El Frente para la Victoria se encontró con una cerrada decisión de la oposición y no logró obtener el quórum de 129 legisladores para la creación de la sociedad anónima estatal de aguas AySa.
La situación se generó ante la firme oposición de los diputados del ARI, la UCR y el PRO, quienes abandonaron el recinto minutos antes de que se habilitara la votación y el oficialismo comenzó a hacer tiempo para intentar reunir el número de legisladores necesarios por poder votar.
Sin embargo, los esfuerzos no fueron suficientes para convertir en ley creación del ente regulador y el marco regulatorio para la sociedad anónima estatal Aguas y Saneamiento (AySa), que incluía la formación de un fondo fiduciario, todo bajo la órbita del Ministerio de Planificación.
El último plenario del año comenzó cuatro horas después del horario previsto inicialmente, luego de que el oficialismo lograra reunir el quórum necesario de 129 diputados con el apoyo del Peronismo Federal, 6 legisladores del PRO y 2 radicales K, ya que la mayoría de la oposición optó por no sentarse en sus bancas. De esta manera, el oficialismo pudo comenzar a debatir la norma con el respaldo de los diputados del PRO Jorge Vanossi, Paula Bertol, Federico Pinedo, Esteban Bullrich, Cristian Ritondo y Eugenio Burzaco y los radicales K, Roberto Costa y Genaro Collantes.
A las 15.25, el titular de la Cámara baja, Alberto Balestrini, pidió a los diputados que se sienten en sus bancas pero no llegaban a sesenta y la tensión se dibujó en los rostros del presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y la secretaria parlamentaria del oficialismo, Patricia Fadel. Mientras ella daba instrucciones a los asesores kirchneristas para que intentaran localizar a los diputados que estaban en el Congreso -en ese momento el total de legisladores en "la casa" era de 110-, él hacía llamados con su celular.
Una vez iniciada la sesión ingresaron los aristas, los lavagnistas del Justicialismo Nacional y los radicales, pero poco antes de que Balestrini anunciara la votación del proyecto de creación del ente regulador se retiraron todos los opositores menos Tinnirello y dejaron sin quorum al oficialismo.
El proyecto -que ya tiene sanción del Senado- contempla la disolución del Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios (ETOSS) -la actual entidad regulatoria del sector- y dispone la creación del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) en el ámbito del Ministerio de Planificación.
Sin embargo, y tras más de cuatro horas de debate, el oficialismo se volvió a quedar sin quórum, en medio de una fuerte polémica con la oposición que comenzó a retirarse del recinto.
Es que el oficialismo había intentado extender el debate con un homenaje a las "víctimas del 19 y 20 de diciembre de 2001" que solicitó el diputado Carlos Tinnirello. Sin embargo, si bien Tinnirello era funcional al objetivo de mantener la sesión su discursó gatilló sobre el gobierno de la Alianza y eso alejó al radical k Genaro Collantes, y el número de legisladores -que en su mejor momento llegó a 126- volvió a caer.
Al hacer referencia a la caída de la sesión, el titular del bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ, Agustín Rossi, cuestionó la actitud de la oposición, al advertir que "llevan al inmovilismo a esta cámara" y sostuvo que "lo que no pueden hacer es que pensemos como ellos".
"Es un rol bastante difícil de justificar dentro de la democracia. Lamentamos no sólo por esta ley que defendimos porque creemos que es una muy buena ley. Hicimos todo el esfuerzo pero queremos reinvindicar todo lo hecho durante este año y el esfuerzo que hicimos. Nos merecíamos un mejor final", reflexionó Rossi.
La discusión del proyecto había generado una fuerte polémica ayer en la reunión de Labor Parlamentaria, donde la oposición cuestionó la legitimidad del dictamen de la iniciativa que había recibido el respaldo horas antes en la comisión de Obras Públicas que preside el kirchnerista Edgardo Depetri. Ese reclamo obligó a convocar una nueva reunión de la comisión para este miércoles en la mañana donde finalmente el oficialismo consiguió ratificar el dictamen de la iniciativa.
Al defender el proyecto en el recinto, Depetri destacó la importancia de la norma, al sostener que "es un paso más luego de la rescisión del contrato con Aguas Argentinas" y precisó que apunta a "proteger la salud garantizando niveles de calidad y promoviendo inversiones sustentables".
El radical Hugo Storero cuestionó fuertemente el texto oficial y sostuvo que "estamos creando un nuevo Frankestein", al considerar que, a través de esta norma, "se crean organismos públicos superpuestos".
En tanto, por el Justicialismo Nacional Jorge Sarghini cuestionó la iniciativa y afirmó que "cualquiera sea el modelo, ninguno puede concentrar la propiedad, la concesión, la operación, la planificación y el control en un sólo ministerio".
La diputada del ARI María América González rechazó la iniciativa y sostuvo que "no hay transparencia y se crean fondos fiduciarios sin regulación".