Diputados aprobó en general la iniciativa sobre una emergencia forestal.
La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley que declara la emergencia forestal y se propone regular el desmonte de los bosques nativos, en tanto que la próxima semana debatirá la iniciativa artículo por artículo.
El proyecto, impulsado por el diputado Miguel Bonasso y que genera fuertes resistencias en el bloque del Frente para la Victoria, recibió 157 votos a favor y 2 en contra (de los kirchneristas salteños Zulema Daher y Osvaldo Salum). Se abstuvieron los diputados del Movimiento Popular Neuquino Hugo Acuña, Alicia Comelli y José Brillo, las kirchneristas Paula Bertol, Irene Bosch, la bussista tucumana Eusebia Jeréz y la peronista misionera Stella Marys Peso. En la misma línea se expresaron los legisladores del interbloque PRO Esteban Burzaco, Esteban Jeréz, Hugo Martini, Federico Pinedo, Pablo Tonelli, Jorge Vanossi y la pattista Adriana Tomaz.
La propuesta de postergar el debate en particular fue impulsada en el recinto por la diputada del Peronismo Federal Mabel Müller, quien pidió pasar la aprobación de los artículos para la próxima sesión para estudiar mejor las modificaciones a la norma. Además, la ausencia de Bonasso -quien viajó como veedor de las elecciones a Venezuela- facilitó la postergación del debate, que está cruzado fuertemente por los intereses económicos vinculados con los desmontes para el cultivo de soja.
La oposición cuestionó un planteo del oficialismo para reemplazar la figura del estudio de impacto ambiental a cargo de una universidad pública por una declaración jurada que, según dicen los ambientalistas, "facilitaría el marco jurídico para los desmontes".
También, la agrupación Greenpeace advirtió que esos cambios permitirían una "licencia para desmontar, lo cual implica la destrucción de nuestros últimos bosques nativos y el desalojo de cientos de comunidades campesinas e indígenas en todo el país" y atribuyó esas modificaciones al "lobby sojero que no quiere ningún obstáculo para ampliar indiscriminadamente sus beneficios".
Al defender la norma, en la sesión del miércoles pasado, Bonasso -titular de la Comisión de Recursos Naturales- había llamado la atención acerca de la urgencia de detener la caída de un árbol nativo cada segundo en la Argentina o la extinción de 4.800 hectáreas bosques por semana.
Fuentes cercanas a Bonasso confirmaron que "el ministro de Medio Ambiente de Misiones presionó en la Secretaría de Medio Ambiente para frenar esto y desde la Secretaría recomendaron la aprobación en general y patearon la discusión para adelante".