Lo impulsaba el oficialismo de la Cámara baja, que pretendía establecerlo para el esclarecimiento de delitos de Lesa Humanidad. La iniciativa volvió a comisión.
El texto retornó a la Comisión de Derechos Humanos para ser analizado en profundidad, luego de ser atacado por casi todas las fuerzas opositoras que calificaron como "instituto político".
Es que el organismo que pretende crear el kirchnerismo reemplazará el Banco Nacional de Datos Genéticos.
El debate, que había sido impulsado por el titular de la comisión de Derechos Humanos, Remo Carlotto, pese a que conocía las tensiones que generaba el proyecto, mostró también fisuras en el bloque del Frente para la Victoria cuando la kirchnerista Juliana Marino criticó el proyecto.
Tal como está redactado, la iniciativa propone que el Instituto Nacional de Datos Genéticos quede bajo la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos y acote su labor a los hijos de detenidos-desaparecidos nacidos en cautiverio. De esta forma, dejaría de lado la resolución de otros conflictos de filiación.
El texto fue defendido por Carlotto, bajo la atenta mirada del secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien se encontraba sentado en el palco de asesores.
La diputada radical Alicia Tate sostuvo que el proyecto "no ha sido debatido en la Comisión de Derechos Humanos porque cuando se hizo la reunión conjunta con la Comisión de Legislación Penal para que los funcionarios de la Secretaría respondieran dudas se firmó el dictamen y no se dieron respuestas".
A su juicio, "cerrar el Banco Nacional de Datos Genéticos, junto con la pretendida decisión del Estado de apropiarse de todos sus datos implica una negación del acceso a la información".
La legisladora agregó que "entre los asesores de Carlotto hubo genetistas vinculados a bancos privados que van a ser beneficiados por esta ley".
En el mismo sentido crítico se expresaron los diputados Eugenio Burzaco (macrista), Nora Chiachio (Peronismo Federal), Norma Morandini (Partido Nuevo) y Emilio García Méndez (ARI).
"Una cosa de remarcar es la distancia entre la aprobación por unanimidad de la creación del Banco Nacional y la fragmentación actual", dijo García Méndez y solicitó -al igual que Chiacchio, Morantini, Claudio Lozano y Tate- que el texto vuelva a ser analizado por la comisión.