Los dirigentes del ARI de la ciudad de Buenos Aires se abocaron en las últimas horas a la búsqueda de una solución de consenso para evitar las elecciones internas para definir la nueva conducción partidaria en el distrito.
Los nombres en danza para encabezar la mesa de conducción porteña son, por un lado, el dirigente oriundo del Chaco Fernando Sánchez, un estrecho colaborador de la líder del partido, Elisa Carrió, y el diputado de origen radical y presidente del bloque de legisladores porteños, Fernando Cantero.
Fuentes del ARI indicaron que Cantero estaría dispuesto a resignar su postulación como presidente del partido si garantizan para su sector "seis de los once miembros" de la mesa ejecutiva, lo que significa tener la mayoría en las decisiones.
El viernes se cumple el plazo para la presentación de listas para la elección de la mesa de conducción partidaria que está integrada por 11 dirigentes y que provisoriamente está a cargo del legislador Guillermo Smith, vicepresidente del partido de la capital.
La situación del ARI porteño se complicó en julio pasado con la renuncia del legislador Fernando Melillo a la presidencia del bloque de legisladores porteños y a la presidencia del partido capital.
La salida de Melillo, por "profundos desacuerdos con el giro político" que Carrió le imprimió al partido, destapó las inquietudes de los distintos grupos de la ciudad que pretenden encaramarse en la conducción partidaria.