El Congreso deberá decidir si el apellido de la madre irá en primer lugar

La iniciativa provoca rechazos de varios legisladores, pero el Gobierno parece decidido al cambio en la ley del Nombre. Se transcribe el proyecto de las diputadas Ana María Monayar (MC) y Nora César.

La pólemica sobre que apellido debe ser anotado primero en el Registro Civil resurgió luego que en la convocatoria a extraordinaria se habilitara el tratamiento de una integral modificación a la ley del Nombre.

El principal cambio sería que el hijo ya no llevaría el apellido del padre sino que tendría el de la madre y en segundo lugar el del padre.

Cabe destacar que existe una confusión a la hora de definir cual es el proyecto que se aprobaría porque la única iniciativa del Poder Ejecutivo que existe en el Congreso es la 427/06 y lo único que cambia es la posibilidad de agregar un segundo apellido.

Este proyecto fue criticado por la ex diputada nacional Ana María Monayar, autora del proyecto más conflictivo, quien ha afirmado que “el doble apellido no cambia nada”.

En la formalidad, se podría tratar el proyecto de Monayar, que ha quedado en manos de la diputada Nora César, pero sería casi imposible que se produzca éste drástico cambio cultural y social.

El debate en ambas comisiones será muy arduo y con concepciones cruzadas. Quienes defienden el proyecto para usar el apellido de la madre fundamentan este cambio en las nuevas formas sociales que dan lugar a familias no convencionales, donde sus hijos tienen diferentes apellidos.

Otro proyecto similar reinvindicando el valor de la mujer y su rol en la familia, pertenece a la diputada Beatriz Rockjes de Alperovich.

A continuación, Parlamentario.com, transcribe el proyecto de Monayar y César.

ARTICULO 1.- Toda persona natural tiene el derecho y el deber de usar el nombre y apellido que le corresponde de acuerdo con las disposiciones de la presente ley.

ARTICULO 2.- El nombre de pila se adquiere por la inscripción en el acta de nacimiento. Su elección corresponde a los padres; y a falta, impedimento o ausencia de uno de ellos, corresponde al otro o a las personas a quienes los progenitores hubiesen dado su autorización para tal fin. En su defecto, pueden hacerlo los guardadores, el Ministerio Público de Menores o los Funcionarios del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
Cuando una persona hubiese usado un nombre con anterioridad a su inscripción en el Registro, se anotará con él siempre que se ajuste a lo prescripto en el artículo 3.

ARTICULO 3: El derecho a elegir el nombre de pila se ejercerá libremente.

Podrán inscribirse nombres aborígenes o derivados de voces aborígenes autóctonas y latinoamericanas. Asimismo, podrán inscribirse primeros nombres idénticos a los de uno o más hermanos vivos, siempre y cuando uno de los nombres de pila permita individualizar a cada uno de ellos
No podrán inscribirse:
1) Los nombres que sean extravagantes, ridículos, contrarios a nuestras costumbres, o que susciten equívocos respecto del sexo de la persona a quien se impone.
2) Los nombres extranjeros de difícil o imposible pronunciación o que no se ajustaren a las disposiciones del inciso anterior. Queda exceptuado de esta prohibición el nombre que se quisiera imponer a los hijos de los funcionarios o empleados extranjeros de las representaciones diplomáticas o consulares acreditadas ante nuestro país, y de los miembros de misiones públicas o privadas que tengan residencia transitoria en el territorio de la República.
3) Los apellidos como nombre.
4) Más de tres nombres
Las resoluciones denegatorias del Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas podrán ser impugnadas por el procedimiento que determinen las jurisdicciones locales-

ARTICULO 4: Los hijos llevarán el primer apellido de la madre. A pedido de los progenitores podrá inscribirse el apellido compuesto de la madre o agregarse el paterno. Si el interesado deseara llevar el apellido compuesto materno o el paterno, podrá solicitarlo ante el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas desde los dieciocho años.
Una vez adicionado, el apellido no podrá suprimirse.

ARTÍCULO 5º: El hijo reconocido por uno solo de sus progenitores adquiere su apellido. Si es reconocido por ambos simultánea o sucesivamente adquiere el apellido de la madre.
El padre que reconociere al hijo con posterioridad a su nacimiento podrá solicitar la inscripción adicional de su apellido.
El hijo cuyo reconocimiento materno fuese posterior a su nacimiento, podrá con autorización judicial, dentro de los dos años de haber cumplido los dieciocho o de su emancipación, solicitar la inscripción del mismo.

