“No escucho a los gobernadores reclamando por la ley de Coparticipación”

La senadora sanjuanina Marina Riofrío preside la Comisión de Coparticipación Federal de Impuestos. En entrevista con Parlamentario asegura que es imposible sancionar una nueva ley y que ni a los gobernadores les interesa. Dice además que el mayor error en el conflicto con el campo fue comunicacional.

Si algo logró el conflicto entre el Gobierno y el campo por la imposición de retenciones móviles, fue poner en discusión temas que estaban tapados por la buena coyuntura económica que vivió la Argentina los últimos años: desde la falta de una política agropecuaria clara, hasta el modelo de gestión del kirchnerismo. En el medio estalló otro debate que a muchos les puede parecer técnico, pero que -en el fondo- es neurálgico: la ley de Coparticipación Federal. Es decir, cuanto de la plata que se recauda se debe quedar la Nación y cuánto se debe repartir a las provincias y qué porcentaje debe recibir cada una de las jurisdicciones.

Este debate se debe dar en el Senado, órgano donde conviven representantes de las distintas provincias. Y la primera discusión debe llevarse a cabo en la Comisión de Coparticipación Federal de Impuestos, que tardó mucho en constituirse este año, pero finalmente se logró reunir. Parlamentario dialogó con la presidenta de esa comisión, la senadora Marina Riofrío quien contó cuál será la agenda que se trabajará para lograr sancionar la polémica ley.

Sin embargo, la sanjuanina recordó que para aprobarla tiene que estar el aval de todos los gobernadores y aseguró que a muchos “les conviene” seguir sin ley. También opinó sobre el conflicto del campo y sobre los manejos del Gobierno nacional. Según su visión, el mayor error del kircherismo es “comunicacional”

– ¿Se va a sancionar en algún momento una nueva ley de Coparticipación?

– Es el deseo de todos, teniendo en cuenta que cada uno de los senadores representa a su provincia. Esto es un mandato de la Constitución Nacional, pero es importante difundir que no es una obligación específica de los senadores. En la Constitución del 94 se dictó que esto debía ser una ley convenio que requiere el acuerdo de los gobernadores, previo al tratamiento. Esto termina siendo un obstáculo, porque es prácticamente insalvable, al menos hasta hoy, encontrar ese acuerdo.

– No hay convenio sobre cómo dividir la Coparticipación. ¿Hay consenso respecto a la imposibilidad de sancionarla?

– Necesitaríamos una reforma constitucional y asumir esa imposibilidad. Esto se ha puesto en escena a raíz del conflicto con el campo. Porque existe una idea instalada de que tiene que haber una proporcionalidad entre lo que aporta una región y lo que recibe por coparticipación. Esto puso nuevamente en el tapete el tema de la coparticipación. Por eso sería bueno analizar si fue bueno o malo el poner una cláusula que marque que esa ley debía ser una ley convenio. A veces en el ánimo de buscar un consenso se pone una piedra en el camino.

– ¿Se podría haber generado otro tipo de mecanismo?

– Sí. Una ley común o una propuesta del Ejecutivo con algún procedimiento más específico dentro de la Cámara… pero así como está me resulta difícil prever un rápido dictado de la ley.

– ¿Es imposible que los gobernadores se pongan de acuerdo?

– Habría que ver qué quieren. Yo hoy no escucho a los gobernadores reclamando por la ley de Coparticipación. ¿Usted los escucha? Yo no.

– … tal vez porque no pueden.

– No creo. Porque incluso dentro de este conflicto escuchamos voces disidentes. Yo no estoy de acuerdo con esto que intenta instalar la oposición respecto a que los gobernadores son rehenes. A muchos realmente les conviene, porque planteado de otra manera perderían.

– ¿Por ejemplo quiénes?

– Muchos. Yo no voy a hablar específicamente de mi provincia. Pero a lo mejor en la discusión perderíamos medio punto o algo que en alguna coyuntura pudimos conseguir. Entonces se pone bastante problemático.

– El problema es que muchas veces se encara la discusión como una cuestión de puntos. Pero si se piensa que hoy hay una masa importante de recursos que no se coparticipan, podrían ganar todos. Si lo medimos en moneda y no en porcentaje. Por ejemplo podrían ampliar lo que reciben si se coparticipara el Impuesto al Cheque.

