Qué se dijo en la segunda jornada de exposiciones sobre las retenciones

Versión textual de lo hablado en el plenario de comisiones de Agricultura y Presupuesto del martes 24 de junio de 2008.

En Buenos Aires, a los veinticuatro días del mes de junio de 2008, a la hora 15 y 37

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Damos comienzo a la reunión conjunta de las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Presupuesto y Hacienda del día de la fecha.

Quiero dar la bienvenida a los señores diputados y al estimado público que nos honra con su presencia. Asimismo deseo expresar que está habilitado el Auditorio de la planta baja, en el caso de que en algún momento algunas personas deseen hacer un seguimiento de esta reunión conjunta.

También quiero mencionar que independientemente de todos los vínculos que muchos sectores, entidades y personalidades están estableciendo formalmente con diferentes diputados, todas aquellas personas que quieran hacer llegar información la acerquen a la Presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería o bien a la de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, a fin de que pueda ser incorporada y estar a disposición no sólo de los señores diputados que puedan estar receptándola, sino de todos.

Por otra parte, deseo informar que en el día de la fecha vamos a estar recabando las opiniones e inquietudes que sobre estos temas centrales que estamos debatiendo van a expresar el Frente Nacional Campesino y el Foro Nacional de Agricultura Familiar.

Hemos recibido esta mañana algunas inquietudes de parte de asociaciones que no se sentían invitadas o representadas totalmente, y le hemos dicho que no tenemos ningún inconveniente en recibirlas. Vamos a estar ajustando los tiempos y nadie va a quedarse sin evacuar sus dudas.

Estarán presentes el secretario general de la UATRE, el secretario de la CGT y nos hemos comprometido también con posterioridad a escuchar una breve exposición de productores y de autoconvocados.

En el día de mañana haremos un pequeño cambio de horario. Empezaremos a las 11 de la mañana y conversaremos con personalidades económicas. Luego seguiremos la reunión recibiendo a las cámaras industriales, a las de panaderos y con representantes de la CAME. Más adelante, tal cual figuraba en la citación anterior, continuaremos reunidos con los intendentes de la provincia de Buenos Aires, con los intendentes de la provincia de Córdoba, con los intendentes de la provincia de Santa Fe, con la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y con la Coordinadora de Productos Alimentarios La Copa.

En primer término hará uso de la palabra el Frente Nacional de Campesinos. Solicito a los representantes del sector que comiencen su exposición indicando su nombre a efectos de tenerlo registrado correctamente. También solicito a los colaboradores que les acerquen el micrófono.

Aquellos colegas que deseen hacer uso de la palabra, sírvanse levantar la mano para ser anotados en la lista de oradores.

En términos globales, solicito que hagan uso de la palabra durante 35 ó 40 minutos.

– Manifestaciones de los asistentes en la sala.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Están todos los diputados que solicitaron el uso de la palabra anotados en la lista de oradores. Por lo tanto, vamos a continuar con el orden del día tal cual como estaba programado. Solicito al Frente Nacional Campesino que organice su presentación en el orden de los 30 o 35 minutos.

Tiene la palabra el señor Santucho.

Sr. Santucho.- Voy a comenzar hablando en nombre del Frente Nacional Campesino, luego hará uso de la palabra el compañero de la Organización Nacional de Pueblos Indígenas de la Argentina, que también integra esta institución, y cerrará la exposición el compañero Benigno López, que es el presidente del Movimiento Campesino de Formosa. Esta es una de las organizaciones que integran este Frente Nacional Campesino, que nació un 17 de abril, el día internacional de la lucha campesina, bajo el amparo de las Madres de Plazo de Mayo. (Aplausos.)

El Frente surgió ‑y nuestra presencia comienza aquí a aparecer‑ precisamente porque creemos que hemos sido negados desde hace muchísimo tiempo. Creo que el espasmo doloroso y triunfalista de la soja no ha permitido ver a los campesinos de la Argentina. Pareciera que los campesinos de la Argentina pertenecieran a un lugar incierto de América Latina, pero no, pertenecen a este país, a la Argentina.

Este espasmo doloroso y triunfalista de la soja no ha permitido que nosotros pudiéramos aparecer, pero hoy estamos aquí para exponer nuestra realidad, que es durísima. Estamos aquí para reconocernos como sujetos históricos que quieren intervenir en las decisiones importantes del Estado. Y también estamos para decir y volver a denunciar; nosotros desde 1996, cuando comenzaron en el país a comercializarse las semillas transgénicas, anunciamos los graves daños que iban a producirse en nuestro territorio. Denunciamos el grave deterioro ambiental que se está produciendo con el avance de las topadoras. Las topadoras voltean cien hectáreas en un día…

– Varios hablan a la vez.
– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Santucho.- …cien hectáreas de montes que nunca más vamos a recuperar.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Pedimos silencio y respeto para escuchar a quien hace uso de la palabra. Por favor continúe.

Sr. Santucho.- Hoy se destruyen los montes de nuestra patria. Eso es lo que ocurre en nuestros territorios. Sumado a eso, también se produce el envenenamiento de los suelos, con el glifosato, por ejemplo, que también produce un grave deterioro del agua, ya que también va hacia las vertientes. Envenena nuestras plantas y al mismo tiempo trae graves enfermedades cancerígenas en el ser humano, como ya se está demostrando.

Yendo concretamente al proyecto de ley que hoy nos ocupa, el de las retenciones, consideramos y estamos de acuerdo con las retenciones, pero creemos que este proyecto debe abrirse para su discusión, no tratarse en un paquete cerrado. Creemos que se debe dar la posibilidad de producir algunas modificaciones que queremos peticionar a través de esta vía.

Al ser una legislación que tiene que ver con el campo, me parece que el fondo de redistribución social tiene que dirigirse a mejorar la situación de nuestro sector. Esto no quiere decir que estemos en contra de inaugurar obras públicas, viviendas populares, escuelas y caminos rurales, pero como eso ya tiene presupuesto de las partidas y rentas generales del Estado, creemos que se pueden introducir modificaciones en el fondo de redistribución social dirigidas a mejorar el sistema de producción y comercialización de los campesinos, a regularizar la situación de la tenencia de la tierra ‑que es gravísima; hay ordenes de desalojo en las comunidades campesinas en la zona de Santiago del Estero‑, y también a mejorar toda la capacidad y la posibilidad de que se produzca un sistema de comercialización integrado con nuestra zona.

Me parece que es importante incorporar esta reivindicación histórica que venía ya desde la época de las medidas agrarias del precio sostén para los precios alimentarios y campesinos.

Me parece que el precio sostén constituye una posibilidad muy importante para que, a través precisamente de este mecanismo, el fondo de redistribución social pueda llegar realmente a nuestras poblaciones y que ellas puedan ser parte de ese fondo de redistribución social que estamos planteando.

Si bien no quiero extenderme en este punto, consideramos que las políticas sociales del Estado realmente no han llegado a nuestro sector. Ya dijimos en varias oportunidades que es importante que este fondo de redistribución social llegue, pero que realmente llegue como tiene que hacerlo.

Consideramos que las políticas sociales dirigidas a nuestro sector son como la Justicia, es decir, no llegan, casi nunca llegan, y si llegan, lo hacen demasiado tarde.

Me parece que debemos implementar mecanismos para que el fondo de redistribución social realmente pueda llegar a este sector que realmente está sufriendo dolorosamente la angustia de ver cómo, a raíz de la expansión del monocultivo de la soja, se va atrincherando y achicando en sus posiciones campesinas, reduciéndose a un ámbito en el que no puede desarrollarse íntegramente. No pueden desarrollarse como personas ni tampoco culturalmente.

En la continuidad de la exposición del Frente Nacional Campesino, voy a ceder la palabra al compañero Jorge Ñancu Cheo, que pertenece a pueblos indígenas de la Argentina. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Jorge Ñancu Cheo.

Sr. Ñancu Cheo.- Señor presidente: quiero agradecerle a usted, a los señores diputados y a toda la gente que está aquí, compartiendo y demostrando que podemos vivir en democracia y discutir esta ley, que beneficia no solamente a un sector, sino que tiene que beneficiar al pueblo argentino.
Nosotros, los pueblos indígenas, históricamente hemos pertenecido al campo. El campo no son otras personas; los pueblos indígenas hemos vivido allí desde siempre. Hoy, con el monocultivo de la soja, una vez más nos expulsan compulsivamente de nuestro territorio.

Hoy, los señores diputados, junto con las otras organizaciones del campo y organizaciones sociales, tenemos que ver cuál debería ser la reparación histórica para nuestros pueblos indígenas, que hoy existimos en la Argentina. No somos un pueblo en el cual todos hayamos bajado de los barcos. Aquí había veinticuatro pueblos indígenas originarios y hemos estado aquí desde siempre. Vamos a cumplir el bicentenario de la República Argentina y los pueblos indígenas todavía no hemos tenido una reparación histórica.

Como sucediera en aquellos años, cerca de 1886, en la mal llamada “Campaña del Desierto” -porque estábamos viviendo nosotros, el pueblo mapuche‑, el avance del monocultivo de la soja viene hoy a ahondar un poco más el destierro de nuestras comunidades, a nivel económico y cultural, aniquilándonos desde el punto de vista humano.

