolos con los que dictan los jueces en demandas por responsabilidad civil.
Al mismo tiempo, postula imponer un límite a las indemnizaciones por accidentes en el camino al trabajo -"in itinere"- que, en principio, sería de 90.000 pesos ajustables por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Según el proyecto, ese tope de resarcimiento por accidentes rumbo al lugar de trabajo no existiría para los que ocurran en el sitio donde desempeña sus tareas el asegurado.