Una batalla política se vive por estos días en territorio puntano, en torno a un proyecto que ya cuenta con sanción del Senado y por el que se limita a dos períodos la permanencia en el poder del gobernador y su vice.
El proyecto es cuestionado porque no impedirá la alternancia indefinida de los hermanos Rodríguez Saá, miembros de la familia gobernante.
San Luis es una de las cinco provincias que cuenta con reelección indefinida -las otras son Santa Cruz, La Rioja, Formosa y Catamarca-, pero el fracaso del gobernador misionero Carlos Rovira en obtener también esa posibilidad desató en todo el país un vendaval contrario a las reelecciones.
Atento a esta señal política, el gobernador Alberto Rodríguez Saá abrió rápidamente el paraguas y pocos días después del fracaso de Rovira anunció que impulsaría una modificación constitucional para abolir en su provincia las reelecciones más allá de dos períodos consecutivos. Con ese objetivo, el Senado provincial aprobó la semana pasada una modificación al artículo 147 de la Constitución, que establece que "el gobernador y vicegobernador duran en sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo".
Se agrega que "si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente, no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período".
La oposición critica esta redacción, pues no establece una cláusula de consanguinidad que impida que los hermanos Rodríguez Saá se sucedan alternativamente en el poder en forma indefinida, como de hecho viene sucediendo desde 1983.
Sobre esta cuestión, el senador nacional kirchnerista Daniel Pérsico criticó la movida impulsada por el oficialismo, al sostener que se trata de una reforma "ficticia", y dijo que el proyecto sancionado "busca subirse al caballo publicitario de terminar con las reelecciones indefinidas para el cargo de gobernador y vice". En este sentido, Pérsico afirmó que esta modificación "es a todas luces insuficiente e irónica", y apoyó en cambio un proyecto alternativo de los diputados de la oposición, si bien la posibilidad de que prospere es casi nula, debido a que son sólo ocho sobre 43.