Si estudian la historia del mundo y de este país, verán que aquí, en América, se llevó a cabo el primer genocidio de la humanidad. Murieron más de 70 millones de indígenas en toda América, y la Argentina no fue una excepción; el pueblo mapuche fue aniquilado y vendido en la Sociedad de Beneficencia, en la Capital Federal.

Entonces, nosotros tenemos que mirar un poco la historia para no cometer el error de decir que esto es beneficioso para todos; es beneficioso para algunos.

Creo que hoy debemos estar de acuerdo con esta ley de retenciones. ¿Por qué? Porque de ahí vamos a empezar a generar…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le solicito que se dirija a la Presidencia.

Sr. Ñancu Cheo.- Perdón, señor presidente. Como dijo alguien ayer, es la primera vez que estamos aquí.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Pero usted también lo aprende rápido. (Risas.)

Sr. Ñancu Cheo.- Los pueblos indígenas nucleados en el Frente Nacional Campesino, nacido hace pocos meses, pasamos de ser invisibles a ser visibles, con propuestas claras, de no avance a un monocultivo que siembra la muerte en poco tiempo.

Entonces nosotros, desde el Frente Nacional Campesino y desde la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas, decimos que tiene que abrirse la discusión de este proyecto de ley para que puedan participar todos los sectores, porque todos tenemos algo que opinar y vamos a beneficiarnos si discutimos con respeto, sin empecinarnos en decir solamente “yo tengo la verdad”. Creo que es hora de que el pueblo argentino se reencuentre para discutir maduramente, después de todos estos años de sacrificio y olvido que hemos pasado. No debemos dejar de tener en cuenta que recién estamos refortaleciendo la democracia.

Entonces creo que la discusión del tema de las retenciones tiene que ser abierta. Los pueblos indígenas vamos a estar ahí para que la redistribución de las tierras sea principalmente para aquellos que hemos sido despojados compulsivamente de ellas en 1886, a través del Ejército y durante la Campaña del Desierto, y en posteriores momentos históricos de la Argentina.

Hoy estamos engrosando las villas miseria, sin tener un futuro para nuestros niños, sin tener un futuro como pueblo. No olvidemos que nosotros, los indígenas, decimos que somos pueblo. Y con eso no queremos decir que deseamos construir un estado sobre el Estado Argentino. Por el contrario, queremos que exista por parte del Estado nacional un reconocimiento pluricultural y plurilingüístico de los derechos ancestrales que tenemos los pueblos indígenas. Asimismo deseamos que se ponga en práctica la reforma constitucional de 1994 para que los pueblos indígenas tengamos tierras harto suficientes para el desarrollo económico de nuestras comunidades y no tengamos que emigrar para engrosar las villas miseria de diferentes capitales, como sucede actualmente.

Quiero ceder el uso de la palabra a mi compañero campesino para que continúe con la exposición del Frente Nacional Campesino. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Benigno López, del Frente Nacional Campesino.

Sr. López.- Señor presidente: agradecemos esta oportunidad. Nosotros simplemente queremos dar a conocer nuestra posición, como lo han hecho otros sectores. Esta es una oportunidad histórica respecto de la cual no tenemos antecedentes.

Nosotros sostenemos que estamos atravesando esta situación conflictiva porque la Argentina no cuenta con una política de desarrollo rural sustentable y está dependiendo de las recetas de empresas multinacionales que operan principalmente en el mundo cerealero. Nuestro país se está convirtiendo en una gran chacra o campo donde principalmente se produce materia prima para los biocombustibles y las granjas de los Estados Unidos, Europa, China, etcétera. Los argentinos debemos aprovechar esta oportunidad -y este es un pedido que hacemos a los señores legisladores- en el sentido de avanzar hacia la sanción de leyes que apunten a una política de desarrollo rural sustentable.

Entonces, la soja, o cualquier monocultivo, es nocivo. En este momento la soja es un elemento de concentración de riqueza que beneficia a pocas empresas. Y nosotros queremos apuntar a la diversificación de la producción de acuerdo con las regiones agroecológicas y agroeconómicas de la Argentina. En el territorio tenemos distintas regiones, culturas e historias, que no nos empobrecen, sino que nos enriquecen como Nación. En consecuencia, es necesario efectuar una planificación desde el Estado a través de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Para esto las retenciones son simplemente un pequeño paso. Pero es necesario que los argentinos pongamos todo el esfuerzo para frenar la expansión del monocultivo de la soja, que hoy produce desalojos, desplazamientos masivos de campesinos e indígenas, desmontes y envenenamientos.

Necesitamos un Estado fuerte que intervenga en lo interno y en lo externo. Es necesario que el Estado argentino intervenga en la comercialización de todos los productos que se extraen de la Argentina, entre ellos los agropecuarios. Es indispensable que el Estado también haga esto en el mercado interno. No es posible que cuatro o cinco grupos económicos muy poderosos de la Argentina nos intenten extorsionar permanentemente con los precios de los productos en nuestro país; así lo están haciendo. Por eso hay inflación.

Eso se puede revertir. El Frente Nacional Campesino, con toda humildad, representa a campesinos de 17 provincias y ofrece su sencilla cooperación para tener una visión más amplia. La Argentina no es solamente soja; la Argentina es mucho más que una republiqueta sojera.

Proponemos como herramienta asociativa indispensable para el desarrollo rural el fomento de cooperativas agropecuarias para nuclear a pequeños productores agropecuarios de las distintas regiones. Tengamos presente que hay integrantes de las cámaras de Diputados y de Senadores, del Poder Ejecutivo y del empresariado que opinan que el pequeño productor es inviable. En el pasado hemos demostrado, y lo queremos volver a hacer, que la pequeña agricultura es viable y posible, si se trabaja en forma cooperada con el Estado. Pero el Estado tiene que intervenir, no puede seguir ausente como lo está hasta el momento.

Por eso proponemos profundizar la discusión: le decimos sí a las retenciones, pero con redistribución para el fomento de la diversificación de la industrialización del campo y sí a la exportación de productos con valor agregado y no en estado natural. Eso nos va a dar mucha más rentabilidad a los productores y al Estado.

Nuestro aporte quiere ser brindar la cooperación necesaria para una nueva política de desarrollo rural sustentable. No se puede hablar de redistribución de la riqueza con tanta concentración de la tierra ni con tanta violencia frente a tanta concentración de la tierra. Sólo es posible hablar de esto si empezamos a garantizar la tenencia segura de la tierra para los campesinos e indígenas y para todos los productores.

Es necesario poner límite a la producción de transgénicos, particularmente a la soja transgénica; es necesario poner límite a los pools de siembra, y es necesario poner límite a la concentración del campo. Simplemente es necesario democratizar el campo y redistribuir la riqueza.

Es momento también en el que este sector de 250 mil familias sea parte en la participación, en la discusión y en la distribución de la riqueza para apuntar a una Argentina para todos.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora Hebe de Bonafini.

Sra. Hebe de Bonafini.- Soy presidenta de la Asociación de las Madres de Plaza de Mayo. (Aplausos.) Hemos trabajado mucho y acompañado mucho a estos compañeros a los que no hay nada que enseñarles.

Usted habrá escuchado, señor presidente, la claridad de lo que piden y exigen. Estamos en total acuerdo en que se distribuya la riqueza; es hora de que alguna vez nos toque. Ha costado mucha sangre en nuestro país el trabajo que hicieron antes nuestros hijos y antes otros hombres. Apoyamos totalmente lo que indicaron los representantes del Frente Campesino. Queremos la democracia, amamos la democracia, no queremos más cortes ni prepotencia, ni que nos impongan lo que no queremos. Queremos la democracia y para defender la democracia ni un paso atrás, ni un paso atrás, no pasarán, ¡con nuestra vida la vamos a defender! (Aplausos.)

– Varios hablan a la vez.

– Manifestaciones en el público asistente.

Sr. Petrini.- Mi nombre es Roberto Petrini, de Arroyo Seco. Soy productor agropecuario.

Antes de hacer una pregunta ‑que hemos consensuado catorce pueblos que estuvimos en el piquete de Dreyfus‑ en esta Honorable Cámara de Diputados, quiero hacer una descripción geográfica de lo que es Arroyo Seco.

A los pocos días de iniciado el conflicto fui a la Municipalidad de Arroyo Seco y hablé con el jefe de Censos ‑ un profesional, un médico veterinario‑. El 80 por ciento de la explotación en Arroyo Seco tiene de 10 a 50 hectáreas, con lo cual una producción plena de soja no pasa de 120 toneladas, 1200 quintales, por lo que creo que hay casos y casos cuando se habla de ganancias inusitadas.

Pero comprendo la inquietud de quienes me precedieron en el uso de la palabra. Soy un acérrimo defensor de los pueblos originarios por todo lo que han sufrido ‑y el sufrimiento viene de 1492, no de ahora.

El gobernador de mi provincia ‑no porque sea santafesino‑ ha dado una pauta de lo que tenemos que hacer en este país. En este país tenemos que planificar, por eso el gobernador Binner plantea la convocatoria del Consejo Federal Agropecuario, donde todas las provincias estén representadas. Sabemos de la particularidad de cada provincia para la producción. Creo que ahí está el nudo de la solución. Y la pregunta concreta que quiero hacer, y la dejo a consideración del Congreso, es si una actividad productiva se puede desarrollar con el 47 por ciento de impuestos. Gracias (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor representante del Foro de Agricultura Familiar.

