La oposición concretó en la Cámara de Diputados el primer ensayo de lo que podría convertirse en una alianza electoral para 2007, ya que la UCR, el PRO y los lavagnistas del Justicialismo Nacional se unieron para votar en contra del presupuesto oficial.
La oposición concretó en la Cámara de Diputados el primer ensayo de lo que podría convertirse en una alianza electoral para 2007, ya que la UCR, el PRO y los lavagnistas del Justicialismo Nacional se unieron para votar en contra del presupuesto oficial.
Estos bloques firmaron un dictamen conjunto y centraron sus críticas al proyecto de Presupuesto 2007 en la existencia de los "superpoderes" y la "subestimación" de los recursos. Uno de los representantes de este grupo fue el diputado del grupo "El General", Jorge Sarghini, quien expresó que una proyección de crecimiento tan bajo, del 4 por ciento, dejará un gran excedente de partidas que luego, con los superpoderes, el gobierno puede distribuir a discreción.
La preocupación se da más que nada entre los opositores porque esa distribución de fondos que supuestamente será generosa se realizará en un año de elecciones presidenciales.
Sarghini dijo que "el Gobierno basa su política económica m en el tipo de cambio flexible y en el superávit fiscal. Entonces, preguntó ¿me quieren decir dónde está la Justicia social en esos pilares?".
Por su lado el titular del bloque radical, Fernando Chironi, dijo al iniciar su exposición, que "los puntos sobre los que basamos nuestro dictamen conjunto y que ya fueron brillantemente explicados por (Jorge) Sarghini son los superpoderes y la subestimación de los recursos"
Las expresiones de esos tres bloques -UCR, Justicialismo Nacional y PRO- fueron coincidentes y los elogios mutuos y cortesías extremas obrevolaron las fronteras de esas fuerzas políticas, que en los últimos días comenzaron a sondear las posibilidades de conformar un frente electoral.
A su turno, el macrista Federico Pinedo pidió puntualmente la eliminación de la última modificación del artículo 37 de la ley de Administración Financiera, que autoriza al jefe de Gabinete a realizar los cambios que desee sobre el cronograma de gastos aprobado por el Congreso.
Ese planteo fue compartido por el ARI, pero la fuerza liderada por Elisa Carrió se diferenció del dictamen conjunto de la UCR, PRO y Justicialismo Nacional porque el año pasado los ex duhaldistas y ahora lavagnistas votaron la delegación de facultades especiales.