Una jueza dejó en suspenso la medida dispuesta por el Comité Nacional del radicalismo que conducía el diputado Roberto Iglesias.
La jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría hizo lugar a una medida cautelar y dejó en suspenso, hasta tanto recaiga sentencia definitiva, la intervención a la UCR de Mendoza dispuesta por el Comité Nacional por presuntas conductas antipartidarias y estado de rebeldía.
La decisión de la jueza significa, en los hechos, un triunfo para el gobernador mendocino Julio Cobos, alineado con el gobierno nacional, y para el resto de los gobernadores K que se habían opuesto a la intervención.
Los gobernadores e intendentes K mantienen una fuerte disputa con las autoridades del Comité Nacional opuesto a la concertación plural impulsada por el gobierno que considera que los sectores radicales que respaldan al presidente Néstor Kirchner ya están afuera del partido.
En su resolución, la jueza estimó que "no surge, prima facie, y en el marco de un análisis de una medida precautoria, que el referido partido (la UCR mendocina) se encontrara en un estado de anormalidad institucional, con un alto grado de conflictividad interna como para justificar la medida intervencionista decretada".
Al conocer la decisión de la jueza, el operador político de Cobos, el diputado nacional Alfredo Cornejo dijo que "se trata de una medida muy importante, dado que la intervención no revestía justicia".
La intervención fue dispuesta por el Comité Nacional al entender que Cobos incurrió en una actitud antipartidaria al aprobar las críticas que formuló Kirchner a la conducción de la UCR durante un acto que el presidente encabezó en Mendoza. Como interventor fue nombrado el presidente de la UCR mendocina, Armando Camerucci, enfrentado a Cobos y alineado con el ex presidente del Comité Nacional, Roberto Iglesias.