Los despidos, la pelea con los gremios y su papel en el Ejecutivo fueron algunos de los temas que tocó la vicejefa de Gobierno en un extenso diálogo con Parlamentario.
Por Agustín Alvarez Parisi
No son pocos los que le asignan a Gabriela Michetti un papel superlativo en lo que fue la campaña de Mauricio Macri. Hoy, la vicejefa de Gobierno no ha pasado a un segundo plano, sino aparece todo el tiempo junto a su compañero de fórmula al que conoce desde hace cinco años y con el que forma un buen equipo.
Ex diputada de la Ciudad, donde conducía el bloque macrista, Michetti divide sus roles en tareas ejecutivas y en la presidencia formal de la Legislatura porteña. Recibió a Parlamentario en su despacho, donde habló de las dificultades que ha encontrado el macrismo para implementar los cambios que pretende y de su convicción de “no pactar con nadie”. La entrevista fue apenas interrumpida por un llamado telefónico que atrajo su atención por un tema trascendente, tras lo cual retomó el diálogo con esta revista, con voz y convicciones firmes.
- Las mujeres hoy están el poder, usted es una de ellas, que tiene que desdoblar su tarea en el Poder Legislativo y el Ejecutivo. ¿Cómo sobrelleva esta doble función?
- La manera en que uno puede trabajar bien, con energía y con entusiasmo y ejercer este tipo de responsabilidades siempre tiene mucho que ver con el equipo que uno conforma, nada se puede hacer de manera personalizada. Tanto mi rol en la vicejefatura de Gobierno desde el Poder Ejecutivo y las áreas que he tomado para que estén bajo mi responsabilidad, como la de Derechos Humanos, las áreas que tienen que ver con el Programa del Bicentenario y con el Consejo del Plan Estratégico, como mi función como presidenta de la Legislatura están acompañadas por equipos de gente de mucha confianza y que estamos organizando en función de la idoneidad y la profesionalidad de esa gente. Por todo esto debo decir que esta doble función la sobrellevo bien porque la hacemos en equipo.
- Ahora el macrismo tiene la posibilidad de gestionar, y en estos pocos días han tomado algunas decisiones bastante duras. ¿Está conforme por lo hecho hasta aquí?
- Estoy muy conforme, muy tranquila en el sentido de que nosotros nos hemos propuesto poner al Estado de la Ciudad de Buenos Aires y todo lo que tenga que ver con la gestión pública en función de los ciudadanos.
- ¿Con qué Estado se encontraron?
- Nos encontramos con un Estado que no estaba direccionado hacia esa función tan importante que es la gestión de la cosa pública para que la calidad de vida de los ciudadanos sea mejor cada día.
- ¿Qué harán para cambiar esto?
- Lo que estamos haciendo es tratar de reorganizar este Estado para ponerlo en función de la gente, que es lo que le prometimos en la campaña. Poner este Estado en función de la transformación que esta ciudad requiere, una ciudad que se ha deteriorado mucho, lo vemos en las escuelas, en los espacios públicos, en los hospitales, con recursos humanos muy voluntariosos, pero que no tienen apoyo ni respaldo por parte de los funcionarios políticos para poder hacer sus tareas en mejores condiciones.
- Seguramente han encontrado dificultades.
- Por supuesto que nada es fácil, hemos tenido problemas, hemos tratado de mantener un diálogo con los gremios para tratar de solucionar algunas cosas en conjunto y esto no ha sido posible con lo cual hemos llegado a una pelea, que en realidad nosotros no teníamos como objetivo. Pero bueno, cuando uno tiene el norte claro y sabe hacia donde quiere llegar, uno trata racionalmente de superar los obstáculos.
- ¿Cuáles serían las próximas medidas que pondría en marcha su gobierno?
