El gobierno bonaerense impulsa la vuelta del sistema en las rutas, previéndose importantes multas.
La idea de las autoridades bonaerenses es controlar los excesos de velocidad, a través de un proyecto de ley que modifica todo el Código de Tránsito provincial y dispone la aplicación de multas de hasta 2 mil pesos para los automovilistas que cometan faltas consideradas "graves".
La utilización de los radares en las rutas bonaerenses fue prohibida en 1998 con una ley que luego fue prorrogada por otras seis normas. La última venció en octubre pasado, de manera que al no estar vigente la suspensión que rigió durante todo este tiempo, los municipios podrían, eventualmente, volver a instalar el sistema de control de velocidad.
Es por eso que en el Ejecutivo provincial trabajan en la redacción del proyecto de ley que crea un nuevo Código de Tránsito y dispone un "manual de procedimientos" para la puesta en marcha de un sistema de control de velocidad en calles, avenidas, rutas, semiautopistas y autopistas bonaerenses, que "no podrá concesionarse ni privatizarse".
De todas maneras, es prácticamente imposible que la Legislatura apruebe las modificaciones propuestas antes de fin de año si es que el Gobierno finalmente envía el proyecto en los próximos días, con lo cual sería necesaria la sanción de una nueva prórroga de la ley que suspende la utilización de los radares.
El proyecto elaborado por el Consejo Provincial de Seguridad Vial (Coprosevi), según publicó el diario "El Día" de La Plata, apunta a "homogeneizar la normativa provincial con la nacional" y establece que para el control de la velocidad se autoriza "el uso de instrumentos cinemómetros", entendiendo como tales a los elementos tecnológicos "de administración automática o semiautomática" que impidan "la posibilidad de alteración por parte del hombre".