El bloque de senadores del Partido Justicialista criticó duramente la reunión que mantuvo el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Bergoglio, con un grupo de senadores de la UCR y la calificó de actitud "provocadora" e "irresponsable".
A través de un comunicado, el titular de la bancada mayoritaria, el rionegrino Miguel Angel Pichetto, también sostuvo que la actitud de los legisladores radicales fue "lamentable".
"La idea de transformar a la Iglesia y su principal prelado en una tribuna que permanentemente descalifique al Gobierno de los argentinos es tan irresponsable como si se pretendiera trasladar a toda la institución eclesiástica las acusaciones que pesan sobre algunos de sus miembros", sostuvo Pichetto.
El legislador oficialista se expresó de este modo luego de que Bergoglio recibiera en la sede del Arzobispado porteño a una delegación de senadores radicales, que le plantearon sus inquietudes por lo que consideran "un avance del Gobierno sobre las instituciones".
Sobre Bergoglio, Pichetto lamentó que asumiera "esta nueva actitud provocadora hacia el Gobierno", ya que "lo que está haciendo es repetir una historia conocida que pasa por alejar a la Iglesia de su función pastoral para intentar convertirla en un partido político de oposición".
Fustigó también "la lamentable actitud de los senadores de la UCR de ir a plantear ante las autoridades de la Iglesia que no existe calidad institucional en la Argentina, cuando en el Parlamento Nacional, que es el ámbito natural de las discusiones, está garantizado el debate político".
El senador rionegrino remarcó que "fue el Gobierno nacional el que reconstruyó las instituciones" del país" y dijo que ahora "vivimos en una Argentina que tiene en el Congreso un pílar de la democracia, y por eso resultan incomprensibles las quejas del radicalismo".
Con respecto a la visita de los senadores radicales Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Juan Carlos Marino, el legislador señaló que mantuvieron una "lamentable actitud de ir a plantear ante las autoridades de la Iglesia que no existe calidad institucional en la Argentina, cuando en el Parlamento Nacional está garantizado el debate político".
Pichetto sostuvo que "resultan incomprensibles las quejas del radicalismo en un ámbito donde no corresponde y que contrastan con uno de los peores momentos del país cuando, durante la gestión de (Fernando) De la Rúa la Argentina se consumía bajo el peso de un gobierno ineficaz".