- Vamos a centralizar y poner en marcha todo lo que tiene que ver con la gestión en el espacio público. Gestión de la educación y de la salud. En este sentido estamos trabajando con medidas que tienen que ver con algunas zonas de la Ciudad para mostrar cómo uno, cuando pone el Estado a trabajar en la recuperación de la Ciudad, lo puede lograr. Esto nos va a permitir ver la Ciudad que nosotros soñamos y nos va a permitir la ilusión que Buenos Aires puede ser una ciudad amigable.
- ¿Qué más van hacer?
- Vamos a trabajar en la recuperación de las escuelas, en la ampliación de los horarios de atención en los hospitales; estamos ya trabajando en el bacheo que se hará en forma continua, día y noche sin parar. Para ello logramos una ley en la Legislatura que nos permite trabajar de noche en el bacheo. Vamos a trabajar mucho revisando concesiones, contrataciones, tercerizaciones donde hemos encontrado en algunos casos sobreprecios y concesiones vencidas.
- ¿En qué había sobreprecios?
- En la provisión de comidas que contrataba la ciudad de Buenos Aires y que iba a los comedores, a los merenderos, a los hospitales, a las escuelas. Hemos encontrado irregularidades en los precios.
- En algo más de un mes, ya tienen varios frentes de tormenta, uno de ellos con los trabajadores municipales por las cesantías. ¿Qué criterio se adoptó para cesantear 2.300?
- En principio diría que no hemos tenido problemas con los trabajadores y que al contrario, los trabajadores de la Ciudad, y a mí me ha pasado personalmente, nos han agradecido literalmente, incluso algunos que son delegados gremiales y no se animan obviamente a decirlo en voz alta, pero nos han agradecido por ejemplo lo que estamos haciendo con la obra social, algo que desde hace años ellos reclamaban. Los trabajadores están apoyando las transformaciones que nosotros estamos haciendo.
- ¿Realmente esto se percibe?
- Lo he visto en varios ministerios y me parece que se está generando una sensación de que ahora se va a trabajar en serio. Y mucha gente hace muchos años que tenía ganas de trabajar en serio.
- Pero en definitiva ustedes dejaron cesantes más de dos mil trabajadores municipales.
- El problema de estos contratos es que se caían irremediablemente el 31 de diciembre y no se renovaron, tuvieron que ver básicamente con que en un 80 o 90% son contratos de gente que había entrado a trabajar y había sido contratada en 2007.
- ¿Pero eran ñoquis estos trabajadores?
- En algunos casos puede ser que no, pero lo cierto es que en todo 2007 tenían, dos, tres, cuatro o cinco meses de trabajo y para nosotros, que tenemos que reformular el Estado, esa gente no tenía experiencia. El otro porcentaje tuvo que ver realmente con personas que no trabajaban; se encontraron personas que vivían en el extranjero y cobraban por el gobierno de la Ciudad sin prestar ningún servicio al ciudadano. Entonces ese fue el criterio por el cual esos contratos cayeron, no hubo cesantías, no hubo despedidos, cayeron contratos que vencían el 31 de diciembre.
- Esta historia lleva varios capítulos, hay un tercer fallo de la jueza Liberatori ordenando reincorporar a los contratados dados de baja a fin de año. ¿Cuál es la respuesta a todo esto?
- Una jueza no puede decirle al Poder Ejecutivo, a quienes contratar y a quienes no. Es una grave intromisión del Poder Judicial.
- ¿Hubo un pacto entre Macri y el gremio para que no haya más despidos?
- No, nosotros no vamos a pactar con nadie en ninguna cosa que pueda ir en contra de nuestros objetivos, lo que hicimos con el gremio fue un acta de acuerdo para trabajar en la revisión de todos los empleados del municipio, tanto sean contratados como de planta permanente.
- El gremio aceptó hacer un censo y un relevamiento de todo el personal para ver qué tareas desempeña cada uno.
- Pero creo que lo más importante de todo esto es el censo que por primera vez y después de muchos años se va hacer en la municipalidad de Buenos Aires. Esto implica que vamos a saber cuántos trabajadores tenemos. Hoy el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no puede tener la información de cuantos empleados tiene, esto es muy grave.
