Una legisladora sostiene que la reacción presidencial representa “el caballito de batalla de Kirchner: los culpables son siempre resabios de la represión”.
La diputada nacional por el Pro/Recrear Nora Ginzburg pidió el más enérgico repudio de la Cámara de Diputados por el brutal asesinato de los tres policías bonaerenses “instando a los gobiernos nacional y provincial a que de una vez por todas, en lugar de argumentar hipótesis oportunistas, no acreditadas, se avoquen a la investigación seria, rápida y transparente de estos hechos aberrantes y al castigo de sus autores”.
Para la legisladora, fueron distintas las hipótesis que “de manera oportunista” esgrimió Kirchner, como la existencia de un complot de sus adversarios políticos que supuestamente intentan “frenar el proceso de cambio aludiendo también a sectores vinculados con la última dictadura militar que buscan frenar los juicios por violaciones a los derechos humanos”.
“Esto último es el caballito de batalla utilitario y permanente del primer mandatario, ya que se trate de testigos de dichos juicios agredidos o desparecidos, se trate de policías asesinados y, en definitiva, se trate de quien se trate, los culpables son siempre los resabios de la represión, aunque nunca se haya hecho nada por probarlo ni permita que otros lo hagan”, destacó Ginzburg.
En su proyecto de declaración, Ginzburg se refirió a León Arslanian, a quien acusó de intentar de “matar al mensajero”, ya que para el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires el periodismo es responsable de la “difusión enfermiza de noticias vinculadas con delitos que van generando un verdadero clima de alarma de terror”.
Ginzburg también cuestionó a la candidata presidencial del oficialismo, Cristina Fernández, a la que acusó de adjudicarles al hecho un contenido provechoso a sus intereses, “de igual manera como lo hace también su esposo”.
En sus fundamentos, la legisladora destacó que este es el tercer ataque se suma gravedad en contra de las fuerzas de seguridad en la provincia de Buenos Aires en lo que va del año, citando a continuación los siguientes episodios:
- El 30 de mayo en la Comisaría seccional 2° de Ingeniero Maschwitz, Escobar, asaltantes encapuchados y fuertemente armados, redujeron velozmente al personal policial, llevándose el armamento disponible y los equipos de comunicación. Hasta el momento no se sabe nada del hecho.
- El 9 de junio en la Guarnición Militar “Campo de Mayo” tres sujetos coparon un destacamento de guardia en una de las puertas de entrada a la guarnición, que estaba custodiado por un suboficial y cuatro soldados. Reducido el personal militar, los atacantes se llevaron la totalidad del armamento y a un soldado de rehén. “A pesar de las detenciones posteriores, producto de los allanamientos, hubo un absoluto silencio sobre el tema y desconocemos quienes fueron los agresores y los móviles que tuvieron en cuenta”, acotó Ginzburg.
“Por lo tanto, esto no es nuevo, como para que el presidente se victimice como si este hecho tuviera algo que ver con el próximo acto eleccionario. Los hechos citados tienen una gran significación, con la única diferencia que allí no se mató a nadie a mansalva”, resaltó Ginzburg.
Para la diputada, el terrible asesinato “nos recuerda el inicio de la subversión terrorista de los años setenta, sin dejar de parecernos, además, sospechosamente emparentados con integrantes de la banda de Sendero Luminoso que, venidos a nuestro país, se ocupan ahora del manejo del narcotráfico, y que diéramos cuenta en nuestro proyecto de resolución N° 6580-D.2007 que, como todo aquello que no le conviene al oficialismo, permanece sin tratamiento”.