Lavagna fue lapidario respecto al llamado al diálogo lanzado por Juan Carlos Blumberg.
El candidato presidencial Roberto Lavagna no quiso responder a consultas sobre la propuesta de Juan Carlos Blumberg para sumarlo a un amplio "diálogo político".
"Si les contesto" sobre la iniciativa de Blumberg "vamos a inflar algo que no existe", insistió el ex ministro de Economía al término de una reunión que el dirigente mantuvo con representantes de distintas asociaciones civiles en el café Tortoni.
De esa forma Lavagna desechó, al menos por ahora, la posibilidad de un encuentro con el padre de Axel, quien propicia medidas más severas contra la inseguridad y anunció su propósito de eventualmente postularse a un cargo político, previo a un diálogo con todos los dirigentes de la oposición.
En el entorno lavagnista, no se duda de las "buenas intenciones" de Blumberg y se evita hacer referencias que pudiera aparecer como "descortés" con el ingeniero.
Pero se hace hincapié en la falta de una "lista" coherente de invitados para la mesa de diálogo que propone Blumberg: "El dice que tiene que estar el Gobierno y Macri dice que no. Dice que tiene que estar Jorge Telerman y Elisa Carrió, y ella dice que es una operación del Gobierno para crear una oposición ficticia", recordaron las fuentes cercanas al ex ministro.
Lavagna reiteró viejas críticas a la gestión del presidente Kirchner, como su política internacional y de control de precios, entre otras cuestiones. Advirtió que, tras la recuperación económica, "no hay que seguir poniendo parches, como hizo el Gobierno en 2006" y previno contra la "intromisión del Estado en actividades donde no tiene ninguna función estratégica", como en el ex ferrocarril Belgrano, en aeropuertos y en las empresas AYSA y Aerolíneas Argentinas, "mientras no hay fondos en el hospital de Clínicas, en el Francés o en el de González Catán".
En cuanto al control de precios y al freno a los ajustes de tarifas, los vinculó al año electoral y al respecto se preguntó: "¿nos toman por tontos?".
Insistió con sus críticas a las reelecciones indefinidas de gobernadores y, en ese contexto, denunció que, con ese mismo fin, hubo un plan de reformar la Constitución Nacional.
También apuntó contra la concentración de poder por parte del Ejecutivo y al referirse a la política exterior, repudió "el pegoteo con Chávez".
En ese sentido, calificó de "payasada" el anuncio de construcción del megagasoducto desde la cuenca del Orinoco hasta el cono sur, y advirtió por otro lado que con esa política "reapareció cierto aislamiento del país con sus vecinos".
"Estamos perdiendo una fenomenal oportunidad de volver a poner la economía con el rumbo que traía hasta 2005", alertó Lavagna.
Lavagna concluyó advirtiendo que "en los últimos meses, hay un deterioro muy claro del clima general de negocios".