La Cámara baja votó a sus autoridades en el marco de una sesión preparatoria que derivó en un pequeño escándalo.
La Cámara de Diputados reeligió por un año al bonaerense Alberto Balestrini como titular del cuerpo, pero la sesión preparatoria terminó con un pequeño escándalo cuando los legisladores macristas, de partidos provinciales y del ARI abandonaron el recinto.
"No vamos a votar y nos vamos a retirar porque no vamos a avalar que las tres cuartas partes de la mesa de conducción del cuerpo esté en manos del oficialismo", afirmó el titular del bloque del ARI, Eduardo Macaluse, antes de abandonar el recinto. Así, el ARI acompañó la decisión de los diputados del Interbloque Propuesta Federal que minutos antes habían dejado sus bancas molestos con el acuerdo entre el oficialismo y el Peronismo Federal, que permitió que éstos últimos ocuparan la vicepresidencia tercera de la Cámara baja.
La kirchnerista Patricia Vaca Narvaja y el radical Fortunato Cambareri lograron también el apoyo unánime de los diputados para continuar como vicepresidente primera y vicepresidente segundo, respectivamente.
En cambio, la vicepresidencia tercera, que finalmente recayó en la peronista federal Graciela Camaño, por 107 votos a 26, generó un cortocircuito que derivó en el abandono del recinto por parte del bloque macrista de PRO y el ARI.
El retiro de los macristas se produjo luego de que el titular de esa bancada, Federico Pinedo, anunciara su desacuerdo con un mecanismo que calificó de "bochornoso" y mediante el cual "se incorporan algunos diputados a un bloque" para tener el número necesario y adjudicarse la vicepresidencia tercera. Pinedo dijo que su bloque había decidido no avalar las propuestas del oficialismo y retirarse del recinto cuando se propusiera al presidente del Cuerpo pero que luego revisó esa decisión a pedido de la propia candidata a vicepresidente tercera, Alicia Comelli.
Macaluse anunció por su parte que el ARI abandonaría las bancas cuando se votara a Camaño y se negó a aceptar al bloque Peronismo Federal como bancada opositora, ya que su juicio funciona como un apéndice del oficialismo.
La retirada de ambos bloques empañó la parte final de la sesión que había comenzado con encendidos elogios a Balestrini, ovacionado desde las barras y abrazado efusivamente por el gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien presenció la sesión desde un palco del recinto.
El presidente del bloque Peronismo Federal, José Díaz Bancalari, rechazó las imputaciones de Pinedo quien dijo que una maniobra le había birlado a PRO el cargo de la vicepresidencia tercera. Díaz Bancalari dijo que el bloque del Peronismo Federal tiene 16 miembros, en tanto que el de Pro tiene 14, por lo que reivindicó la vicepresidencia tercera para su compañera Graciela Camaño.
El titular del bloque radical, Fernando Chironi, manifestó en cambio que el voto negativo de su bancada a la elección de Graciela Camaño no se fundaba en el número sino en que, a su juicio, "el bloque Peronismo Federal no es realmente un bloque de oposición".
La nominación de Camaño por parte del oficialismo también fue rechazada por el titular del bloque Justicialismo Nacional, Jorge Sarghini, en tanto el socialista Hermes Binner planteó la abstención de su bancada.
En los últimos días, la bancada que conduce José María Díaz Bancalari sumó a Dante Camaño -el legislador que asumió en lugar de Luis Patti- y al fueguino Ricardo Wilder, un peronista que siempre acompañó las votaciones del kirchnerismo. De esta forma, los ex duhaldistas y neokirchneristas que lidera Díaz Bancalari lograron 19 integrantes y contrapesaron el salto que la semana anterior dio Cristian Ritondo, un ex duhaldista que siempre se llevó bien con el macrismo.
Esto permitió al Peronismo Federal reclamar su lugar en la mesa de conducción de la Cámara baja basando su pedido en su superioridad numérica como bloque, porque si bien el Interbloque Propuesta Federal tiene 21 legisladores, 11 son del macrismo y 10 de los partidos provinciales.
La sesión, como establece el reglamento de la Cámara para estos casos, fue presidida en sus tramos iniciales por el diputado de mayor edad, en este caso el tucumano del Frente para la Victoria, Alberto Herrera.
Si no hubiera terminado como terminó, la sesión preparatoria habría sido una sesión más y todas las autoridades habrían sido elegidas por unanimidad.