Sr. Lusquiños.- ¡Pero Cantero, estoy pidiendo la palabra! (Aplausos)

– Varios asistentes hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sra. Bruno.- Señor presidente…

– Varios señores diputados hablan a la vez.
– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Hay una invitación a entidades y a instituciones para que sigan opinando sobre el tema central. Les pido silencio.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Les pido silencio. Hasta ahora sólo hemos hablado de retenciones; sólo hemos hablado y escuchado a la gente que opina sobre el mismo tema.

– Manifestaciones en la sala de reuniones. Varios asistentes gritan a coro: “¡125!”.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Solo estamos hablando de eso.

– Manifestaciones en la sala de reuniones Varios asistentes gritan a coro: “¡125!”.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Les pido respeto a los presentes.

Hasta ahora, señores diputados y señores asistentes, hemos venido escuchando expresiones sobre el mismo tema. Se está hablando sobre el tema de las retenciones, sobre la Resolución 125 y la estructura agraria.

Debemos tener la serenidad de respetar la opinión de todos y escuchar todas las voces; debemos tener la serenidad para escuchar las voces de una entidad o una institución.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Todos van a tener la posibilidad de hablar. Quiero que la gente de Agricultura Familiar pueda hacer uso de la palabra.

Tiene la palabra la señora Miriam Bruno.

Sra. Bruno.- Señor presidente: pido disculpas a todos los señores diputados y a todos los compañeros, pero venimos luchando no desde hace dos días, sino desde hace muchísimos años y también queremos dar nuestra visión.

Nuestra presentación fue muy burocrática, porque tuvimos que hacer las presentaciones como corresponde, tuvimos que pedir audiencia y la solicitamos en nombre del Pueblo Nacional de la Agricultura Familiar, espacio que está constituido dentro de la Secretaría de Agricultura. Desde hace cuatro años tratamos de salir de la invisibilidad en la que nos están sosteniendo en este planteo.

Sin ninguna duda me parece que también tenemos la voz y el voto, por el trabajo que venimos haciendo muchísimos productores –no “algunos”- de todo el país, que venimos padeciendo la “no política” inventada en materia de agricultura.

Discúlpenme, me parece muy bien todo la efusividad que están poniendo, pero es hora de que de una vez por todas empecemos a trabajar por quienes estamos trabajando de verdad, es decir, por la agricultura familiar y no por algún agronegocio. (Aplausos.)

Sr. Participante (sin identificar).- ¡No nos falte el respeto, señora! ¡No nos falte el respeto, por favor! También somos ciudadanos. Se nos ha dicho acá…

– Varios asistentes hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sra. Bruno.- …vienen produciendo los alimentos que sostienen a su familia en la Argentina. Necesitamos políticas que implementen esta línea.

– Varios asistentes hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Señores diputados: si no hay posibilidad de respetar el uso de la palabra… Si no hay una voluntad democrática…

– Varios asistentes hablan a la vez.

Sr. Pérez.- Pido la palabra para una moción de orden.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Si no hay voluntad de escuchar, no vamos a poder seguir sesionando.

– Varios asistentes hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Señores: todos van a tener la posibilidad de hacer uso de la palabra. Les pido respeto por la gente que ha sido invitada. Escuchémosla.

-Manifestaciones en la sala de reuniones.

-Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Bruno.- Señor presidente: estamos hablando de poner en conocimiento el trabajo que estamos haciendo desde hace cuatro años dentro de la estructura de la Secretaría de Agricultura, en la cual este espacio fue constituido por todas las organizaciones. Estuvieron todos los movimientos nacionales campesinos, incluidos los que hoy se encuentran dentro de la estructura del Frente Nacional Campesino, para discutir lo que estamos hablando en relación con las alícuotas diferenciales.

Dentro de la estructura de la política diferencial tenemos muchos compañeros de las provincias de Buenos Aires, de Córdoba y de Entre Ríos que en este momento están padeciendo acoso por producir soja. Entonces, las políticas que se implementaron hasta ahora dentro de la agricultura familiar venían en una sola línea, y los únicos que padecimos y seguimos padeciendo somos los pequeños y medianos productores, sembremos soja o no, produzcamos alimentos o no.

Lo que estamos tratando de hacer es ver que dentro de la estructura tenemos un documento en el cual están implementadas todas las políticas diferenciales para la agricultura familiar, incluida la gente que siembra soja, la que tiene 50 o 100 hectáreas y todo aquello que tenga que ver con la agricultura familiar y no sea un agronegocio. Tenemos que establecer una diferenciación específica en el sentido de que nosotros no estamos en contra de nuestros compañeros, sino de los que hacen agronegocios, porque hoy les sirve la soja, mañana los biocombustibles y otra vez les servirá otra cosa. Esos ingresos, respecto de los cuales vienen extranjeros a tomar posiciones y utilizar la estructura de nuestro país para hacer buenos negocios, hoy no son los que nos ayudan a construir esto.

El tema es qué queremos para que el agricultor se pueda quedar en el territorio viviendo y sosteniéndose económica y dignamente, sin tener que pedir una bolsa de mercadería.

A partir de esto tenemos y estamos construyendo políticas diferenciales junto con la Secretaría. Pero también sabemos que hay que trabajar para eso. Y este es el debate que estamos dando dentro de la estructura que para nosotros representa la Secretaría de Agricultura. Tenemos políticas que tiene que implementar -y que necesitamos imperiosamente- la Subsecretaría de Agricultura Familiar, a fin de que todos los temas relacionados con la diversidad de alimentos y con cuestiones que estén en esa línea nos ayuden a construir para que nadie más se mude de los campos a las ciudades, como en el caso del conurbano bonaerense o de cualquier otro, porque no hay políticas claras para la agricultura familiar ni para la producción, ya sea de soja o de biocombustibles.

De esta manera nosotros queremos construir esto. Y pedimos a este espacio que implemente las políticas que necesitamos. Hay muchas políticas que están durmiendo en este lugar. Y nadie se sienta aquí a discutir con los agricultores familiares o con los pobres del campo que están tratando de subsistir y de dar alimento a la sociedad. Eso es lo que necesitamos. (Aplausos.)

Quiero decir que acá estamos nucleadas más de 900 organizaciones de pequeños y medianos productores para poder sostener, sobre todo, la soberanía alimentaria. Y sin ninguna duda hay compañeros que hoy siembran soja. Eso no es una mala palabra, sino que lo hacen para poder seguir viviendo en este lugar y criando a sus hijos con la posibilidad de que sean dignos a partir de su producción. Se trata de poder vivir de la tierra y sin ninguna duda de ser dignos de trabajar para dar el sustento no sólo a su familia, sino a todos.

Decimos que la agricultura familiar es, sin ninguna duda, la diversidad de la producción. Nosotros no pensamos en la producción en sí, sino en el productor que tiene que llevar adelante la producción y poder vivir dignamente. Para ser sustentable, como dicen muchos programas, debemos diversificar y no hacer consumos, monocultivos y un montón de otras cosas. Hoy cada uno sabe y es responsable de lo que hace en la tierra. Para el Foro Nacional de la Agricultura Familiar la tierra tiene que ser un bien social.

Como bien social tiene que estar distribuido para todos los productores que quieren seguir viviendo y produciendo en este país.

Darle valor agregado implica que en el conurbano puedan seguir viviendo y puedan seguir pensando en la historia que tenían en sus pueblos y donde fueron abandonados, porque no había ninguna política implementada para que ellos pudieran seguir subsistiendo y dándole educación y salud a sus hijos. Tuvieron que venir a armar ciudades y venir a ellas para tener las posibilidades de vivir dignamente, lo único que tenemos son grandes conurbanos sostenidos por la bolsa de mercaderías, nada más.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- No hay mociones de orden en esta comisión.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor diputado Cerviño.

Sr. Cerviño.- Creo que es un ámbito donde hay efectivamente que debatir las normas que son necesarias para el modelo de desarrollo agrario que queremos en nuestro país.

Interpreto que aquí hay una inquietud muy grande respecto a la resolución 125, que fija las retenciones móviles a las exportaciones de granos. En nombre del Foro de Agricultura Familiar quiero dejar en claro que todas las organizaciones que vienen participando de este espacio ‑se trata de más de 900 organizaciones de pequeños productores de todo el país, incluidas las organizaciones de la Federación Agraria Argentina y filiales de la misma‑ están trabajando desde hace cuatro años con el Estado en la elaboración de un modelo o de una propuesta de plan estratégico de desarrollo agrario para la agricultura familiar en nuestro país, que se basa justamente en el concepto de soberanía alimentaria para los argentinos.

Ese documento que se ha elaborado en conjunto y que ha sido acordado por la Secretaría de Agricultura de la Nación ha merecido del gobierno nacional por lo menos dos reconocimientos explícitos, uno de ellos es la creación de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y de Agricultura Familiar. Los decretos los firmó la presidenta a fines del mes de marzo. La compañera Miriam propone que este Congreso tome algunas medidas que incentiven la puesta en funcionamiento de esta subsecretaría, que ya ha sido creada por decreto del Poder Ejecutivo.

