Al visitar la Legislatura porteña, el titular del Banco Ciudad aceptó la posibilidad de que pueda haber habido "tráfico de influencias" con relación al manejo de la pauta publicitaria de esa entidad.
Julio Macchi se refirió así a la denuncia de la revista Veintitrés, en respuesta a una pregunta puntual de la diputada kirchnerista Silvia La Ruffa. Lo hizo durante una reunión que mantuvo con legisladores de la Junta de Etica en el Salón Eva Perón de la Legislatura porteña, en el que brindó una explicación sobre una denuncia de la mencionada revista.
Según Macchi, dejó abierta la posibilidad de que "alguien, puenteando al banco y manejando la información de que se había decidido otorgarle una pauta publicitaria a Veintitrés llamó a la revista para decir 'viste que te conseguí la publicidad'".
"Si esto sucedió no tenemos manera de evitarlo", señaló.
La denuncia de esa publicación alude a que supuestamente una directora del Banco Ciudad, la representante del macrismo Gladys González, habría reconocido que podía mover carpetas con pedidos de publicidad al Banco. Y paralelamente, Claudio Romero, vocero de dirigente macrista, Horacio Rodríguez Larreta, les habría pedido que le hagan una nota a su jefe.
Veintitrés tiene asignada una pauta publicitaria por octubre, noviembre y diciembre por un monto de 2.500 pesos por mes, pero que "todavía no se efectivizó", aclaró Macchi, quien precisó que dicha pauta fue otorgada luego de un pedido formal, mediante una nota, de la revista al Banco.
Según Macchi, Gladys González, nunca se interesó específicamente por ninguna revista y aseguró que todas las pautas publicitarias deben ser autorizadas por él.
En este sentido dijo que "Veintitrés falta a la verdad cuando afirma que cada director tiene asignado un presupuesto para publicidad".
Macchi fue invitado por la Junta de Etica por dos pedidos de informes que hicieron la diputada kirchnerista, La Ruffa, y el legislador de ARI, Facundo Di Filippo.