El nuevo rol de Roberto Urquía al frente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda genera amores y odios. Muchos están criticando por la falta de exactitud en sus apreciaciones, a diferencia de su antecesor, Jorge Capitanich. Por ejemplo, en la última sesión dijo que se debatiría una reforma al Impuesto al Valor Agregado, cuando […]
El nuevo rol de Roberto Urquía al frente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda genera amores y odios. Muchos están criticando por la falta de exactitud en sus apreciaciones, a diferencia de su antecesor, Jorge Capitanich. Por ejemplo, en la última sesión dijo que se debatiría una reforma al Impuesto al Valor Agregado, cuando en realidad se refería a Ganancias. Pero la otra mitad del Cuerpo está muy contenta. “A vos si se te entiende, no como ése (Capitanich) que se ponía el casette y hablaba sólo”. En fin…