La otra norma de nuestra propuesta que ha tomado el Poder Ejecutivo es la creación del registro nacional de agricultores familiares, que tiene que ver con una propuesta central que hace el foro de agricultura familiar. En este país tenemos que distinguir y trazar una línea; de allí para arriba se habla de agronegocios, de productores, de empresarios o de inversores de agricultura. Pero de esa línea para abajo se tratará de la agricultura familiar que representa el 70 por ciento de los agricultores de este país.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sra. Fadel.- Me parece una falta de respeto…

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Cerviño.- Llevamos cien días con este conflicto agrario desde la sanción de la Resolución 125 y llevamos décadas sin resolver el problema de los agricultores familiares, de los campesinos y de los pobres del campo. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le pido al público que tenga serenidad para escuchar al Foro de Agricultura Familiar. Pido a los colegas diputados que me faciliten la conducción de este reunión conjunta.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Sabemos todos que no es simple escucharnos. Durante mucho tiempo, por lo menos durante unos meses, no lo hemos hecho. Tenemos que hacer un esfuerzo por hacerlo.

Luego van a hablar los presidentes de los bloques. Escuchemos con paciencia y ganas de profundizar el entendimiento y la democracia, de encontrar una concertación. Podemos tener posiciones ideológicas, políticas o económicas encontradas, pero en estas reuniones, en este desafío tan profundo que tenemos todos, vamos a hacer un ejercicio de democracia siendo capaces de escucharnos.

Pido por favor que escuchen en silencio a quien hace uso de la palabra. Si se sienten incómodos pueden escuchar y ver la sesión en vivo en el Auditorio. Si desean estar acá les pido la serenidad necesaria para escucharnos. Cuando terminen de hacer uso de la palabra los señores representantes del Foro de Agricultura Familiar, y antes de que comiencen las asociaciones de consumidores y las organizaciones del trabajo, vamos a darle cinco minutos a cada bloque para que exprese sus inquietudes. Luego vamos a continuar con la reunión.

Sr. Cerviño.- Quiero aclarar ante todo que he venido a esta reunión porque fui invitado por la Comisión de Agricultura y Ganadería, no porque haya querido venir a molestar a nadie.

Respecto a las políticas agrarias que proponemos desde el Foro, creemos que es necesario trazar una línea y ver quiénes somos los agricultores familiares. Es por eso que creemos necesario conformar un Registro Nacional de Agricultores Familiares para no engañar a nadie, para que sepamos quién es este sector por el que nosotros al menos estamos propiciando políticas públicas y cuyos intereses estamos defendiendo.

Dentro del Estado ya han aceptado dos de las normas que hemos propuesto: la creación de una subsecretaría para el sector y la creación del Registro Nacional de Agricultores Familiares. Nos parece que en base a esos instrumentos el Estado está en condiciones de implementar políticas diferenciales para este sector, las que tienen que ver justamente con los derechos a la exportación, las retenciones, los impuestos internos, el impuesto a las ganancias, los impuestos en general que recauda el Estado y las políticas de comercialización. También tiene que ver con el apoyo financiero a las producciones familiares, con políticas de infraestructura, de caminos, de viviendas, de agregado de valor a la producción.

Estos conceptos ya los hemos discutido con la Secretaría de Agricultura de la Nación y quisiéramos pedirle al Congreso que avale estas propuestas estratégicas, porque ya han sido discutidas y conversadas. En líneas generales están también aceptadas.

Creo que esto resuelve en este país el problema no por rubro de producción, no el problema de la ganadería, de la lechería o de los granos, sino el problema de los productores de granos, de los productores de leche, de los productores de carne. Necesitamos identificar los verdaderos productores de los que son inversores en agro-agricultura, gente que hace agro-negocios, que invierte, sea en soja, en petróleo o en el mercado financiero.

Esto es importante y creo que es una de las claves para la implementación de una política de desarrollo agrario que reconozca lo que decimos nosotros, que es necesario una agricultura con agricultores en el país, no un desierto; es necesario lograr la soberanía alimentaria en la Argentina, y ella solamente se va a lograr con producción de base familiar, no con productores a quienes les da lo mismo producir leche para el consumo de la población o granos para exportar. Esto también hay que tenerlo en claro.

Por último, respecto de la Resolución 125 creo que es necesario incluir todo esto en un paquete de medidas que tengan que ver con cuál es el modelo de desarrollo agrario que queremos en la Argentina. No se puede tomar una resolución o una definición respecto de cualquier tema productivo agrario en la Argentina sin tener en claro primero cuál es el modelo de desarrollo agrario que estamos queriendo.

Nosotros creemos que tiene que ser un desarrollo agrario de base familiar, que incluya a todas las familias expulsadas del campo, pobres que viven en el campo, comunidades indígenas que están en el campo, campesinos que también están siendo avasallados por grandes terratenientes que avanzan sobre sus cultivos; en fin, esta es una necesidad que el Congreso también tiene que tomar en cuenta.

Debemos resolver los problemas de acceso a la tierra. No es lo mismo tener la tierra de la República Argentina disponible para cualquier ciudadano del mundo que tenga suficiente plata en el bolsillo para comprarla o para trabajarla, que saldar a favor de los más débiles ‑como debe hacer un Estado‑, a favor de los campesinos, a favor de los pueblos originarios, a favor de los pequeños productores en todas las regiones del país. Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- ¿Han concluido?

Sra. Bruno.- Aceptamos preguntas, porque si no, nadie sabe de qué estamos hablando.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tengo anotados para hacer uso de la palabra a los señores diputados Macaluse, Sesma, Lusquiños, Pinedo, Montero, Azcoiti…

Sr. Lusquiños.- Señor presidente: empecé yo pidiendo la palabra.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Estoy leyendo los nombres de los señores diputados que tengo anotados para expresarse; después voy a dar el uso de la palabra.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Ferro.- El señor diputado Pérez es el primero, porque estaba anotado desde ayer.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Continúo con la lectura: el señor diputado Pérez; Azcoiti…

Sr. Participante (sin identificar).- Uno por bloque.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón. ¿Por qué bloque va a hablar Azcoiti? (Risas.)

– Varios asistentes hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero).- Tengo una lista que incluye en este orden a los siguientes señores diputados: Azcoiti, Montero, Pinedo, Lusquiños, Sesma, Macaluse, Pérez y Arbo.

Tiene la palabra el señor diputado Azcoiti.

Sr. Azcoiti.- Señor presidente: voy a expresarme por el bloque de la Unión Cívica Radical.

Hace más de cien días el país ha entrado en un conflicto impensado hasta el 10 de marzo. Aquí todos conocemos qué es lo que ha pasado, porque hay productores de todo el país a quienes por supuesto hay que escuchar, como también hay que escuchar a la oposición política.

Sra. Fadel.- Es lo que intentábamos…

Sr. Azcoiti.- Señor presidente: hemos planteado desde ayer que esta comisión trate de manera prioritaria el expediente 13-P.E.-2008, que es el que establece, según el Poder Ejecutivo, la ratificación de la Resolución 125, que fue el origen del conflicto que hoy está viviendo el país.

Todos coincidimos en que es necesario hablar de una política integral para el agro argentino, pero también coincidamos en que es necesario desactivar el conflicto que se ha desatado hoy en el país para poder luego avanzar en un debate profundo sobre una política agropecuaria. (Aplausos.)

Por eso, señor presidente, quiero decir, haciendo uso de lo que establece el Reglamento -que usted de ninguna manera puede desconocer; seguramente se ha confundido-, que en las reuniones de comisión también existen las mociones de orden.

Por lo tanto reitero la moción de orden por la cual proponemos que sea tratado el proyecto de ley del Poder Ejecutivo contenido en el expediente 13-P.E.-2008. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora diputada Montero.

Sra. Montero.- Señor presidente: sinceramente creo que es muy buena una etapa de diagnóstico. Ayer hemos escuchado a los representantes de todas las entidades del agro. En principio, los representantes gremiales de la Mesa de Enlace fueron los voceros que tenían que aportar un poco la visión de la problemática. Y creo que todos hicieron mención de algo que no quiero que se escape. Concretamente, todos mencionaron la década del 90 y sus problemas, señalando que ella había dejado profundos daños estructurales en el sistema productivo de la Argentina y también muchos perjuicios sociales, como por ejemplo el desempleo, la desocupación, la marginalidad y la pobreza.

Después vino esta etapa de reactivación, en la cual si bien muchos salieron adelante, todavía subyacen los problemas estructurales y también hay deudas sociales y del sector productivo. Asimismo, el hecho fundamental de no solucionarse los problemas estructurales genera una situación de ahogo en las cuestiones coyunturales.

Entonces, evidentemente hemos llegado a un nivel de conflictividad que se plantea en cuanto a las retenciones en el sector agropecuario, que creo que es lo que tenemos que abordar y ver cómo logramos inteligentemente una respuesta a algo que debemos discutir concretamente, que es un proyecto de ley que ha sido enviado por el Poder Ejecutivo y respecto del cual se están sugiriendo modificaciones.

Entiendo que si destrabamos este conflicto lo más rápidamente posible podremos abordar todos los problemas estructurales. Y estos deben ser abordados tanto desde el eje territorial, analizando el uso de la tierra y la falta de uso de la totalidad de los recursos productivos e invocando realmente una clara política de desarrollo que atienda el tema rural, como desde el punto de vista sectorial, a partir de una planificación por actividad productiva donde podamos diagnosticar los problemas de cada una de las actividades. Esto es así porque no todo el campo es igual, es decir, no es lo mismo un productor de soja que uno de leche, de uva o de yerba mate.

Entonces, creo que cada una de estas actividades requiere también un diagnóstico preciso que tiene que ser abordado para que solucionemos los problemas estructurales.