– Depende. Los gobernadores no reclaman esto de manera abierta porque no se sienten defraudados. Lo que sí está en tela de juicio es la distribución del Gobierno nacional de la obra pública. Pero este Gobierno ha hecho mucho por todo el interior.

– Claro, por eso los que más reclaman son los que no están con el Gobierno. Binner, Macri, Fabiana Ríos. Los opositores no están tan contentos con este mecanismo.

– Pero es un discurso. Probablemente ellos no sean los que corren el riesgo de perder si se aprueba una ley de Coparticipación. Pero no estamos hablando de la mayoría de los gobernadores.

– Entonces, ¿hoy los gobernadores están cómodos así?

– Yo quiero escucharlos. Quiero ver qué opinan porque ellos son los que tienen que dar el consenso. Nosotros hoy desde la comisión estamos intentando charlar del tema y no escondernos, porque creo eso que no le conviene a nadie. Yo trato de hacer docencia, porque muchas veces se instala en la agenda que el Poder Ejecutivo que no manda la ley de Coparticipación o que el Senado no la dicta. La Constitución es muy clara: requiere de un acuerdo que no se da porque quienes deben darlo evidentemente no tienen interés.

Cuestión de agenda

– ¿Qué van a hacer en la comisión?

– Nosotros ya hemos cursado una nota a la Comisión Federal de Impuestos, para que desde lo técnico, tratando de desprendernos de la cuestión política, nos den una explicación de cómo están al día de hoy los recursos que se dirigen a las provincias. Queremos ver si existe la proporcionalidad que creemos que existe.

– ¿Y después de que tengan ese informe?

– Por ahora estamos esperando esa respuesta. Hemos conformado la comisión hace pocos días. Tal vez surja la posibilidad de una convocatoria a los gobernadores. Y después le cuento.

– ¿Tienen pensado hablar con los gobernadores para ver qué opinan del tema?

– Vamos hacer un sondeo, al menos. Queremos ofrecer la comisión como un ámbito en el que se puede trabajar ese consenso, si existe voluntad. Y sino explicitarlo, para desmitificar y hacer hincapié en que somos responsables todos y no sólo el Poder Ejecutivo. A veces la gente entiende que es así.

– Todo este conflicto con el campo, ¿traba o acelera una discusión sobre la Coparticipación?

– En una mirada optimista, creo que lo único que ha hecho es darle más fuerza a la discusión. Por ejemplo, la Comisión de Coparticipación siempre existió, pero de pronto parecía que la estábamos creando tras una noche de oscuridad eterna. Entonces, si bien siempre existió, esto puso en el tapete el tema.

– Los productores de La Pampa, Santa Fe sostienen que ellos pagan mucho y no les vuelve nada…

– Yo honestamente creo que se nos olvida que no puede existir esta cuestión equitativa: produzco tanto y me tiene que volver tanto… Porque ya tenemos un país suficientemente desigual por las propias condiciones de las regiones, y acentuaríamos eso si se repartiera de esa manera. Tendríamos grandes potencias de provincias, frente a regiones cada vez más empobrecidas. Ese cúmulo tiene que ser repartido con criterios de solidaridad. Por supuesto, existe quien no lo comprende o quien no lo comparte. Creo que son más quienes no lo comprenden y que ahí hemos tenido una dificultad: no hemos sabido explicitar que quien realmente están defendiendo los intereses nacionales es el Gobierno.

– ¿No hay nada que el Gobierno haya hecho mal en este tiempo, respecto a este conflicto?

– Sí. Lo estoy diciendo. Creo que la comunicación. No hemos sabido expresar el real sentido de todas estas medidas. Y también se falló en buscar ámbitos mejores en el diálogo. Sin duda hemos cometido errores, sino no tendríamos este problema.

– ¿Se falló en la búsqueda del diálogo?

– Sí, sin duda. Pero yo no soy extremista en las posiciones. Lo que digo es que había posibilidad de hacerlo mejor. Pero fundamentalmente es la cuestión comunicacional. Estoy convencida de que el fondo de la cuestión es compartido por quien tiene un sentido nacional y solidario de la política y la gestión.

– Hay mucha angustia en la calle. ¿Cómo se sale de esto?

– Explicando y creyendo en que este Gobierno es sólido y fuerte. Porque en realidad siempre hemos tenido enemigos poderosos; el peronismo siempre ha tenido enemigos poderosos y no nos asusta eso. Sí me preocupa que debemos hacer un gran esfuerzo para que la gente lo comprenda.

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