Un proyecto tiende a reglamentar cómo debe ser el transporte de animales en el ámbito bonaerense, para evitar la proliferación de la fiebre aftosa.
Se reglamentará en el ámbito de la provincia de Buenos Aires las características que deben tener los vehículos que transporten ganado en todo su territorio, creándose un régimen contravencional para sancionar su incumplimiento, según lo establece un proyecto de Ley presentado por la senadora justicialista Cristina Rasquetti.
El objetivo que se persigue es la erradicación de una de las formas de esparcimiento del virus de la fiebre aftosa, enfermedad contagiosa que puede ser transmitida a través de partículas de polvo en el aire, pudiendo ser mortal para el ganado porcino, vacuno y caprino, siendo la causa de serios problemas de producción para los ganaderos que muchas veces se ven obligados a sacrificar los animales infectados e incinerar sus restos, y aún aislar las granjas de un perímetro de un kilómetro y medio.
A efectos de evitar esta vía de transmisión del virus se estandarizan las características que tienen que tener los vehículos que transportan ganado, estableciendo que el habitáculo que los contenga deberá tener una base herméticamente cerrada hasta la altura de 1,60 metro en todo su perímetro.
Debajo del piso y a ambos lados se ubicarán dos estanques cerrados, que servirán de depósito de los excrementos y deposiciones producidos durante el transporte, los que serán vaciados una vez concluido el viaje, y antes de comenzar un nuevo transporte, en los lavaderos habilitados por SENASA, procediéndose en esos lugares a la disposición final de estos residuos.
Se establece también la obligación de todos los municipios de la provincia de Buenos Aires de no expedir guía para el transporte de ganado en su territorio sin corroborar que el vehículo que los transportará responde a las características técnicas establecidas.
Se debe considerar que cuando el ganado es trasladado sufre un estrés que lo debilita, lo que ocasiona un aumento de sus deposiciones, las que se van esparciendo a los costados de los vehículos que los transportan por las aberturas de los habitáculos que contiene, quedando largo tiempo sobre los caminos y a la vera de los mismos esparciéndose el virus de la fiebre aftosa a través del aire, lo que constituye un peligro para la salud pública y para la sanidad animal y vegetal.
El virus
La fiebre aftosa se puede eliminar por diversas vías, puesto que puede persistir en órganos y tejidos por largo tiempo, dependiendo de la vía de infección y la cepa actuante, siendo el aire expirado la vía más importante para mantener el proceso infeccioso.
El virus puede sobrevivir en el ambiente por períodos de varias semanas, dependiendo de las condiciones de temperatura y luminosidad.
Los animales infectados por este virus sufren ampollas en las patas y boca, lo que les ocasiona una gran debilidad, exceso de saliva y falta de apetito, pérdida de peso y falta de producción de leche.
Esta enfermedad ha afectado a casi todos los países de América del Sur y es necesario proceder a su erradicación definitiva, y una de las formas de lograrlo es adaptando el habitáculo de los transportes de ganado para evitar que los excrementos producidos durante el viaje se expandan a su paso, reglamentando el tratamiento de sus desechos, considerados como elementos de riesgo zoófito sanitario.
Tramite
El proyecto, que fue presentado en la Cámara alta de la legislatura bonaerense, es respaldado en principio por el bloque que integra Rasquetti, el PJ, y fue bien recibido por los demás conglomerados políticos, ya que la preocupación por la aftosa ha generado diferentes reacciones legislativas en los últimos años; aunque ninguna tan especifica como lo planteado por la senadora de Cañuelas.
El proyecto tendrá, en principio, que ser analizado en la Comisión de Transporte que preside el senador del FpV Guillermo Pérez.