Para Macri, se trató de un acto de "cinismo", mientras que Felisa Miceli minimizó el episodio.
Mauricio Macri criticó duramente la remoción de la directora del INDEC Graciela Bevacqua, y consideró que revela "las necesidades cortoplacistas de este Gobierno para ocultar la inflación".
"Es inútil tapar el sol con la mano porque la inflación la verifican cotidianamente los consumidores cuando cambian los precios en las góndolas", enfatizó el líder de Compromiso para el Cambio, quien remarcó que "el Ejecutivo no puede pretender cambiar la realidad económica, alterando artificialmente los instrumentos de medición y encima haciéndonos creer que se trata de un acto inocente; eso es cinismo en un país con nuestras urgencias".
Según trascendió, el Ministerio de Economía separó de su cargo a la funcionaria encargada de medir la inflación en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos porque se habría negado a implementar "cambios metodológicos" que no responderían a la normativa internacional. Sin embargo, trascendió que Bevacqua habría sido desplazada por negarse a informar a la Secretaría de Comercio Interior la lista de los locales y comercios que los encuestadores visitan para relevar los precios.
La propia ministra de Economía, Felisa Miceli, fue quien firmó la licencia para Bevacqua, a cargo de esa función desde fines de 2001. "Bevacqua está de licencia", informaron a un matutino porteño en la cartera de Economía, confirmando que desde ayer ya no está en su cargo.
En el INDEC están alertas por la persona que ocupará ahora el cargo de director del Indice de Precios de Consumo, aunque descartan que se tratará de alguien con marcado perfil político afín a Miceli.
Bevacqua habría sido informada verbalmente sobre su desplazamiento del cargo el lunes pasado, medida que se hizo efectiva el último martes.
Macri sostuvo que "la existencia de dos inflaciones, una real y otra oficial, no hace sino perder legitimidad a instrumentos del Estado que deberían estar alejados de cualquier interés político".
"Desplazar a Graciela Bevacqua no soluciona el problema de la inflación; lo que hace es denigrar la actividad de los funcionarios de carrera, esconder los verdaderos problemas de nuestra economía y dar otra muestra del poco respeto que el Gobierno le tiene a las instituciones", añadió Macri.
Para Macri, "presionar sobre los profesionales de carrera para ocultar la inflación es producto de las necesidades cortoplacistas del Gobierno".
Por su lado, el ex ministro de Economía Roberto Lavagna sentenció que los índices que difunde el INDEC "han perdido credibilidad".
"A partir de ahora creo que todos los habitantes debemos olvidarnos de los índices oficiales. Si no hay una marcha atrás en esta decisión, estos índices han perdido credibilidad", sentenció Lavagna en declaraciones a Radio América
Lavagna aseguró que le constan las "presiones" ejercidas sobre Bevacqua: "El año pasado hubo un pedido para que le dieran los nombres de empresas y los puntos donde se toman los precios, para influir sobre ellos", y así "lograr el dato artificial de diciembre", cuando se dio a conocer un índice de inflación del 9,8 por ciento. Ese número, interpretó, dio de esa manera "porque se empezaron a forzar los precios hacia abajo".
En cambio, la ministra de Economía, Felisa Miceli, calificó de "cambio funcional" a la decisión de su cartera de separar de su cargo a la funcionaria responsable de las mediciones de inflación en el INDEC.
Según la funcionaria, "no tenemos ningún problema con los índices del Indec", sino que por el contrario: "Estamos contentísimos porque el país sigue creciendo y decae el desempleo, la pobreza y crece la construcción".
La posición de la ministra, que deja en claro que no habrá una marcha atrás en su decisión, tuvo lugar en la localidad bonaerense de Olavarria, durante una recorrida junto al vicepresidente, Daniel Scioli, en una fábrica metalúrgica.