El Gobierno dispuso que la ley de presupuestos mínimos ambientales que decreta la emergencia forestal a nivel nacional y establece una moratoria a los desmontes, sea tratada en extraordinarias.
Voceros de la Jefatura de Gabinete anunciaron que el proyecto fue incluido en el temario de las sesiones extraordinarias a realizarse en febrero, a pedido de la secretaria de Ambiente de la Nación, Romina Picolotti.
"Nosotros ya habíamos incluido la semana pasada la ley de bosques en el decreto presidencial, lo que demuestra el interés que tiene el Poder Ejecutivo en este tema trascendental", aseguró Picolotti, quien se mostró optimista en cuanto a la sanción de la norma por parte del bloque oficialista.
De todos modos, debe recordarse que el tratamiento de la norma fracasó más de una vez el año pasado. "Esperamos que sea sancionada porque es muy importante para el presente y para el futuro y para cuidar el patrimonio de los argentinos", señaló.
La funcionaria destacó que se trata de un modelo sustentable de gestión de los bosques y no "un parate" a la actividad productiva. "No se trata de volver intocable al bosque en el país", afirmó.
Por su lado, el coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, aplaudió la decisión del Poder Ejecutivo, aunque señaló que "no garantiza nada" si no se vota a conciencia y a mano alzada "y no como bloque, porque la presión es muy grande", dijo.
El proyecto, una iniciativa del diputado Miguel Bonasso con el asesoramiento de organizaciones ambientalistas, había sido aprobado en general por la Cámara de Diputados el pasado 22 de noviembre, pero no se había llegado a un acuerdo de su tratamiento en particular por la férrea resistencia de los representantes de las provincias de Salta, Misiones y Formosa.
"El problema es que desde que se conoció la ley se incrementó el proceso de entrega de permisos para desmonte, sobre todo en la provincia de Salta, que por día entrega de 10 mil a 25 mil hectáreas", denunció Giardini.