Histórico especialista radical del tema, el ex diputado nacional Eduardo Santín apoyó la iniciativa oficial que permitirá optar libremente entre el sistema de capitalización y el de reparto, al expresar que "es un avance sustancial en la materia".
Santín afirmó que "se acabó el negocio fenomenal", al tiempo que comentó que ahora con esta medida las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) van a tener que competir para captar afiliados, bajando comisiones y otorgando ventajas comparativas".
El actual subsecretario de Coordinación Operativa de la Cámara de Diputados criticó durante su gestión parlamentaria la reforma previsional del gobierno de Carlos Menem, que proponía eliminar el régimen de jubilación estatal. Según la misma, los indecisos que entran al mercado de trabajo en caso de que no opten por algún sistema, por default se debían dirigir al de capitalización.
En ocasión de aprobarse la ley de reforma previsional, Santín expuso durante una hora y media en el recinto de Diputados como uno de los principales oradores de la oposición. En tal sentido destacó "no hay ningún país importante del mundo en el cual no se pueda optar y tenga contrariamente capitalización obligatoria".
En este sentido, remarcó que "en ningún país integrante de la Unión Europea, ni Estados Unidos de América tiene el sistema jubilatorio que rige de la Argentina, por lo que la medida encarada por el gobierno es correcta". Puso como ejemplo la experiencia chilena, donde sólo existe el sistema privado, y la expuso como una muestra del fracaso de esa alternativa, donde los afiliados se están jubilando con cifras miserables. También recordó que en Bolivia el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada intentó "algo parecido" que también tuvo que ser dejado de lado.
Por otro lado, el funcionario radical explicó que "con la reforma realizada en 1994 el sistema jubilatorio en general tuvo pérdidas por un total de 70.000 millones de dólares hasta 2001, debido a que también se había dispuesto la disminución de las contribuciones patronales. Estas pérdidas, "representan la mitad de la deuda externa argentina a ese momento", agregó el ex diputado.