Las caras visibles del PJ disidente convocaron a ocupar las sedes partidarias en todo el país.
Poco antes de que la Justicia les fallara en contra, el Comando Superior Peronista dio una conferencia de prensa en la que convocaron a asumir "la conducción del justicialismo en los respectivos distritos" y a tomar en sus manos las sedes partidarias para realizar el acto oficial del 17 de octubre, incluyendo la de Matheu 130.
Los senadores Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá, más el gobernador y candidato presidencial reclamaron que los peronistas "se hagan cargo de los bienes y fondos del Partido Justicialista, que está a cargo de cada uno de los interventores oportunamente designados y convalidados por los fallos de la Corte Suprema de la Nación y de la Cámara Nacional Electoral".
Los popes del PJ disidente emitieron un comunicado en el que señalan que "los fondos partidarios y los bienes están a cargo de esta conducción de este Comando Superior Peronista, por lo que ninguna persona, ciudadano invocando ningún título, podrá hacer uso de ellos".
Pidieron además que se respeten sus derechos de utilizar en las boletas los símbolos partidarios, la imagen de Eva Perón, la de Juan Domingo Perón y el escudo peronista, como así también señalaron que el presidente Néstor Kirchner y la senadora Cristina Fernández fueron expulsados del partido y anunciaron que se pasará al "tribunal de disciplina a todos aquellos que estén fuera del partido, pero que invoquen a las banderas partidarias".