La Cámara baja le dio el toque final a la ley que crea el organismo interjurisdiccional que va a afrontar el desafío de limpiar este curso de agua.
La Cámara de Diputados sancionó la ley que crea el ente interjurisdiccional que afrontará el desafío de sanear los contaminados cursos de agua del Riachuelo y el río Matanza, en cuyas márgenes viven 7 millones de personas con el 70 por ciento de sus necesidades básicas insatisfechas.
La norma fue sancionada en general por 160 votos a favor y 16 en contra, del ARI), el Movimiento Nacional y Popular de San Luis y el ex zamorista Carlos Tinnirello.
El presidente de la comisión de Recursos Naturales y Preservación del Medio Ambiente, Miguel Bonasso, advirtió que la actual generación política también será juzgada por lo que haga o no haga con el Riachuelo.
En oposición al proyecto, Marta Maffei (ARI-Bs.As.) puso en duda la juridicidad del organismo creado, mientras que al presentar sus disidencias, la radical Alicia Tate cuestionó la falta de debate del proyecto con la oposición.
Bonasso advirtió que la actual generación política también será juzgada por lo que haga o no haga con el Riachuelo; Maffei puso en duda la juridicidad del organismo creado y Tate cuestionó la falta de debate del proyecto con la oposición.
La porteña Delia Bissutti, también del ARI, reclamó en tanto que se declare "la emergencia ambiental, no considerada en el proyecto del Ejecutivo", y señaló posibles problemas a la hora de conformar el organismo si no se establece a partir de un "convenio vinculado a la Constitución nacional" que evite conflictos de jurisdicción, ya que son 14 los distritos con influencia en la cuenca.
La ley es producto del acuerdo interjurisdiccional firmado en la Casa Rosada entre el presidente Néstor Kirchner, el gobernador Felipe Solá, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, y los intendentes de catorce municipios bonaerenses, para atender una demanda de la Corte Suprema de Justicia.
El máximo tribunal había intimado con antelación al Poder Ejecutivo Nacional, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a la Provincia de Buenos Aires, a tomar medidas de saneamiento en la cuenca Riachuelo-Matanza, donde el 55 por ciento de sus habitantes carece de cloacas y el 45 por ciento de agua potable.
La norma deberá ser ahora ratificada por los poderes legislativos bonaerense, porteño y de los catorce municipios involucrados.
La ley crea la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo en la órbita de la Jefatura de Gabinete, pero bajo la conducción directa de la Secretaría de Ambiente de la Nación.
El ente estará presidido por la titular de esa área, Romina Piccolotti, e integrado por tres representantes del Poder Ejecutivo Nacional, dos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otros dos de la Provincia de Buenos Aires.
La ley otorga al ente amplias facultades de regulación, control y fomento sobre "cualquier actividad con incidencia ambiental en la cuenca, pudiendo intervenir administrativamente en materia de prevención, saneamiento, recomposición y utilización racional de los recursos naturales".
De esta manera, la Autoridad podrá actuar sobre la zona de su incumbencia -que comprende 23 jurisdicciones con 200 normas vigentes- para evaluar impacto ambiental, auditar instalaciones, formular apercibimientos, ordenar el decomiso de bienes y hasta la cesación de actividades de las empresas que contaminen.