- Por un DNU, Macri decidió intervenir la Obra Social de los Empleados Municipales, pero una jueza en dos oportunidades suspendió esta medida, a pesar de que la Legislatura porteña sacó una ley que faculta al PE a intervenir la obra social.
- Nosotros nos habíamos comprometido en la campaña con los trabajadores municipales trabajar por la desregulación de la obra social, pero esto no era una herramienta pensada como una intervención.
- ¿Entonces qué pasó?
- Cuando planteamos la reformulación de los recursos humanos, vino esa semana con paros, una situación muy conflictiva, con lo cual todo lo que pensábamos en conjunto con ellos terminó en una pelea, pero esa no era la idea. Entonces decidimos intervenir, que era la única manera que nos quedaba para poder hacer la desregulación y saneamiento de la obra social. Todos sabemos que la obra social tiene al sindicato de los docentes en contra, al sindicato de los médicos en contra, a los trabajadores municipales con amparos en la Justicia y que les han salidos todos a favor, al Tribunal Superior de la Justicia de la Ciudad diciendo esa obra social tiene que cumplir la ley, hace cinco años que no la cumple, con lo cual no había ninguna posibilidad de sostener esto con otra postura. Por lo tanto hicimos la intervención y los gremios presentaron un amparo y salió un fallo en su favor, discutible desde el punto de vista jurídico.
Insistimos, haciendo una ley en la Legislatura con el apoyo entre otros de la Coalición Cívica, y con esta ley volvimos a intervenir la obra social y los gremios una vez más presentaron un amparo y en esta oportunidad la jueza (Elena Liberatori de Aramburu) en un fallo muy discutido dice: la intervención sí, pero por la mitad. Es decir sólo para la desregulación y en tanto el directorio sigue funcionando con las tareas que hace en la obra social. Esto es una situación muy rara porque hay dos cabezas.
- ¿Cómo se sale de este conflicto de poderes?
- Nosotros presentamos la apelación de los dos fallos y ahora vamos a esperar qué dice la Cámara en este sentido. Nuestra idea es no dar marcha atrás con ninguna de las medidas que consideremos importantes en función de lo que nos planteamos como objetivo.
- En la campaña el macrismo prometió no aumentar los impuestos. Los vecinos ahora se quejan por el aumento del ABL.
- Creo que es absolutamente entendible y comprensible la molestia de los vecinos cuando tienen que pagar más por una tasa que lo que pagaban antes. Respeto las distintas posiciones, pero además nadie dice que esto no se debería haber hecho porque todo el mundo sabe que hace quince años pagamos tasas ridículas de ABL. Todo el mundo sabía que esto había que hacerlo, esto es duro y tiene costos políticos. Pero igual lo hicimos; otros dirigentes políticos no lo hicieron, metían la basura bajo la alfombra.
En la campaña me preguntaban: ¿Macri le va a cobrar más a los ricos? Seguro que no… Hoy esa misma gente no dice que en realidad hemos hecho un ajuste y que a quienes más le han pegado es a los sectores más ricos.
- El Código Contravencional establece que se debe avisar anticipadamente a las autoridades sobre la realización de marchas de protestas.
- Los fiscales se han puesto muy enérgicos a favor de volver a poner orden en la Ciudad, básicamente de garantizar el derecho a la protesta y el derecho a la libre circulación. Para esta tarea se ha formado un grupo con los fiscales, con la Justicia de la Ciudad y con la Policía Federal.
- Pero la Policía no la manejan ustedes.
- Nosotros no tenemos la herramienta de la Policía, no la manejamos, pero lo que esperamos realmente es que la Policía responda a esta demanda que los fiscales están haciendo. El reclamo y el cansancio de la gente son tan grandes que me parece que si todos nos ponemos a favor de la función pública esto tiene que funcionar.
- Sin embargo el ministro Aníbal Fernández ratificó la política nacional de no enviar policías armados a vigilar protestas sociales o políticas, y cuestionó que los fiscales que no hayan pedido antes sanciones a los infractores.
