El boom de la visita de extranjeros a la ciudad de Buenos Aires motiva algunos cambios, como la creación de un fiscal turístico para poner freno a los abusos
La actividad turística es uno de los ejes centrales para el desarrollo de la ciudad de Buenos Aires, debido a su notable riqueza histórica y cultural. Si bien fue siempre receptora de una importante cantidad de extranjeros, a partir de la devaluación se convirtió en un destino turístico muy atractivo desde el punto de vista económico.
Ante el incremento de la demanda turística, la Subsecretaría de Turismo ve imposibilitada su tarea de realizar los controles necesarios para fiscalizar la actividad de los prestadores turísticos porteños y de impedir conductas ilegales en materia turística, ya que sólo cuenta con cuatro inspectores. Por esa razón, el diputado del Frente Compromiso para el Cambio Roberto Destéfano, presentó un proyecto de ley que tiene por objeto crear un cuerpo de fiscales turísticos de la Ciudad para desarrollar las tareas de fiscalización, control y verificación de los prestadores de servicios turísticos que actúan, y que tienen su domicilio legal, en el ámbito capitalino.
Asimismo, promueve la presencia activa de éstos con sus pecheras de identificación, con la inscripción: “Fiscalización turística”, en distintos puntos de la Ciudad, controlando hoteles o empresas de viajes y turismo.
Según lo establece la iniciativa, para la creación del cuerpo se llamará a concurso a profesionales de la actividad turística, por parte de la autoridad de aplicación, para cubrir un mínimo de cuarenta fiscales.
Las tareas de fiscalización y verificación serán realizadas a los prestadores de servicios turísticos de: transportes turísticos terrestres, alojamientos turísticos, empresas de viajes y turismo, agencias de turismo y pasajes, empresas de alquiler de vehículos sin chofer, organizadores de congresos y exposiciones, operadores de predios feriales y centros de convenciones, establecimientos que reúnan las características establecidas por el organismo de aplicación y guías de turismo.
Parlamentario dialogó con el legislador Roberto Destéfano -autor del proyecto- quien manifestó que “esta ley apunta a garantizar la disminución de conductas ilegales y permitir que nuestros profesionales en la materia tengan la oportunidad de desarrollarse laboralmente en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a veces limitada por el ingreso de excursiones de países vecinos en ómnibus, que realizan paseos con el guía de turismo extranjero durante toda su estadía en nuestra Ciudad”.
En tanto, explicó que lo que se propone con esta medida “son servicios turísticos de calidad”, aunque aclaró que para concretar el proyecto “es necesario instalar en la sociedad porteña conciencia turística”. Por ello, destacó la importancia de “promover la presencia activa de los fiscales en distintos puntos turísticos de la Ciudad, con sus pecheras identificatorias”.
Cabe destacar que la Legislatura sancionó, en el 2003, la ley 1.264, cuya finalidad radica en regular la actividad de los guías de turismo en la Ciudad, a fin de garantizar la permanente calidad de los servicios, identificando a los guías como “transmisores de la cultura e identidad nacional”.
Luego de la sanción de la ley, el trabajo continuo de las áreas del Gobierno de la Ciudad, Turismo y Educación, la Comisión de Turismo y Deportes de la casa política y a la Asociación de Guías de Buenos Aires posibilitó la creación de la carrera de Guía de Turismo en el ámbito del Gobierno porteño.
En el 2004, se aprobó el plan de estudios de la Tecnicatura Superior en Guía de Turismo Nacional con especialización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, posibilitando de ese modo la formación de guías desde una institución de gestión estatal. En el 2005, el entonces jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra presentó una iniciativa para realizar modificaciones a algunos de los artículos de la ley 1.264, para regular, de esa forma, la actividad de guiado turístico y declararlo de interés público, “ratificando el espíritu de la ley de poner énfasis en la atención personalizada a los efectos de valorizar y jerarquizar los atractivos turísticos” de la capital porteña.
Esa iniciativa está actualmente en discusión dentro de la comisión de Turismo y Deporte de la Legislatura, que preside el diputado del Compromiso para el Cambio Marcelo Godoy.
Es evidente que la actividad turística es una de las que más ingresos genera en la Ciudad. Por lo tanto, es fundamental que en primer término se regularice el trabajo de los guías y se genere la creación de un cuerpo de fiscales para que la Ciudad, que recibe mensualmente más de 500 mil turistas, pueda asegurarse la continua recepción de extranjeros. Además, es importante que los habitantes de Buenos Aires conozcan cada resquicio que la ciudad oculta porque “la cultura empieza por casa”.