Legisladores porteños intentarán durante los próximos días introducir algunas modificaciones a la Ley Antitabaco que desde su sanción -hace un mes- limita los espacios permitidos para fumar en bares y restaurantes de la ciudad.
Los cambios -que coinciden en algunos casos con los reclamos de empresarios del sector gastronómico- son cuestionados por funcionarios del área de salud y de control comunal porteño, quienes aseguran que la ley fue bien recibida por la comunidad.
"Desde el arranque una ley no puede ser injusta ya que en este caso se marca una real desigualdad entre los comerciantes", señaló la diputada porteña Silvia Majdalani.
La legisladora intentará a partir de hoy que la comisión de salud del cuerpo trate su proyecto en el que se introduce un inciso que permite a los bares y restaurantes que tienen menos de 100 metros cuadrados optar entre ser para ’fumadores’ o para ’no fumadores’", señaló Majdalani. "Los que tienen los locales más chicos son los más perjudicados al no poder contar con un espacio alternativo como lo tienen los de mayor superficie", explicó la legisladora.
La iniciativa ya era conocida antes de la vigencia de la norma actual y ahora coincide con los reclamos del sector gastronómico, que aseguró ayer en una reunión con funcionarios porteños, que este mes la facturación cayó un 30 por ciento.
Sin embargo, el legislador Helio Rebot -uno de los autores de la ley- rechazó la idea de una modificación aunque no descartó que se atiendan algunas propuestas que hacen a la reducción de tasas para que los bares puedan ocupar con mesas las veredas.
"El nivel de la polémica desatada estos días no refleja el alto nivel de aceptación que tiene esta norma en la gente", dijo Rebot.
Por otra parte, "no ha pasado suficiente tiempo para verificar si la merma en la facturación es a partir de la sanción de la ley o si es estacional". En igual dirección se manifestó Marta Angueira, coordinadora de la Red "Tabaco o Salud" del Ministerio de Salud del gobierno porteño. "No hay ninguna justificación para cambiar la ley", dijo la médica.
"Tiene que primar el bienestar común y está muy claro que nuestra comunidad elige maduramente optar por espacios libres de humo", sostuvo la funcionaria, que coordina una red de consultorios para dejar de fumar en 14 hospitales porteños.
El diputado Diego Kravetz opinó que el Estado debería, en primer lugar, acompañar el hábito cultural con campañas de concientización y educación, para recién después hacer cumplir la ley mediante prohibiciones y multas.
"De nada sirve empezar a aplicar sanciones cuando estamos ante un hábito cultural y ante una problemática como es la del tabaquismo", dijo Kravetz, quien sostuvo que "la ley" está para ser cumplida en su totalidad.
Por eso el legislador admitió la posibilidad de discutir algunas modificaciones en el marco del debate legislativo y para eso propuso la suspensión de su aplicación.
En tanto, un relevamiento difundido por el gobierno porteño registró durante el primer mes -después de sancionada la ley antitabaco- que de las 4074 inspecciones realizadas se labraron 407 actas, principalmente por falta de señalización y por falta de libro de quejas.