- Por la falta de permiso se tratará de identificar a los responsables y que la Justicia resuelva si le corresponde o no alguna sanción. En tanto los fiscales darán las instrucciones a la Policía que esperamos que actúe.
- Ustedes siguen reclamando el traspaso de la Policía con los fondos correspondientes.
¿Cómo se destraba esta situación?
-No lo se, pero nosotros no hemos parado y esto lo venimos haciendo desde antes de asumir y estamos totalmente dispuestos a trabajar, no a sacarnos fotos, trabajar en conjunto con la Nación y la Provincia para solucionar los problemas interjurisdiccionales. Este es un problema interjurisdiccional y la Constitución dice que el traslado de competencia se hacen con presupuesto.
- ¿Como visualiza el tema de la inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires?
- Con mucha preocupación, de allí que le estamos exigiendo al Gobierno nacional a través del Ministerio de Seguridad y Justicia que nos explique cual es el plan de seguridad para los porteños. Porque mientras tanto sino tenemos la Policía, queremos saber por lo menos como gobernantes cual es el plan de seguridad, porque realmente hay mucha inseguridad en la Ciudad de Buenos Aires.
- Algunos sostienen que desde el Gobierno nacional se le ponen piedras en el camino a Macri para no dejarlo gobernar. ¿Cree que hay algo de esto?
- Esto no lo sé, pero yo escucho los rumores, leo interpretaciones de distintas cuestiones políticas que ponen sobre la mesa esa posibilidad que haya piedras en el camino como para que no le vaya bien el gobierno de la Ciudad. De todas maneras siempre quiero pensar en positivo y prefiero pecar de ingenua, porque tengo tanta convicción en lo que nosotros tenemos que hacer, que no tengo porqué gastar energías pensando de qué manera nos quieren poner palos en la rueda para que nos vaya mal, me parece una cosa tan negativa.
Repito: quiero pensar en positivo haciendo cosas, nuestro fuerte es hacer, no hablar tanto, sino hacer.
- ¿Cómo se van a reencauzar las relaciones con el gobierno de la provincia de Buenos Aires?
- Nosotros tenemos la mejor disposición para trabajar en equipo en cada uno de los temas como puede ser el del transporte, la basura, la seguridad, la salud. Cuando asumimos en el gobierno hubo comunicaciones con funcionarios de la provincia de Buenos Aires como para comenzar a formar mesas de trabajo y trabajar en conjunto, pero todo esto se frenó un poco desde el lado de la Provincia.
- ¿Confía que retomarán el diálogo?
- Creo que Daniel Scioli es una persona absolutamente dispuesta a trabajar en conjunto, por lo que creo no habrá dificultades para comenzar esta tarea entre ambos gobiernos.
- ¿Cómo se lleva con Mauricio Macri?
- Me llevo muy bien y hemos establecido una relación, que ya lleva cinco años, de mucha confianza y de complementariedad. Me siento formando un equipo con Mauricio y humanamente me siento muy bien.
- ¿Usted recorre la Ciudad y tiene contacto con los vecinos?
- Recorremos mucho y hasta ahora tenemos buena repercusión en la calle respecto de lo que estamos haciendo. Nos va bien con Mauricio, él ha visitado en este primer mes más de cincuenta lugares de la Ciudad de Buenos Aires, ha conversado con los trabajadores con la gente. Yo esto lo hice como método de trabajo cuando estaba en la Legislatura y ahora lo sigo haciendo y lo voy a seguir incrementando.
- ¿Qué le dice la gente?
- Sinceramente, por lo que percibo, creo que hay mucha gente que con mucho entusiasmo nos quiere apoyar en nuestra tarea para que podamos transformar la Ciudad para hacerla más amigable. Pero quiero destacar lo que escuchamos permanentemente de la gente que nos dice “no aflojen” y mi sensación es que ya que van a intentar transformar y hacer algo para la Ciudad, “no aflojen”…