Más allá de que establezcamos las bases para que estos debates sigan teniendo lugar, a fin de establecer un orden me parece que podemos darnos una instancia en la que pongamos un límite, por lo menos en el sentido de ser los titulares de los grandes temas que plantean las entidades para arribar a un diagnóstico, a fin de atacar después lo estructural. Pero debemos establecer un límite en el tiempo de manera tal de poder dar respuesta al tratamiento del proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo.

Lo que tenemos que tratar es de llegar a un acuerdo para que este proyecto sea abierto, para que sea abierto lo necesario para llegar a conformar, a dar rentabilidad, pero también para que brinde los recursos necesarios para cumplir con la deuda social.

Me parece que entre esta ecuación de ver qué vamos a hacer con las retenciones, si vamos a admitir estas retenciones móviles o no, en qué punto nos vamos a quedar con estas retenciones, si van a ser viables o no y cuáles van a ser los recursos fiscales para hacer políticas redistributivas, se tiene que centrar la discusión. Exactamente, este es el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo.

Solicito que pongamos puntualmente esto. Daremos una etapa de diagnóstico donde cada uno hará un enunciado de las principales problemáticas, porque han sido invitadas las instituciones…

Sr. Iglesias.- Hace cien días que están enunciadas en los diarios.

Sra. Montero.- Correcto, pero pueden mencionarse hoy. Estamos hablando de titulares, estamos hablando de enunciados, para que se den cuenta. Luego pasaríamos al tratamiento del proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo, que creo que es aquello a lo cual tiene que darse solución para que la semana que viene lo llevemos al recinto a los efectos de ser votado en la sesión.

Espero que el proyecto de ley que se decida sea consensuado, que admita las modificaciones suficientes para que sea una herramienta efectiva de política pública que conforme y solucione el conflicto.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tal como debe saber la diputada, esa es la decisión. A su vez, también se ha decidido escuchar serenamente a todas las entidades e instituciones.

Por eso es que estamos tratando este proyecto de ley en forma conjunta entre las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Presupuesto y Hacienda, para lograr que no vaya de una a otra comisión, demorando su tratamiento por los intervalos de tiempo.

Además de esto hemos decidido también que se encuentren presentes las instituciones para escucharlas. Para esto hemos planteado sesión permanente de la comisión. La mecánica es escuchar a las entidades e instituciones que han venido. Luego continuaremos trabajando sobre el tema.

Respecto a la pregunta que realiza la ingeniera Montero, si vamos a tratar la semana que viene el tema en una sesión en el recinto, quiero decir que no estoy poniendo límite a ninguna de todas las inquietudes de la gente que tiene el legítimo derecho de ser escuchado. No queremos pasarnos de esta semana en el tratamiento, pero debemos tener la responsabilidad de poder estar receptando la palabra y opiniones de todos los sectores. No estamos poniendo ninguna audiencia más allá de que termine el viernes esta ronda de consultas.

Solicito, si están presentes los representantes de las organizaciones de los consumidores que nos han solicitado audiencia, que nos lo hagan saber. Sé que están presentes pero no los hemos ubicado todavía.

Tiene la palabra el señor diputado Pinedo.

Sr. Pinedo.- Voy a hablar en nombre del bloque del PRO.

Una alternativa es tratar de ponernos de acuerdo para solucionar un problema muy grave que tiene nuestro país, y otra alternativa es dedicarnos a pelear entre nosotros. Somos muchos los que queremos la primera alternativa y nos parece que la segunda no lleva a ningún lado.

En ese sentido, les pido disculpas por mi enojo. Mi enojo no era porque estuviera hablando una entidad o porque fueran a hablar otras más. Me parece muy bien que hablen, tienen que hacerlo; de eso se trata una reunión del Congreso de la Nación, que es donde se representa a la gente, no donde se la acalla. El enojo era porque no nos daban la palabra. Había diputados de la Nación que habían pedido la palabra y cuando un diputado de la Nación pide la palabra hay que dársela. Cuando un diputado hace una moción de orden se debe votar.

Sra. Donda Pérez.- En la Cámara.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Pido que no se interrumpa el uso de la palabra del señor diputado Pinedo. Usted sabe que la palabra la otorga el presidente y es por eso que está haciendo uso de esa posibilidad.

Solicito que no haya interrupciones al uso de la palabra del legislador Pinedo.

Sr. Pinedo.- Creemos que los problemas que está teniendo esta reunión son de orden. Los diputados de la oposición no sabemos qué estamos discutiendo, en qué momento, cómo va a seguir la reunión, cuál es el mecanismo de discusión de los temas. No sabemos si estamos discutiendo un tema o diez temas. Vamos a un tema y luego volvemos a otro. No lo tenemos claro. Es por eso que quiero agregar una moción de orden a la que ya han hecho otros señores diputados, Azcoiti y la diputada preopinante, en el sentido de tratar el tema de las retenciones. Lo que propongo es que los presidentes de bloque nos reunamos con la mesa de comisiones para acordar un mecanismo de funcionamiento.

Esto nos puede llevar a lo mejor diez o quince minutos, pero después vamos a funcionar normalmente. No es que no queramos oír a nadie, queremos escuchar a todos, pero queremos saber lo que usted acaba de informar ahora –yo me acabo de enterar‑, señor presidente, respecto a que esto no pasaría más allá del viernes. Acordemos estos temas, pongámonos de acuerdo en lugar de pelear, que no le sirve a nadie. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por supuesto. De ninguna manera nos vamos a pelear porque dos no se pelean cuando uno no quiere. Usted no quiere, yo tampoco, así que no va a haber ninguna pelea. Para que quede en claro, ayer informamos las instituciones y las personas que íbamos a estar recibiendo todos los días. Planteamos también una serie de temas que queremos discutir y dijimos que esos temas no tenían un orden sino que estaban enumerados. Mencionamos también que las entidades e instituciones que recibiéramos y que querían ser escuchadas lo iban a poder hacer. Dimos como plazo el viernes y podemos modificar la lista, que es lo que estamos haciendo.

Vamos a tener una sesión permanente para poder trabajar todos los días. Estamos modificando también los horarios, para empezar a la mañana en lugar de a la tarde de modo de poder escuchar a todos. La idea que tiene la Presidencia es no ampliar la cantidad de instituciones que quieran estar representadas más allá del viernes. Si hay que trabajar desde más temprano lo haremos, seguiremos en sesión permanente y seguiremos con la política que siempre ha tenido la Comisión de Agricultura y Ganadería, que es escuchar a todos aquellos que quieran manifestarse cuando se considera un tema. Es lo que hemos hecho con la ley de agroquímicos y con otras iniciativas también. No estamos poniendo ninguna otra audiencia más allá del viernes porque queremos escuchar a todos.

Tiene la palabra el señor diputado Lusquiños.

Sr. Lusquiños.- Señor presidente: en primer lugar, usted como presidente, no merece ningún acto de desconsideración; si lo hubo, le pido disculpas; y nosotros, los diputados, no merecemos ningún acto de “ninguneo”.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Usted sabe… Siga adelante. No hay culpa ni disculpa.

Sr. Lusquiños.- Señor presidente: en primer lugar, quiero contarles a los compañeros de las culturas originarias que para nosotros ese un tema importante. Lamentablemente, el compañero mapuche en este momento no está en la sala, pero quiero expresar que nosotros acordamos con muchísimas cuestiones de las que dijeron.

En segundo lugar, les quiero decir que la cultura ranquel y la cultura huarpe son dos culturas originarias de la provincia de San Luis, y se les han restituido sus tierras. Ambas culturas tienen sus propios modelos productivos y gozan del mayor respeto y participación en toda la comunidad.

Quiero aprovechar esta oportunidad para hacerle una invitación al Frente Nacional Campesino, a fin de que vaya a San Luis y hable con la comunidad ranquel y la comunidad huarpe sobre los avances que se han logrado en la materia.También les quiero aclarar que estas dos comunidades están en contra de las retenciones.

Respecto de la propuesta que acaba de formular el señor diputado Pinedo, quiero manifestar que el bloque del Frejuli acuerda con ella, porque nos parece sana en esta situación de cierto desmadre en el devenir de este plenario de comisiones. Por lo tanto, solicitamos que los presidentes de bloque se junten con la mesa de ambas comisiones y armemos una metodología. El “hiperactivismo auditivo” en el cual estamos sumergidos es sinónimo de no escuchar nada. Entonces, creemos que tenemos que dar un paso al frente.

En tercer lugar, quiero hacer una consulta, porque honestamente no lo escuché; pero como lo intuyo, por eso quiero consultarlo. Acá tenemos un listado enorme de organizaciones; creo que menos los boy scouts, están todas, y a todas las vamos a escuchar y respetar. Sin embargo, no está la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, y creo tiene que venir acá a hablar con los diputados.

Sr. Participante (sin identificar).- ¡Ya hablaron! ¡Ya hablaron!

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez). – Solicito que no haya interrupciones.

Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Lusquiños.

Sr. Lusquiños.- Señor presidente: que sea en el seno de la comisión, con una metodología acordada, fijando fecha y hora, porque me parece que es una de las partes del conflicto.

Nosotros no estamos acá para ratificar o no una resolución, sino para resolver un conflicto. Gracias. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Gracias a usted, señor diputado Lusquiños.

