El procurador Penitenciario Francisco Mugnolo afirmó en el Congreso que se debe replantear la política criminal, se debe buscar una solución integral al problema de la sobrepoblación en las cárceles y criticó el agravamiento de penas dispuesto hace dos años.
Lo hizo en el marco de un informe ante la Comisión Bicameral del Defensor del Pueblo, que encabeza la kirchnerista Rosana Latorre.
Al encuentro, realizado en el Salón Eva Perón, asistieron los legisladores de la UCR, Juan Carlos Marino, el presidente del bloque de senadores del oficialismo, Miguel Angel Pichetto, y la diputada del Peronismo Federal, Graciela Camaño.
"La Construcción de nuevos establecimientos proporcionan un alivio momentáneo, sin resolver de fondo este flagelo, para lo cual se necesita un replanteo de la política criminal y crear políticas dirigidas a reducir la marginación y exclusión social", aseveró.
En ese contexto, Pichetto planteó como se puede compatibilizar su planteo con las demandas de mayor seguridad que hoy tiene la población.
Además, Mugnolo cuestionó las leyes que incrementaron las penas donde se excluyó la posibilidad de excarcelación "con lo cual se rompió el equilibrio" que tiene el sistema penal.
Ese organismo fue creado por el Congreso Nacional en 1993 mediante la ley 25.875, pero recién a partir de enero de este año, la Procuración obtuvo total autonomía funcional respecto del Poder Ejecutivo Nacional.
La Procuración tiene a su cargo la tarea cotidiana de asistencia y protección de los derechos humanos de las personas privadas de libertad en el Sistema Penitenciario Federal.
Mugnolo señaló que las cárceles del Servicio Penitenciario "tienen 9.927 presos, cuando la capacidad de alojamiento es de 9.298", aunque aclaró que el problema de la superpoblación no afecta a todas las cárceles del país, sino en la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires".