Militantes de Greenpeace se concentrarán este martes frente al Congreso para reclamar, disfrazados de Papá Noel, el tratamiento de la ley que declara la emergencia forestal y regula la tala de bosques nativos.
"Papá Noel se quedó sin arbolitos para los regalos y reclaman a los diputados la sanción de la ley de bosques", fue la frase elegida por los manifestantes para plantear el reclamo que realizarán con la intención de estimular a los legisladores del oficialismo para que traten el miércoles 20, en la última sesión del año, la ley de presupuestos mínimos para la protección de los bosques nativos, que presentó el diputado kirchnerista Miguel Bonnasso.
La iniciativa no fue tratada en dos sesiones anteriores y sólo se votó "en general", quedando pendiente la discusión artículo por artículo, que es donde se pueden incluir modificaciones, que en muchos casos terminan haciendo una norma inversa a la propuesta originalmente.
Pese a la votación "en general", los legisladores kirchneristas de Chaco, Formosa, Misiones y Salta -donde las talas de bosques avanzan a paso firme- tienen fuertes resistencias a aprobar una ley que declare la emergencia forestal. Ellos, con el respaldo de buena parte del Frente para la Victoria, proponen que la declaración de la "emergencia" requiera de la "adhesión" de las provincias a la norma.
Greenpeace denunció que en 2002 se calculó que quedaban en el país alrededor de 33 millones de hectáreas de bosque, pero por año se transforman 250 mil hectáreas, el equivalente a 40 canchas de fútbol por hora.