Solamente quiero dejar absolutamente en claro ‑usted nos conoce- que no hay ningún “desmadre” ni lo habrá. El criterio que hemos adoptado hasta ahora es el de la pluralidad de la presencia, y sabemos el riesgo que significa estar diciendo que el público esté en el auditorio. Sabemos lo que significa y a usted le consta que no nos asusta trabajar en el marco del conjunto, como siempre lo hemos hecho. No vamos a cambiar el criterio de que pueda asistir toda la gente, pero lo que sí pedimos es el respeto por las ideas y por el uso de la palabra. Estoy seguro de que así va a ser.

En relación con sus inquietudes, le voy a leer el temario nuevamente. El del día miércoles ya lo leí. Hasta ahora, el día jueves estaríamos comenzando a las 14 horas. Tenemos como invitados a los mercados a término; a los representantes de todas las Bolsas de Comercio; a CERA, que es la Cámara de Exportadores de la República Argentina; estamos trabajando para que AACREA también esté presente; representantes de la Secretaría de Agricultura; del área de Programación Económica, y representantes de la ONCAA, porque ese día vamos a estar discutiendo temas de comercio exterior.

El día viernes vamos a comenzar a las 9 de la mañana.

El viernes a la mañana, a las 12 o 13 horas, terminarían exponiendo los representantes del INTA.

Esto es lo que tenemos hasta ahora, señor diputado Lusquiños. Entonces, van a estar presentes los representantes de la Secretaría, del INTA y de otras entidades.

Tiene la palabra la señora diputada Sesma.

Sra. Sesma.- Señor presidente: trataré de ser concreta y de hablar menos que usted, que lo hace bastante y responde cada pregunta en forma extensa.

Creo que después de cien días de conflicto todos hemos vivido esto con una profunda angustia, principalmente los que han estado en las rutas y los que han sufrido los efectos de sus cortes. Unos están de un lado y otros del otro, pero creo que de alguna manera todos -salvo aquellos que sean malas personas- quieren solucionar este tema.

Nosotros tenemos la responsabilidad histórica de aportar a la solución de este problema. Bajo ningún punto de vista queremos creer que esta es una estrategia para dilatar o desgastar a alguna de las partes. Quiero ser muy clara en esto: la actitud de la señora presidenta de la Nación y de los ministros del Poder Ejecutivo en el sentido de jugar al desgaste ha sido muy negativa; han visto los resultados. Llamaban a reuniones, planteaban un temario, pero en éste nunca se incluía la cuestión central.

Entonces, lo que le estamos pidiendo, señor presidente, es que se vote la moción de orden. No es que a usted no le creamos. Queremos participar de la metodología de esta reunión, del temario y de los tiempos. Estamos pidiendo que se vote una moción de orden para que nos reunamos los presidentes de bloque con usted y con los demás miembros de la mesa de la comisión para definir con claridad los tiempos y cuándo finalmente esta comisión va a emitir dictamen. Es el mínimo respeto que nos merecemos entre todos los que estamos aquí presentes. Más allá de que mi posición es contraria a lo que ha sostenido el Poder Ejecutivo, queremos una cosa concreta y ayudarlo a definir esa agenda. Por eso no deseamos que nos conteste a cada uno de nosotros, sino que votemos una moción de orden. (Aplausos.)

Queremos que se vote una moción de orden en el sentido de que nos reunamos durante media hora o una hora a fin de definir una agenda. Porque además nosotros, al igual que usted, que ha tenido un fin de semana muy intenso en Río Cuarto reuniéndose con los representantes de las entidades, también tenemos reuniones en nuestras provincias.

Por lo expuesto, reitero el pedido que he formulado en el sentido de que se pase a votar la moción de orden.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor diputado Macaluse.

Sr. Macaluse.- Señor presidente: quiero expresar mi total respeto hacia las comunidades campesinas y originarias, a las que a lo mejor no hemos podido escuchar con la atención que ellas merecen. Entiendo que después de cien días de conflicto los desencuentros son muchos y hay mucha desconfianza. Todos tenemos desconfianza de lo que el otro vaya a pensar o quiera hacer.

Nadie quiere ser utilizado. Todos queremos preservar la institución, que es el Congreso, porque todos nos estamos aferrando a él para resolver este conflicto.

Ahora, si desde algún lugar se percibe que este instrumento, que es valioso, se mal utiliza, esto va a generar un efecto dominó que no vamos a poder parar, donde van a tener más incidencia los halcones del conflicto que aquellos que deseamos resolverlo. Somos la mayoría y estamos en todos los sectores.

Creo que hay cosas que podríamos hacer que ayudarían a apuntalar y a resolver esta situación; tenemos que conversarlo.

Algo que traería tranquilidad es que la comisión manifestara la voluntad de resolver prioritariamente, no decimos cómo y en qué términos, el corazón del conflicto. Si como comisión decimos que estamos dispuestos a esto, la desconfianza va a bajar mucho. Esto hará que podamos escucharnos, porque todos vamos a saber que no se nos va a aplicar la prepotencia del número, y tampoco a los que tienen el número legítimamente –así es porque fueron votados por la gente y no llegaron aquí por sorteo‑ se los va a prepotear con el grito.

Tampoco quiero apurar las cosas. Cuando uno quiere consenso, implica que el oficialismo vote lo que estoy indicando. Entonces debemos agotar las cosas para que se logre esto. Podríamos votar y decir a toda la comunidad, no sólo los que están aquí, sino también a los que están siguiendo el debate, que hemos decidido priorizar el tema. Después cada uno opinará lo que quiera sobre la cuestión. Lo que diríamos es que hemos decidido priorizar el corazón del conflicto, para resolverlo, luego nos tranquilizamos todos. Esa es una de las cosas que hay que hacer. Por eso apoyo las mociones que plantean votar como moción de orden la prioridad del conflicto. Creo a la vez que esto tendríamos que conversarlo con el oficialismo y no apurarlo. De lo contrario, si apuramos al oficialismo, éste dirá que tienen número y los tiempos los van a marcar ellos. Tiene que haber sensatez de ambos lados.

Si el oficialismo dice que tienen deseo de tratar el tema prioritariamente, vamos a acordar en qué forma lo haremos.

Sería bueno, en primer lugar, contar con un espacio donde funcionar mejor porque a veces la incomodidad hace que nos irritemos más. Si nos reunimos en el primer subsuelo o en el recinto, donde estemos cómodos, que la gente que participe del debate no tenga que estar de pie, amontonada, ni empujándose entre ellos para ver una cara y escuchar una palabra, todos podríamos estar más tranquilos.

En segundo término, ayudaría mucho que la mesa de las dos comisiones se reúna con los presidentes de los bloques, no para imponer desde la minoría lo que tienen que hacer, pero sí para tratar la forma en que vamos a seguir, igual que lo hace la Comisión de Labor Parlamentaria. En esta reunión se plantea la posición del bloque mayoritario, y la Presidencia decide escuchar a los bloques opositores. De esta manera cuando nos sentamos en la reunión de comisión sabremos quién va a hablar, cuánto tiempo lo hará y cómo van a ser los tiempos. No saber esto genera desconfianza porque todos suponemos que debajo del poncho se trae alguna cosa que va a perturbar el buen sentido de la reunión. Tener esta reunión, no digo imponerla, pero hacerla cuando terminemos aquí, juntarnos para conversar servirá para que se incorpore lo que atinadamente estamos planteando, y va a ayudar a bajar la desconfianza.

Nosotros estamos escuchando a todos y creo que es correcto. Acá hay una contradicción. Todos queremos escuchar lo que dice el resto, pero queremos resolver el asunto lo más rápidamente posible y a lo mejor escuchar a todos y traer invitados que deben venir acá, puede ser interpretado como una dilación. Entonces, la propuesta es que mientras escuchamos a todos, que es lo que debemos hacer, nuestros asesores de las dos comisiones se reúnan con técnicos de las entidades agropecuarias para conversar sin las cámaras. Allí se podrán sincerar y ver cómo se puede empezar a resolver este conflicto.

En realidad, creo que nadie seriamente puede pensar que este conflicto se puede resolver torciendo el brazo uno a otro.

Porque de esa manera a lo mejor sacamos una tajada electoral, pero no podremos resolver el gravísimo problema que tienen los productores. Si empezamos a decir cómo queremos consensuar… Consenso implica dos cosas: decir claramente de qué cosas no puedo bajarme y las voy a proponer, qué cosas son importantes para nosotros, pero estamos dispuestos a concederlas, y qué otras cosas nosotros ya hemos decidido conceder para que podamos ponernos de acuerdo. A lo mejor mientras nosotros estamos escuchando a todos, mientras la tentación de hacer un discurso para las cámaras exacerba los ánimos, se podrían reunir los técnicos a esbozar posibles salidas –la definición es política, no técnica‑ para que luego nosotros las podamos analizar.

Eso sincerará mucho las cosas, podremos ver dónde estamos parados y dónde damos el próximo paso. Va a dar también mucha más confianza, porque es muy difícil estar sentados discutiendo números y cuestiones muy complejas ‑que son operativas, administrativas‑ entre trescientas personas, entre aplausos y silbidos. Hay procedimientos técnicos que es necesario discutir.

Las entidades ayer fueron claras cuando dijeron que hay cosas que aceptaban pero no así como estaban. De esa manera también se verá que hay voluntad del oficialismo de abrir este proyecto de ley para tratar seriamente de arribar a un consenso. Creo que estas cuatro cosas que mencioné son fundamentales: trabajar en un lugar más cómodo, tener la reunión de presidentes de bloque con las autoridades de mesa, votar la priorización de la ley que mandó el Poder Ejecutivo para el tratamiento y que haya una reunión paralela de técnicos.

