Dirigentes radicales afines al Gobierno nacional rechazaron las advertencias de desafiliación e intervención de distritos provinciales lanzadas por sus correligionarios en Rosario y ratificaron su aval a la concertación impulsada por el presidente Néstor Kirchner.
Los diputados Genaro Collantes y Alfredo Cornejo, figuras cercanas a los gobernadores de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, y de Mendoza, Julio Cobos, objetaron las conclusiones de la Convención Nacional de la UCR que sesionó entre el viernes y el sábado pasados.
"Las amenazas no nos asustan. Seguiremos avanzando en la concertación desde el punto de vista institucional, porque tenemos la suficiente autoridad orgánica y política para tomar nuestras propias decisiones", señaló Collantes.
El vicepresidente de la UCR catamarqueña sostuvo que la decisión de la Convención de intervenir los distritos que se plieguen en la concertación es una "expresión autoritaria que no hace más que otorgarle superpoderes al Comité Nacional, es decir a (el titular del partido) Roberto Iglesias".
Según Collantes, aquella resolución adoptada por el partido "ya había sido anticipada" por los gobernadores e intendentes aliados al Gobierno nacional, puesto que el documento final "ya estaba redactado y no daba lugar al debate".
En cuanto a Catamarca, Collantes explicó que "el pasado 12 de marzo se realizaron los comicios internos, donde 33 mil afiliados eligieron a la actual conducción", hecho por el cual -dijo- la dirigencia partidaria "tiene la autoridad política suficiente como para tomar sus decisiones" de manera independiente.
"Estábamos esperando que se muestre a las claras esta alianza entre el PJ bonaerense, Alfonsín y las mismas caras de siempre en el radicalismo: Moreau, Storani, (Adolfo) Stubrin, que tratan de llevar a la UCR un candidato como Lavagna que hasta hace unos meses era el ministro de Kirchner", sostuvo.
Por su parte, Cornejo señaló que las autoridades partidarias deberían "ser más prudentes luego de haber llevado al radicalismo al nivel histórico del 2 por ciento en las últimas elecciones nacionales (2003)".
"Tendrían que escuchar al principal capital político de la UCR que son los gobernadores e intendentes, quienes han sido categóricos en su pronunciamiento de Vicente López", agregó Cornejo. Objetó que las autoridades del partido "tengan un afán rupturista tremendo" y recalcó que el Gobierno de Kirchner llevó adelante promesas que figuraban en el programa de la Alianza y que no fueron cumplidas.