El legislador provincial que impulsa sacar de circulación a los ómnibus de dos pisos, sugiere una fiscalización permanente de esos vehículos a través de un sistema GPS.
El diputado bonaerense Darío Giustozzi dio detalles sobre el proyecto que busca impedir que circulen por la provincia de Buenos Aires los colectivos de dos pisos, advirtiendo que, entre otras cosas, los mismos son “inestables, generan una turbulencia por la masa de aire que desplazan, con semejante mole a tanta velocidad, y complican la estabilidad no sólo del propio vehículo, sino de cualquiera que lo quiera pasar, desde atrás o cruzarlo de frente”.
En diálogo con el programa El Oro y el Moro, de Radio 10, el legislador del Frente para la Victoria admitió que “la expansión de la demanda, lo que ha hecho es que se incorporan todos los días a las compañías micros de estas características”, ante lo cual pidió “hacer algo rápidamente para modificar esta tendencia”..
“Hay que acompañar lo que se hace en el mundo, donde estos micros se utilizan solamente en zonas turísticas, en city tours, donde no se anda a más de 60, 70 kilómetros por hora”, añadió.
A la hora de citar los contratiempos que implica manejar esos micros gigantescos, destacó que se debe calcular el tiempo de frenado, el control de la maniobra y comparó el manejo de esos vehículos con los de competición, previstos para que el conductor pueda tener la mayor precisión ante cualquier maniobra, tanto prevista, como imprevista. “No los imaginaría angostos y altos”, deslizó, sino que por el contrario “tratan de hacerlos lo más bajos y anchos posibles, dentro de lo reglamentario, porque con eso le garantizan una mayor precisión en cada maniobra”.
“La realidad es que para recuperar el vehículo, si muerde la banquina, si esquiva un pozo, si tiene que frenar –dijo-, el grado de inseguridad al que está expuesto es altísimo”.
El proyecto de Giustozzi prevé que, teniendo en cuenta que el 90% del parque automotor está integrado por micros de esas características, “rápidamente las compañías acuerden con las carroceras para que los nuevas unidades que se incorporen sean con el centro de gravedad más bajo”. Además, sugirió un acuerdo estratégico de esas compañías de transporte con otras de turismo, para trasladarles las unidades que van saliendo de circulación. Para todo eso, se prevé un plazo de 36 meses de implementación.
El diputado provincial quiere implementar el sistema que existe con los camiones. Señaló en eses sentido que “si hay camiones que trasladan mercadería y lo hacen con el sistema de monitoreo satelital en tiempo real y el sistema GPS, que les da las coordenadas exactas por donde va y a qué velocidad, ¿cómo no lo vamos a hacer cuando trasladamos pasajeros?”, se preguntó, calculando que el costo que podría acarrear sería de 400 pesos por unidad, y “eso le permitiría a los órganos de aplicación entrar por computadora y testear todo el tiempo a los vehículos, y que al mismo tiempo que el chofer y la compañía sepan que en ese momento los pueden estar vigilando”.