El jefe del bloque radical del Senado criticó duramente al kirchnerismo por su actitud frente al caso de la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero.
Ernesto Sanz fustigó la "patética sobreactuación" del Gobierno en la causa por la voladura de la fábrica militar de Río Tercero y cuestionó los "vergonzosos subsidios" otorgados a los operadores de ferrocarriles.
Sanz dijo que "una vez más ha quedado clara la lógica de construcción de poder de Néstor Kirchner", y sostuvo que "sería bueno que todos pusiéramos más atención en las manos del Gobierno y no en su boca".
El legislador mendocino puso como ejemplo la causa judicial por la voladura de la fábrica militar de Río Tercero, en la que el Gobierno se presentó en las últimas horas como querellante. Dijo que "la sobreactuación es tan patética que ya todos se han dado cuenta de que, en verdad, se trata de disimular no sólo la inoperancia de los últimos años, sino lo que es más grave aún, la actuación directa de algunos altos funcionarios de hoy, ubicados en cargos directamente involucrados con este hecho doloroso a mediados de los 90, cuando gobernaba Carlos Menem".
Sanz sostuvo que "basta repasar la nómina del Ministerio del Interior de aquellos años para advertir la similitud de nombres y apellidos con el actual Gabinete".
Por otra parte, denunció que desde el Gobierno "se distribuyen enormes sumas de dinero de manera discrecional, arbitraria y, como seguramente se descubrirá dentro de algunos años en la calesita argentina, de manera irregular".
"Hace pocas horas, haciendo uso de los famosos superpoderes, se modificaron partidas del Presupuesto nacional y se usaron 300 millones de pesos que estaban destinados para otra cosa para premiar a los empresarios concesionarios del transporte ferroviario de pasajeros", agregó.
Sanz dijo que esta asignación "aumenta el de por sí ya vergonzoso subsidio que venían cobrando" esas empresas, y anticipó que el bloque de senadores que preside "va a continuar denunciando lo que para nosotros es uno de los principales problemas de la institucionalidad actual: la discrecionalidad sin controles en el manejo de los dineros públicos".