Educar al soberano

La presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Blanca Osuna, analizó la flamante norma educativa y elogió la firme decisión política del Gobierno nacional por su impulso.

Para muchos, con la aprobación de la ley de Educación el Gobierno busca hacer campaña el próximo año. De hecho, muchos se ilusionan con las perspectivas electorales que le asisten en la ciudad de Buenos Aires al ministro de Educación, Daniel Filmus, a partir del rédito que le ha dado su participación en la nueva norma.

Amén de esos recaudos, enhorabuena que pueda hacerse campaña con la educación, que es la única herramienta que brinda la posibilidad de romper las cadenas de la desigualdad.

De cualquier modo, lo cierto es que a lo largo del presente año el gobierno de Néstor Kirchner elaboró, a través del Ministerio de Educación, el proyecto de ley de Educación Nacional, que luego envió al Congreso para su aprobación, derogando la anterior que tantas críticas y malos resultados supo cosechar.

Tanto el Senado como la Cámara de Diputado trabajaron intensamente para buscar mejorar el proyecto del Poder Ejecutivo y lograr incorporar los intereses de distintos sectores de la sociedad. Se realizaron debates durante meses y se arribó a un amplio consenso en la Cámara alta y, en menor medida, en la Cámara baja.

En el Senado, la presidenta de la Comisión de Educación, la legisladora radical Amanda Isidori, y las oficialistas Silvia Gallego y Graciela Bar desempeñaron una labor destacada. En tanto, en la Cámara baja la peronista Blanca Osuna fue la encargada de llevar adelante la propuesta de Filmus.

Representante de la provincia de Entre Ríos en general, y del justicialismo en particular, Blanca Osuna tiene al gobernador Jorge Busti como referente y en sus filas milita. Satisfecha por la labor llevada a cabo por la Comisión de Educación que preside, la diputada entrerriana fue entrevistada por Parlamentario y explicó los pasos previos a la sanción de la flamante ley de Educación Nacional.

– Se ha aprobado la nueva ley de Educación, ¿cuál es su reflexión al respecto?

– Viene a integrarse a un conjunto de normas que hemos aprobado en el Congreso ligadas a la Educación, como las leyes de Financiamiento Educativo y de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Esto forma una trilogía de leyes y son punta de lanza en relación al derecho de los niños a la educación y, fundamentalmente, para recuperar la función del Estado, que con estas normas vuelve a tener la responsabilidad de vertebrar políticas que aseguren esos derechos, donde se destaca el derecho a la educación. No podemos olvidar que el Estado había resignado dicha función en el marco de otras políticas.

– ¿Era el momento indicado para sancionar una nueva ley?

– Uno celebra que se apruebe este tipo de leyes en un momento en el que nuestro país avanza sobre distintos indicadores, como por ejemplo el índice de pobreza disminuye y el desempleo decrece. A su vez, los datos dan cuenta de una evolución de la producción industrial. Por lo tanto, creo que fue un momento apropiado, en el cual, además, existen políticas que lleva adelante el Gobierno nacional en la búsqueda de una mejor distribución de la riqueza y una memoria más justa respecto de los derechos humanos, entre otras cuestiones.

– ¿Esta norma podrá lograr lo que no pudo la Ley Federal de Educación?

– La Ley Federal de Educación fue impuesta por el gobierno menemista, con una ideología totalmente distinta y un modelo de país muy distante a lo que propone el presidente Kirchner en la actualidad.

– ¿Pero podrá dar respuesta a las variadas problemáticas que viven día a día miles de alumnos en las escuelas?

– Las leyes, en general, por sí solas, no modifican la realidad, pero sí son un fuerte sostén y permiten que comiencen nuevas políticas que, desde ahora, a partir de la promulgación de esta ley, deberán ponerse en práctica. Estas políticas están absolutamente dirigidas a mejorar las condiciones de los estudiantes para poder acceder a una educación de alta calidad. Lo que establece la norma es un fuerte entramado, una sólida ligazón entre los derechos de los chicos, la justicia social, el valor de conocimiento como un bien público y la fuerte responsabilidad del Estado. Sin duda, la realidad cambiará luego de un tiempo cuando las obligaciones que impone en sus distintos artículos la ley, que establece un sistema de educación diferente al actual, se traduzcan en frutos.

Modificaciones en particular

– ¿Cuáles son las bondades de esta ley que le aseguran a usted que tendrá éxito?

