La Coalición Cívica definió el emprendimiento como "un símbolo de la infinita corrupción de los Kirchner", y anticipó los pasos a seguir en materia judicial.
Flanqueada por legisladores de la Coalición Cívica, la fundadora de esa agrupación política, Elisa Carrió, la emprendió contra el Tren Bala proyectado por el Gobierno nacional, en el marco de una conferencia de prensa realizada en el Instituto Hannah Arendt.
Lo hizo en duros términos, poco después de que la Presidenta anunciara finalmente la adjudicación de las obras comprometidas con empresas francesas.
"Se trata de un claro negociado. El contrato es escandaloso, es un acto de corrupción política, porque no se puede endeudar a la Nación en 4 mil millones de dólares cuando no hay una vía en buen estado en todo el país y porque no se pueden cambiar los contratos para su construcción. Y es un acto de corrupción económica porque no se puede construir un tren que, por sus costos, no puede pagar la mayoría del Pueblo argentino", sostuvo Carrió.
En ese marco, Carrió denunció que el moderno tren en cuestión "es el símbolo de la infinita corrupción de Néstor y Cristina Kirchner". Según la ex legisladora y ex candidata presidencial, se trata de "un ejemplo claro de dónde va a parar la plata de las retenciones que se les saca a los productores agropecuarios".
La Coalición Cívica presentó una investigación sobre el tema en la que advierten que el proyecto inicial "se modificó en los últimos meses y nadie explicó porqué", lo cual a su juicio infiere "corrupción política y económica".
Por su parte, el titular del bloque de diputados, Adrián Pérez, sostuvo que "la primera estación del Tren Bala debe ser Tribunales y de allí no debe ir a ningún lado".
Pérez afirmó que "este proyecto será, en el tiempo, el nuevo Yacyretá. Se prioriza un proyecto que costará, en el inicio, 4 mil millones de dólares cuando hoy tenemos un sistema ferroviario desmantelado con pasajeros que viajan como ganado. Está claro que la primera estación del tren bala será Tribunales y de allí no debería salir".
"Ahora sabemos a qué fue la Presidenta a Francia, no fue a un piquete mediático, la comida con Sarkozy fue para cambiar las condiciones de los contratos para este tren bala. Vamos a impugnar el contrato", manifestó Carrió. "Vamos a presentarnos ante el fiscal de investigaciones administrativas, el doctor Manuel Garrido, ante la Oficina Anticorrupción y, en última instancia, ante la Justicia Penal. Este proyecto es un escándalo y una humilliación para el Pueblo argentino que viaja como ganado. Este tren va a ser un símbolo de la corrupción del gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.", concluyó.
Si no prosperan las presentaciones en el ámbito administrativo, se elevará una denuncia judicial.
Estuvieron presentes también los diputados Griselda Baldata (Córdoba); Elsa Quiroz (Buenos Aires); Juan Carlos Morán (Buenos Aires); Patricia Bullrich (Ciudad de Buenos Aires); Fernando Iglesias (Ciudad de Buenos Aires) y Fernando Sánchez (Ciudad de Buenos Aires).