El costo de los próximos comicios del 28 de octubre representarán para el Estado 200 millones de pesos. El doble que en las últimas presidenciales.
Según datos suministrados por el titular de la Dirección Nacional Electoral, las próximas elecciones le demandarán al Estado un costo cercano a los doscientos millones de pesos. Cifra que, por cierto, representa claramente la “inflación real”, por cuanto en 2003 lo gastado en los comicios ascendió a “sólo” 80 millones de pesos.
O sea que la diferencia entre un caso y el otro, la diferencia es superior al doble. Y respecto a las legislativas de 2005, el aumento es del 54 por ciento, ya que entonces el costo fue de 130 millones de pesos.
El director nacional electoral Alejandro Tullio dijo que uno de los mayores gastos para el Estado corresponderá al aporte a los partidos políticos, en concepto de lo cual se les abonará 35 millones de pesos, contra los 17,7 millones de 2005.
En este aspecto se dispuso el suministro de esa cifra a través del Presupuesto Nacional, habiéndose establecido que el Estado debía duplicar el fondo para distribuir entre las distintas agrupaciones. Es que según el artículo 34 de la ley de financiamiento de los partidos políticos, el Gobierno debe fijar cada año electoral cuál es el monto de esa partida especial.
Según se informó, otro de los gastos grandes será el escrutinio, que quedó en manos de la empresa española Indra y costará 38,6 millones de pesos. Dicha empresa cobró, en 2005, 24,6 millones para cumplir con el recuento de los votos. En esta oportunidad, esa empresas escaneará los telegramas de todas las mesas del país para que puedan ser verificados por los fiscales de los partidos políticos y así aportar mayor transparencia al recuento de votos.
En el valor total calculado está incluida una eventual segunda vuelta. En caso de que todo se defina en la primera vuelta, el costo bajará un 15 por ciento.
Tullio destacó además que el aumento en el precio se debió a que el recuento incluirá dos categorías de candidatos más que en las elecciones legislativas de 2005.
La logística total de la elección presidencial insumirá unos 40 millones de pesos, también el doble que en los comicios anteriores. Estamos hablando de los gastos del Correo Argentino, como adaptación de locales, el pago de los viáticos a las 90.000 personas contratadas para las elecciones y el alquiler de colectivos, camiones y aviones para el traslado de las urnas a los juzgados electorales.
La confección de los padrones es otra cosa que tiene su costo, aunque en este caso no hubo gran variación respecto a 2005. En esa oportunidad el costo fue de 9,4 millones, mientras que para este año se calculó un gasto cercano a los 10 millones de pesos. La confección quedó en manos de la empresa Boldt.
Las autoridades de mesa cobrarán en esta oportunidad 60 pesos, 10 más que en los comicios presidenciales de 2003 y 2005. En total, el Estado repartirá 9 millones de pesos en 150.000 autoridades de mesa. Las últimas veces que se votó en distintos distritos fueron notorios los problemas para conseguir autoridades en las mesas.
El Estado también hará un aporte a las agrupaciones políticas para la impresión de boletas, que será de 10 millones de pesos más que en el último año.