El gobernador admitió que lo haría "a las puteadas", porque le encanta fumar.
El gobernador bonaerense, Felipe Solá, está dispuesto a promulgar una ley antitabaco en el territorio provincial, pero aclaró que lo hará "a las puteadas" por su condición de fumador.
"Me encanta fumar", confesó el mandatario provincial, y dijo que "si los legisladores tomaron la decisión, a la ley la voy a promulgar, pero a las puteadas".
Solá anticipó de ese modo que le dará vía libre al proyecto actualmente a consideración del Senado provincial, que, una vez aprobado y reglamentado, prohibirá fumar tanto en lugares de trabajo como en los medios de transportes, bares y confiterías de la provincia de Buenos Aires. La ley afectará al propio Solá, ya que se verá privado de degustar los puros que suele fumar en su despacho de la Gobernación.
Solá realizó estas declaraciones durante una visita que realizó al partido de Avellaneda, donde inauguró una planta de control de gases en un relleno sanitario, acompañado por el intendente Baldomero "Cacho" Alvarez.
La iniciativa antitabaco provincial, que fue aprobada esta semana por la Cámara de Diputados y aún debe ser tratada en el Senado, prohíbe fumar en todos los espacios de atención al público del Estado bonaerense y empresas privadas.