Catamarca calienta los motores para las elecciones provinciales del 11 de marzo con profundas dificultades en los distintos frentes políticos para resolver la puja por las candidaturas. El próximo 2 de febrero vence la presentación de alianzas y las negociaciones se han vuelto ingentes en las diferentes mesas de consenso. Donde las cosas están más […]
Catamarca calienta los motores para las elecciones provinciales del 11 de marzo con profundas dificultades en los distintos frentes políticos para resolver la puja por las candidaturas.
El próximo 2 de febrero vence la presentación de alianzas y las negociaciones se han vuelto ingentes en las diferentes mesas de consenso.
Donde las cosas están más avanzadas es en la alianza entre el Frente Cívico y Social que conduce el gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral y Compromiso K, sector que lidera Armando "Bombón" Mercado, cuñado del presidente Néstor Kirchner, en el marco de la "Concertación Plural".
Un reciente plenario del Frente Cívico confirmó la anuencia del resto de los sectores no radicales para que Lucía Corpacci Saadi, principal exponente del kirchnerismo local, acompañe a Brizuela del Moral en la fórmula de gobernador y vicegobernador. Asimismo, los principales negociadores de ambos sectores acordaron la continuidad de varios intendentes kirchneristas como José Perea en Andalgalá; Gilberto Santillán (Londres) y Pablo Názar (Chumbicha).
De todas maneras, el acuerdo con Compromiso K causó un fuerte sismo en la UCR local donde hay descontento por los acuerdos de cúpula. Esto se reflejó en la reciente Convención Provincial realizada en Valle Viejo, donde el intendente local, Gustavo Jalile, inició una rebelión que casi deja sin quórum a la sesión donde se nominaron 10 intendentes de los 34 que deben ser elegidos en marzo.
En la oposición, el último intento de presentar una alianza entre el Partido Justicialista y sectores del Frente para la Victoria se truncó a partir de la renuncia pública de Eduardo Pastoriza a ser candidato a gobernador.
"Nunca haría una alianza con Luis Barrionuevo", dijo el actual diputado nacional y desató un verdadero escándalo político ante lo que parecía un acuerdo cerrado por la Casa Rosada, a través del operador Juan Carlos Mazzón.
La fractura terminó en la formación de dos frentes opositores: por un lado, Barrionuevo continuará su sociedad con Ramón Saadi para la integración de un frente electoral hegemonizado por el Partido Justicialista.