ARTICULO 6.- El oficial del Registro del Estado Civil anotará con un apellido común, al menor no reconocido, salvo que hubiese usado apellido, en cuyo caso se le impondrá éste.
Si mediare reconocimiento posterior, el apellido se substituirá por el del progenitor que lo reconociere, en la forma ordenada en el artículo anterior. Si fuese conocido por el apellido inscrito, estará facultado para mantenerlo, de acuerdo con las reglas del mismo artículo.
Toda persona mayor de dieciocho años que careciere de apellido podrá pedir ante el Registro del Estado Civil la inscripción del que hubiese usado.

ARTICULO 7: Los extranjeros, al solicitar la nacionalización Argentina, podrán pedir a la autoridad que la acuerde, la adaptación gráfica y fonética de acuerdo a las disposiciones del Artículo 3.

ARTICULO 8: Los hijos adoptivos llevarán el apellido del adoptante, pudiendo, a pedido de este, agregarse el de origen. El adoptado podrá solicitar su adición ante el registro del Estado Civil desde los dieciocho años.
Si mediare reconocimiento posterior de los padres de sangre, se aplicará la misma regla.
Cuando los adoptantes fueren cónyuges, regirá lo dispuesto en el artículo cuatro.

ARTICULO 9.- Revocada la adopción o declarada la nulidad, el adoptado perderá el apellido de adopción. Sin embargo, si fuese públicamente conocido por ese apellido podrá ser autorizado por el juez a conservarlo, salvo que la causa de la revocación fuese imputable al adoptado.

ARTICULO 10.- Después de asentados en la partida de nacimiento el nombre y apellido, no podrán ser cambiados ni modificados sino por resolución judicial, cuando mediaren justos motivos.
El director del Registro del Estado Civil podrá disponer de oficio o a pedido de parte, la corrección de errores u omisiones materiales, que surjan evidentes del texto de la partida o de su cotejo con otras.
Sus resoluciones serán recurribles mediante el procedimiento que determinen las jurisdicciones locales.

ARTICULO 11.- Será juez competente el de primera instancia del lugar en que se encuentra la inscripción original que se pretendiere rectificar, modificar o cambiar, o el del domicilio del interesado. Las partidas que acreditan la vocación hereditaria podrán rectificarse ante el juez de la sucesión.

ARTICULO 12.- La modificación, cambio o adición de nombre o apellido, tramitará por el proceso sumarísimo, con intervención del Ministerio Público. El pedido se publicará en un diario oficial una vez por mes, en el lapso de dos meses. Podrá formularse oposición dentro de los quince días hábiles computados desde la última publicación. Deberá requerirse información sobre medidas precautorias existentes en nombre del interesado. La sentencia es oponible a terceros y se comunicará al Registro del Estado Civil.

ARTICULO 13.- La rectificación de errores de partidas podrá tramitarse también por simple información judicial, con intervención del Ministerio Público y del director del Registro del Estado Civil.

ARTICULO 14.- Producida la modificación, cambio, adición o rectificación del nombre o apellido de una persona, se rectificarán simultáneamente las partidas de los hijos menores y la de matrimonio, si correspondiere.

ARTICULO 15.- La persona a quien le fuere desconocido el uso de su nombre, podrá demandar su reconocimiento y pedir se prohíba toda futura impugnación por quien lo negare; podrá ordenarse la publicación de la sentencia a costa del demandado.

ARTICULO 16.- Si el nombre que pertenece a una persona fuese usado por otra para su propia designación, ésta podrá ser demandada para que cese en el uso indebido, sin perjuicio de la reparación de los daños, si los hubiese.
Cuando fuere utilizado maliciosamente para la designación de cosas o personajes de fantasía y causare perjuicio moral o material, podrá demandarse el cese del uso y la indemnización de los daños.
En ambos casos, el juez podrá imponer las sanciones que autoriza el artículo 666 bis del Código Civil.

ARTICULO 17.- Las demandas tendientes a la protección del nombre podrán ser promovidas por el interesado, su cónyuge, ascendientes, descendientes y hermanos.

ARTICULO 18.- Cuando el seudónimo hubiere adquirido notoriedad, goza de la tutela del nombre.

ARTICULO 19 – Cláusula transitoria: cuando al momento de entrada en vigencia de esta ley existieran descendientes de un mismo vinculo vivos, el apellido inscripto para estos regirá para sus hermanos

ARTICULO 20: Derógase la Ley Nº 18.248.

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