El ex ministro de Economía y la conducción nacional de la UCR sentaron las bases de una "coalición electoral centroprogresista" de cara a las elecciones presidenciales de 2007.
La conducción del radicalismo retomó el diálogo con Roberto Lavagna por la candidatura presidencial de 2007, se designaron negociadores para compatibilizar el programa electoral y acordaron iniciar "acciones legales" contra la eventual postulación bonaerense de Daniel Scioli.
Así lo dio a conocer el presidente del radicalismo, el senador Gerardo Morales, quien mantuvo una reunión de casi dos horas con Lavagna, en las oficinas que éste posee en Diagonal Norte, en esta capital.
Morales concurrió al lugar acompañado por el titular de la Convención Nacional, Adolfo Stubrin, y por los presidentes de los bloques de diputados y senadores, Fernando Chironi y Ernesto Sanz. También integró la delegación de la UCR, el titular de la JR, Emiliano Afara.
Por el lado de Lavagna, estuvieron el diputado justicialista del sector autodenominado El General Eduardo Camaño, y otro de los miembros de la mesa chica del lavagnismo, Alejandro Rodríguez.
Rodríguez y Alberto Coto fueron designados por Lavagna para negociar la compatibilización del programa de la futura coalición política, mientras que Stubrin es el radical nominado para acordar los temas.
El nuevo acercamiento entre Lavagna y la UCR puso en suspenso las conversaciones entre el ex ministro de Economía y Mauricio Macri, el líder de la centroderecha que también manifestó aspiraciones presidenciales.
"Además de retomar el diálogo formal, hemos convenido con Lavagna algunas cuestiones que tienen que ver con seguir explorando temas en conjunto, a partir de las bases aprobadas en Rosario por la UCR y del programa de Lavagna, con el cual nosotros coincidimos pero que podemos enriquecer", dijo Morales.
Por otra parte, Morales y Lavagna acordaron "exigirle" al Gobierno que "dicte el decreto de convocatoria de las elecciones" presidenciales de 2007, porque según dijo el titular de la UCR "se necesitan certezas sobre esa cuestión".
"Acá cualquier funcionario está planteando que las elecciones serán el 27 de octubre, que cae sábado. Así que no sabemos si es que tiene internalizado el Gobierno cuándo va a ser en definitiva el día de la elección", cuestionó Morales.
De la misma forma, desde esta incipiente coalición política se realizará una "cruzada" para "derogar las leyes de lemas en algunas provincias, apuntando al fortalecmiento institucional", agregó Morales.
"Hay una cruzada que nos obliga a buscar coincidencias para formar una coalición que no sólo le ponga límites al abuso de poder sino que también sea alternativa de Gobierno. El presidente Kirchner quiere que nos peleemos en la oposición y nosotros no vamos a hacerle el juego", arremetió Morales.