Hogar, ¿dulce hogar?

Los asentamientos precarios crecieron en la ciudad Buenos Aires. Diputados porteños analizan la problemática y dan sus propuestas para solucionar la crisis habitacional.

La espectacular ciudad de Buenos Aires, reconocida en el mundo entero por ser la más europea de América latina, se está convirtiendo en lugar de concentración de viviendas precarias en asentamientos usurpados. Su paisaje arquitectónico colonial de siglos de oro, donde era denominada la Reina del Plata, se mezcla con los cartones, las chapas y las maderas de las casillas de los numerosos asentamientos.

Cualquier lugar de la Capital Federal es bienvenido para refugiarse y construir un “hogar”. Tanto es así que ya no es sorpresa ver familias viviendo bajo las autopista y ni qué hablar en plazas y recovecos de edificios.

Buenos Aires demuestra un fuerte crecimiento de nuevos y pequeños asentamientos tan precarios que rozan la dignidad humana. Pero ¿por qué? ¿qué situaciones conllevan a que la ciudad se haya poblado de villas?

Parlamentario trasladó esta inquietud a los diputados porteños, quienes aportaron sus conclusiones y posibles soluciones al problema de desarrollo y planeamiento urbano.

Visión PRO

La jefa de bloque de Compromiso para el Cambio, Gabriela Michetti, analizó la problemática y destacó que hay múltiples factores que producen el crecimiento de asentamientos en la ciudad. La diputada explicó que “uno de los factores tiene que ver con una política nacional, estructural, que hay que cambiar. Se deben federalizar las posibilidades de trabajo”.

“En otros países, donde la política se hace en serio, no pasa esto porque, a través del Estado, hay convenios laborales planificados entre el Gobierno nacional, las provincias y los municipios para que la gente tenga, en su lugares de origen, posibilidades de crecimiento sin tener que emigrar a las grandes urbes. En cambio, nosotros no tenemos políticas de planificación urbana a nivel nacional, para que la Capital Federal no sea un centro de atracción”, manifestó la lider del macrismo en la Legislatura.

En sus fundamentos, Michetti señaló que otro causal es que “Buenos Aires es muy atractiva porque hay mayores posibilidades de trabajo y un montón de beneficios para la gente que, en las provincias y en los países limítrofes, no existen. Obviamente, la gente se viene a la ciudad buscando su bienestar”.

Respecto de la política exclusiva de la ciudad, la diputada aseguró que “hace tiempo que no hay una política habitacional planificada de manera tal de haber viviendas sociales, ya que la gente, al no existir una posibilidad de un techo, pierde la dignidad de un hogar y se asienta en cualquier lugar”.

En el fondo “el problema es del Estado, poco eficiente, que no se ocupa de los problemas reales que tiene la población, ya que una política habitacional correcta no se puede hacer mediante parches ni usarla de manera clientelar como se usó durante estos años”, concluyó Michetti.

Pensamiento verde

El diputado Juan Manuel Velazco reflexionó, desde su fuerte concepción ecologista, marcada por su nuevo Partido Verde: “El crecimiento de los asentamientos está relacionado con el deterioro de las condiciones económicas del interior del país y la pauperización de la clase media porteña”, definió el legislador.

Velazco comentó que “la gente viene con la idea de mejorar y salir de la villa y otra se ve obligada a recaer en las villas porque ha perdido su hogar”. Agregó: “Según los datos que tengo, el principal factor es la caída de la clase media-media baja, luego de la crisis de 2001”.

Ademas, el diputado porteño indicó que “la recuperación económica que tuvo el país no se vio reflejada en la gente más necesitada”.

“La solución es urbanizar”, concluyó Velazco.

Mirada K

Desde las filas del kirchnerismo, Sebastián Gramajo opinó que “los grandes centros urbanos, al ser las bases del comercio, es donde se concentra mayor empleo”. Entonces, “hay mucha necesidad de la gente de trasladarse, ya que prefiere estar cerca de estos centros y así toma esta forma de vida en asentamientos precarios que muchas veces no tienen las condiciones mínimas que aseguren la dignidad del ser humano”, explicó el legislador.

Para Gramajo, lo primero es evitar toda utilización política de la necesidad de estas personas y luego hay que respetar la Constitución, que habla sobre la autoconstrucción, generación de mecanismos asociativos para trabajarlos en conjunto y establecer soluciones consensuadas por los vecinos para que no se convierta en una guerra de pobres contra pobres.

Los diputados comparten un pensamiento que se puede hacer extensivo al Parlamento. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un serio problema urbano y debe encontrar prontas respuestas consensuadas con el Gobierno nacional y el resto de las provincias.

Julio El Alí

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password