Respecto del tratamiento en sí mismo, cuando se discuta la 125 quiero aclarar que nuestro bloque está de acuerdo con los términos que se plantearon ayer ‑y hemos hecho una conferencia de prensa con el bloque socialista y con el bloque del señor diputado Claudio Lozano‑ en el sentido no solo de discutir el texto sino también la ejecución de la resolución 125 y sus modificatorias, porque queremos saber quién está pagando, quién no está pagando y quién se está llevando la mayor porción de la torta en este conflicto, que sospechamos que son siempre los mismos. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Dejemos claro, diputado Macaluse, que no hay ninguna duda de la decisión que han tomado las conducciones de las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Presupuesto y Hacienda respecto a la necesidad de discutir con toda profundidad, lo que ya estamos haciendo. Desde que comenzamos a escuchar a entidades, instituciones y representantes, salvo alguna mención respecto a otros temas referidos al desarrollo integral de una política agropecuaria, estamos prácticamente todos hablando de lo mismo. Entonces lo que tiene que quedar absolutamente claro es que la decisión es tomar el tema, discutirlo en absoluta profundidad, como he mencionado más de una vez. Debemos discutirlo en su aspecto general, particular e instrumental.

En primer lugar, vamos a escuchar las opiniones de diferentes entidades e instituciones y personas. Lo vamos a hacer con el debido respeto, garantizándoles a todos el uso de la palabra. Pido que me ayuden en este sentido y que las personas que tiene este recinto el honor de recibir comprendan el necesario respeto por la diversidad de opiniones.

Tiene la palabra el señor diputado Pérez.

Sr. Pérez.- Señor presidente: coincido con el planteo expresado por la señora diputada Sesma, en el sentido de que hoy tenemos una enorme responsabilidad. La responsabilidad del Parlamento es tratar la cuestión que originó el conflicto y resolverlo. No es una responsabilidad menor; está todo un país pendiente de esta cuestión.

De modo tal que creo que lo primero que tenemos que fijar es un orden de prioridades, porque todos estamos dispuestos a dar el debate, la discusión y a escuchar. Lo primero que hay que decir es que lo primero que hay que debatir y lo primero que hay que discutir es aquella resolución que originó el conflicto y de la cual hoy todo el país está pendiente de que demos algún tipo de resolución. Ese es el primer punto y no otro, señor presidente.

La segunda cuestión que hay que decir es que nosotros estamos dispuestos, como muchos aquí, a dar la discusión y el debate. Lo que creo es que nadie está dispuesto a formar parte de un escenario cínico, tramposo y confuso. (Aplausos.)

Entonces, si es para dar el debate sobre la Resolución 125, está bien; pero si es para dilatar y confundir, en ese caso no vamos a estar dispuestos. (Aplausos.)

Por eso me parece que tenemos una responsabilidad, y en este sentido hay un planteo formulado por algunos legisladores que me parece sensato, porque yo me enteré ayer de una gran cantidad de temas incorporados, consultados no sé con quién. La mayoría de los bloques nos enteramos en el día de ayer. También nos enteramos en ese mismo momento de que había una gran cantidad de entrevistados, pero la verdad es que esto fue consultado no sé por quién.

Usted plantea algo con mucho ahínco, que es el respeto democrático, pero me parece que para que todos nos sintamos representados por alguno de los planteos que usted ha hecho en materia de quiénes van a ser los entrevistados, cuáles van a ser los temas y cuál va a ser el orden, todos deberíamos haber participado de esa resolución.

Por eso es que acompaño la postura formulada por otros bloques. Creo que hay que establecer algún mecanismo o metodología para que sintamos que hay respeto hacia todos y que existe la verdadera vocación de resolver el conflicto. En ese sentido, acompaño la postura manifestada por los señores diputados Pinedo, Lusquiños y Sesma sobre la realización de una reunión de presidentes de bloque, para que organicemos un cuarto intermedio y definamos la metodología a utilizar de aquí en más, de modo que todos nos sintamos respetados, señor presidente. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Muchas gracias, señor diputado. Yo creo que a usted le consta que…

– Varios asistentes hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Quiero expresarle al señor diputado Adrián Pérez, en relación con lo que mencionó de un escenario tramposo, cínico, etcétera, que le consta que no es la conducta de ninguno de estos dos presidentes. Al señor diputado le consta que no es de hoy que nosotros estamos trabajando con proyectos.

Tiene la palabra el señor diputado Arbo.

Sr. Arbo.- Señor presidente: quiero abogar en idéntico sentido que lo han manifestado anteriormente los presidentes de bloque. Llevamos cien días de conflicto y esto ya no es una novedad para nadie.

El conflicto está en nuestras manos, y está en nuestras manos porque no tuvo solución antes. Seguramente si el Poder Ejecutivo hubiese podido resolver el conflicto, hoy estaríamos tratando cualquier tema en vez de este. Justamente quiero pedir que tratemos el tema, que no lo eludamos y que no tratemos de enredarlo.

Usted acaba de decir, señor presidente, que el día jueves a las 16 horas van a asistir a esta reunión representantes de la Secretaría de Agricultura y representantes de la ONCAA, y que en ese momento vamos a hablar de comercio exterior. El punto acá es que tenemos que tratar el proyecto de ley que mandó el Poder Ejecutivo, porque ese es el epicentro del conflicto, que tiene trabada a gran parte de la agricultura del país.

Creo que no es malo lo que están proponiendo los demás presidentes de bloque; armemos una agenda, un temario y pongámosle fecha, porque realmente me parece que el tema no da para más y nos va a terminar explotando a nosotros, poniéndonos una vez más en el rol de ineptos, ineficientes, de vagos, de no trabajadores.

Entonces, no es una acusación personal contra usted ni mucho menos, señor presidente. Reconozco su caballerosidad, educación y buen trato, pero en realidad estamos ante un tema que es caliente y que nos está por quemar a todos. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Quiero dejar en claro dos cosas, señor diputado. El tema de la ONCAA no se refiere necesariamente al comercio exterior, sino que involucra también una política de compensaciones respecto de la cual me parece que todas las instituciones y entidades están planteando algún retraso en estos aspectos. Los temas son abiertos. Así como usted escuchó ayer a algunos señores diputados que plantearon que primero debemos abocarnos a la consideración del proyecto del Poder Ejecutivo, hay otros legisladores que señalaron la existencia de una cuestión primaria o de fondo determinada por la conformación de la estructura de liquidaciones.

Tiene la palabra el señor diputado Arbo.

Sr. Arbo.- Señor presidente: quiero efectuar un pequeño agregado. Creo que si logramos tratar este tema y sacárnoslo de encima con la mayor inteligencia posible, ganaremos tiempo para considerar en profundidad una gran cantidad de cuestiones, como por ejemplo las vinculadas con la ganadería, la lechería y el trigo, que seguramente están postergadas porque en realidad el conflicto está dado por el tema de las retenciones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor diputado Brillo.

-Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Viale.- La lista de ayer no se respetó, señor presidente.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Lo que hemos hecho ahora es dar a cada bloque la oportunidad de expresarse. Eso es lo que hemos acordado con todos. Ya vamos a hacer el debate.

Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Brillo.

Sr. Brillo.- Señor presidente: pertenezco al Movimiento Popular Neuquino e integro la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Quiero decirle que nuestro bloque ha tenido una posición muy clara en contra de la Resolución 125 por su origen inconstitucional y confiscatorio. Pero realmente nos pareció auspicioso que el Poder Ejecutivo remitiera este tema para su tratamiento por parte del Congreso Nacional.

Realmente, para los que consideramos que las retenciones deben tener un trato constitucional, la celebración de estas reuniones constituye un momento muy esperado. Hoy el Parlamento no solamente tiene que legislar, sino que también debe encontrar una solución, ya que como dijo algún orador que me precedió en el uso de la palabra, el país nos está mirando en relación con este tema. En consecuencia, estoy de acuerdo en que podamos definir una agenda y determinar distintos horarios para atender a las organizaciones, pero creo que los que queremos avanzar en esa agenda debemos tener un espacio propio porque es difícil tratar el tema de la leche y de la carne cuando están exponiendo las personas que están presentes.

En relación con la Resolución 125 quiero decir que me gustaría que la cuestión se priorizara y abriera. En ese sentido ha sido muy importante escuchar a las organizaciones de campesinos y de las comunidades originarias, ya que ellos también quieren que se discuta el tema.

Por lo tanto, la instrucción que hemos recibido desde el Movimiento Popular Neuquino es en el sentido de dialogar para hallar una solución. Quienes estamos aquí no tenemos otra tarea que esta. En consecuencia, nos vamos a quedar todos los días que sean necesarios para que se pueda resolver esta situación. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor diputado Sarghini.

Sr. Sarghini.- A esta altura del debate me parece que necesitamos hacer alguna reflexión por lo largo que ha sido todo esto.

Agradezco su voluntad de contestar tantas preguntas. Me parece necesario conocer por qué no se votan las mociones de orden, si reglamentariamente no está previsto. En todo caso quiero conocer por qué no se hace una reunión como han pedido los presidentes de bloque para poner las reglas de juego.