– Los mayores cambios pasan por una exigencia para el propio Estado, la comunidad docente, las familias y el mismo alumno. Creo que las mejoras son la obligatoriedad de la sala de 5 años; tener una escuela primaria de jornada completa; un segundo idioma obligatorio; acceso a la informática; nuevos contenidos sobre medio ambiente, derechos humanos, educación sexual, Malvinas y la soberanía, la integración regional Latinoamericana, la memoria y el valor de la democracia.

– Se volvió a la vieja denominación de “secundaria”, pero se dictaminó como un período obligatorio…

– La ampliación de la obligatoriedad del secundario completo, sumada a los cambios integrales a lo que se denominará la “nueva secundaria” incorporará nuevas figuras como el docente coordinador, o del docente tutor, que estará cercano a los chicos. Por otra parte, se reorganizará la institución de modo que los docentes tengan cargas horarias concentradas y quede atrás el maestro taxi, aquella persona que circulaba en diversas escuelas y no se conectaba con ningún colegio.

– ¿Se tuvieron en cuenta la problemática salarial del docente y los gastos provocados por cambios en infraestructura?

– Claro que sí. Todas las modificaciones que se llevarán a cabo están respaldadas por una fuerte inversión del Estado a partir de la ley de Financiamiento Educativo. Cabe destacar que el presupuesto de la Educación, desde el año 2003 al 2007, se ha incrementado en un 100 por ciento. Esto demuestra que el gobierno del presidente Kirchner tiene una firme voluntad de sostener políticas que logren hacer realidad las definiciones que la nueva norma instala.

– ¿Está de acuerdo con el porcentaje del PBI asignado?

– El 6% del PBI asignado a la Educación se toma en correlato con otros países como referencia. En verdad, la educación necesita siempre de muchos recursos, por lo que instalar el 2010 como una meta, deja en evidencia que es una apuesta seria y ambiciosa, donde el crecimiento económico de estos años permitirá llevar los planes de la letra de esta ley a la realidad. Un punto significativo es que en el año del Bicentenario de la Patria, la educación tendrá un punto más del PBI, ya que el área de Ciencia y Tecnología será financiada de manera apartada.

– ¿Qué tarea desempeñó la Comisión de Educación de la Cámara baja respecto de la nueva ley?

– A partir de que el Presidente hace la convocatoria para elaborar un proyecto, el 22 de mayo de 2006, la comisión fue trabajando de manera sostenida habilitando un sitio especial en Internet, donde se fueron recibiendo distintas propuestas. También, como presidenta, participé en múltiples debates, foros y encuentros en distintas provincias. Además, realizamos un rico intercambio al invitar a especialistas y organizaciones que fueron dando su parecer con respecto al proyecto, sugiriendo modificaciones, exponiendo sus propias propuestas.

– ¿Cree que la sanción de esta ley fue el hecho legislativo del año?

– Sí. Seguramente, porque fue una señal clara, contundente y rotunda de que el Gobierno nacional apuesta a la educación. Con la sanción de la nueva ley de Educación, el presidente Néstor Kirchner apuesta a la reconstrucción del país.

Recuadro I.- Balance positivo

Según la presidenta de la Comisión de Educación, todos los objetivos impuestos a principios de año y durante el período parlamentario fueron ampliamente cumplidos, por lo que el balance es positivo.
Además, “no sólo hemos tratado proyectos de ley que envió el Poder Ejecutivo, sino también de diputados”.

Recuadro II.- “Los diputados radicales no hicieron nada”

– Usted dice que se recibieron distintas opiniones. Sin embargo la oposición acusa de no haber sido escuchada…
– La posición de la UCR en Diputados hizo agua por todos lados. En primer lugar, porque en el Senado, el miembro informante fue la presidenta de la Comisión de Educación, Amanda Isidori, integrante del bloque radical, el cual participó activamente de los debates y apoyó por unanimidad la ley. En segundo término, con una ley de esta envergadura, habiendo ingresado por el Senado, si uno es diputado integrante de la Comisión de Educación, lo menos que puede hacer es conectarse con su par de la Cámara alta. ¡Ni siquiera eso hicieron! Los diputados radicales no hicieron nada por esta ley. Entonces, yo creo que la actitud que tuvieron fue deplorable al presentar un proyecto una semana antes, nada más que para especular con un discurso en el recinto. Y, en definitiva, la diputada Olinda Montenegro, que es la vicepresidenta de la comisión y autora de la iniciativa, estuvo en Entre Ríos y realizó una reunión de no más de 20 personas.
– ¿Entonces por qué cree usted que los radicales tomaron esa actitud?
– El accionar responde más a su quiebre partidario que al debate y al trabajo que tuvo esta ley.

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