Si bien comenzó a debatirse el tema, quedó para la próxima semana.
La Cámara de Diputados abrió el debate de un proyecto de ley que declara la emergencia forestal y prohíbe la tala indiscriminada de bosques nativos sin autorización previa de los gobiernos provinciales pero postergó hasta la semana próxima la votación del texto.
La iniciativa fue defendida en el recinto por el diputado kirchnerista Miguel Bonasso, autor del proyecto, quien llamó la atención acerca de la urgencia de detener la caída de un árbol nativo cada segundo en la Argentina o la extinción de 4.800 hectáreas bosques por semana. Antes de someter a votación el proyecto, y luego de más de 8 horas de debate en el que se aprobó el Presupuesto 2007, los diputados decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta la semana próxima por falta de quórum.
El proyecto condiciona en principio la tala de las especies nativas a la autorización de las autoridades provinciales que deberán realizar estudios de impacto ambiental.
El texto prohíbe también la tala de bosques nativos que sirven de hábitat a pueblos originarios, si es que estos no prestan un consentimiento expreso por escrito. Tampoco podrán talarse árboles pertenecientes a bosques en los cuales viven animales cuyas especies se encuentran en peligro de extinción.
Bonasso explicó que de los 108 millones de hectáreas de bosques nativos que tenía el territorio nacional, sólo quedan 33 millones, lo cual implica que la Argentina perdió el 70 por ciento de esos bosques.
"Cuando las topadoras arrancan de raíz nuestras maderas preciosas se esta realizando una destrucción irreversible y no hay indemnización que pueda restañar este daño", dijo Bonasso.