Uno de los temas que llevó al Vaticano la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se centró específicamente en tres leyes aprobadas en la Argentina.Una de ellas se sancionó en el Congreso en agosto pasado y provocó un fuerte debate: es la que permite a los médicos realizar sin autorización judicial intervenciones quirúrgicas […]
Uno de los temas que llevó al Vaticano la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se centró específicamente en tres leyes aprobadas en la Argentina.
Una de ellas se sancionó en el Congreso en agosto pasado y provocó un fuerte debate: es la que permite a los médicos realizar sin autorización judicial intervenciones quirúrgicas para evitar la concepción, como son la ligadura de las trompas de Falopio y la vasectomía. La ley 26.130 estableció que las operaciones se realizarán de forma gratuita tanto en hospitales públicos como en dependencias privadas y lo podrá hacer toda persona mayor de 21 años; sólo necesitará autorización legal quien haya sido previamente declarado incapaz por la Justicia.
En octubre, e impulsado por el ministro de Educación, Daniel Filmus, el Congreso aprobó el proyecto para que los estudiantes de todas las escuelas del país accedieran a contenidos de educación sexual. La norma dio lineamientos básicos que cada provincia podrá adaptar a su currícula. En la Capital, unos días después, la Legislatura sancionó por unanimidad su propia ley en ese sentido.
Además, la Iglesia cuestionó la ratificación parlamentaria del Protocolo Facultativo de la Convención para la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), al considerarla "un paso innecesario" que dieron los legisladores. En su opinión, representa una vía para introducir mecanismos legales que permitan prácticas abortivas.