Estoy absolutamente de acuerdo en que el tratamiento de estos proyectos, y particularmente el que es de máximo interés para el país y para quienes estamos presentes, es atípico. No es de costumbre tratar un proyecto luego de cien días de conflicto. Lo que no podemos hacer, por más atípico que sea el tratamiento, es no tener reglas de juego. Estoy convencido de que más allá del daño económico que le hace al país, no a los productores agropecuarios, la Resolución 125, lo que más dolió, es la falta de regla de juego. Sembraron con un nivel de retención, vieron crecer la plantita con otro nivel y cuando fueron a cosechar tenían otro nivel de retención. (Aplausos.)

Señor presidente: no nos podemos permitir no tener reglas de juego. ¿Sabe por qué no podemos tener reglas de juego? Porque aunque pareciera que no nos hemos dado cuenta, en algún show que observé recién me dio esta sensación, el país está mirando y esperando. Tenemos una responsabilidad histórica. Tenemos la posibilidad de generar la puerta de salida a un conflicto que generó el gobierno y que no encontró la forma de resolverlo. Esta es la responsabilidad que hoy tiene el Congreso.

Quiero personalmente que esta institución se ponga a la altura de las circunstancias. Primero, debemos contar con reglas de juego; si hacemos esto, todos vamos a estar contestes de lo que nos está reclamando el país que es que abordemos de forma inmediata la Resolución 125 (Aplausos.) Hace casi 90 días se trató y aprobó en el recinto una resolución que apoyó las medidas del gobierno y repudió lo que se dio en llamar el lock out patronal.

En aquel momento decía que este debate sólo tiene sentido si podemos encontrar al menos el inicio de una solución al problema que hoy tenemos, que es esencialmente político. Salga de aquí una recomendación al gobierno para que genere las condiciones para desandar el camino del conflicto, sino el conflicto tendrá características crecientes y seguiremos corriendo detrás de los acontecimientos. Hace cien días que corremos atrás de los acontecimientos y no podemos hacerlo más. Estoy absolutamente convencido de que votar y ratificar la Resolución 125 es malo para el país y por lo tanto es malo para el gobierno también.

Desde mi formación profesional me siento tentado de rechazarla de plano. También me siento tentado desde la responsabilidad institucional decir que no puede pasar un día más sin que el Congreso recupere las facultades que ha delegado. (Aplausos.)

Me siento también con la responsabilidad de conocer cómo funciona la dinámica económica de nuestro país, y particularmente de mi provincia y espero que me escuchen. Para conocer esto hace falta tener de inmediato un debate que nos permita contar con varias leyes que vayan generando esa política agropecuaria ausente.

Pero la verdad es que creo que no nos podemos dar ese lujo. Creo que no nos podemos dar el lujo de corregir todo. Creo que no nos podemos dar un lujo tan pretencioso debido a la situación de crisis en la que estamos, aunque creo que algunos no se dan cuenta.

Tenemos solo que proponernos iniciar el camino de salida de esta crisis, y lo tenemos que hacer con el máximo consenso. Estoy dispuesto a hablar y creo que tenemos que estar dispuestos a hablar cara a cara cada uno de nosotros. Lo que podemos decir en cada pasillo también debemos decirlo aquí. Tenemos que poner el país… (Aplausos)… en funcionamiento. Y si buscamos ese consenso, que es absolutamente necesario, vamos a tener que resignar todos un poquito. Seguramente tendremos que pararnos en algún punto intermedio.

Esa capacidad para encontrar el punto intermedio solo la tendremos si nos damos reglas de juego, si confiamos, como decía el diputado Macaluse, entre nosotros, y si somos capaces de entender lo que el país nos está pidiendo. Si encontramos ese punto intermedio le habremos hecho un favor enorme a la patria, le habremos hecho un favor enorme al gobierno, y seguramente nos habremos hecho un favor nosotros como institución. Gracias. (Aplausos)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora diputada Fadel.

Sra. Fadel.- En primer lugar me parece muy bien que haya vuelto la calma. Es una asamblea importante, grande, donde los presentes son muchos más que los propios integrantes de ambas comisiones. Hay muchos diputados, por lo que es importante la calma y la tranquilidad, tener la cabeza fría y el corazón caliente para discutir lo que queramos, pero con el respeto que cada uno merece, y que también merecen quienes han venido desde distintos puntos del país.

Quiero dejar aclarado que en el día de ayer en esta comisión nuestro presidente fijó una agenda. Esta agenda fue aceptada por todos. No hubo oposición.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sra. Fadel.- Yo he respetado el uso de la palabra de los demás diputados.

Sr. Alcuaz.- ¡Pero no faltés a la verdad!

– Varios señores diputados hablan a la vez.

– Manifestaciones en la sala de reuniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón, les pido que mantengamos la misma conducta, la misma tranquilidad que hemos venido teniendo. No va a haber ninguna otra manera de poder trabajar. Esta comisión no funciona con presiones o gritos. No lo merece el Congreso. Les pido que mantengamos la seriedad, la tranquilidad y el respeto porque así vamos a profundizar todos los debates que hagan falta y vamos a escuchar a todas las instituciones que corresponda. Vamos a discutir todo lo que haga falta. Pido ese respeto para todos los oradores.

Continúa en el uso de la palabra la señora diputada Fadel.

Sra. Fadel.- Decía entonces que en la reunión de ayer, aunque no se vote en la comisión, se dio una agenda que nos quedó clara a todos. Por lo menos no hubo alguien que se haya levantado y dicho que no lo iban a aceptar. Quedó aceptada. En esa agenda el tema prioritario y principal era la Resolución 125. De ninguna manera esto se soslayó en el día de ayer. Sí acordamos escuchar a todas las instituciones intermedias, todas las instituciones del campo. Por eso comenzamos con las cuatro entidades, que ayer fueron escuchadas respetuosamente por todos.

El presidente de la comisión, que tiene las atribuciones para hacerlo, ha armado una agenda que ayer mencionó y fue aceptada. La idea era que luego diéramos el debate, y por eso íbamos a trabajar durante todos estos días. Me parece bien lo que se está proponiendo desde los distintos bloques. Creo que hay que terminar de cumplir con la agenda porque ya se ha citado a las distintas personas, han venido de distintas provincias para ser escuchadas y creo que debemos respetarlas y escucharlas, y luego, como piden los legisladores, que el presidente de la comisión acuerde cómo va a ser el orden de la discusión, porque somos muchos. Luego de haber escuchado a todos los que concurran para exponer a la comisión debemos dar el debate en un orden que acordemos entre todos.

Me parece que eso es lo oportuno, pero que quede bien en claro que la agenda que se fijó ayer fue aceptada.

La Resolución 125 es lo que estamos tratando, y no otra cosa; estamos tratándola a partir de escuchar a las distintas instituciones, con sus argumentos, unos a favor y otros en contra. Quiero que esto quede firmemente fijado, porque no es otra cosa sobre la que estamos hablando.

Usted también dijo que había otros temas de agenda para discutir como, por ejemplo, el de la leche o la carne. Inclusive las distintas instituciones del campo y el mismo señor de Angelis, que está acá presente ‑que lo desmienta‑ han dicho que son cuestiones que también tenemos que seguir discutiendo. Por lo tanto, esto también está en la agenda de discusión, lo cual no significa que no vayamos a discutir hoy lo prioritario, que es la Resolución 125.

Esto lo quería dejar aclarado para no faltar el respeto a las instituciones presentes ni a mucha gente que ha venido desde el interior del país. Aquí atrás hay un señor que hace tiempo que está pidiendo la palabra; por allá hay otro, etcétera. Solicito el respeto a la agenda que usted ha armado para poder escucharlos y luego de terminada la reunión poder acordar con los presidentes de las distintas bancadas cómo vamos a desarrollar los debates, en qué día y hora, pero luego de escuchar a toda la gente que ha asistido a esta reunión. (Aplausos.)

Sr. Agosto.- Señor presidente: para no interrumpir el debate, brevemente quiero aclarar algunos aspectos vinculados a la cuestión metodológica y a las reglas.

Las reglas que hemos utilizado, tanto en la Presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería como en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, han sido muy simples y de sentido común: actuar con la celeridad que el caso nos impone y, por otra parte, con la garantía de permitir un debate amplio y participativo como el que este tema merece.

En esa línea hemos decidido, en primer lugar, constituir las dos comisiones en forma conjunta y en sesión permanente. Todos los señores diputados saben que existe esa posibilidad con el objetivo de avanzar lo más rápidamente en este debate.

La citación se ha hecho con una agenda que incluía varios temas, como bien planteaba ayer el señor presidente. También ha manifestado ayer el señor presidente que figuran porque hacen a la problemática, han sido requeridos en su momento por las entidades, y además iban a ir teniendo un tratamiento en paralelo, en algunos casos a través de los asesores, porque hay aproximadamente una veintena de proyectos de señores diputados vinculados con estos temas.

Está claro implícitamente -y si no lo vamos a dejar acá explícitamente marcado- que el tema en cuestión es tratar el proyecto que ha remitido el Poder Ejecutivo, lo cual nosotros celebramos porque queremos dar el debate amplio que mencioné anteriormente.

En relación con las entidades y las instituciones, que con mucho esfuerzo estamos tratando de convocar, debo decirles que hay centenares de pedidos de audiencias para participar de este debate. Junto con el presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería hemos realizado este complejo trabajo de armar una agenda, que por supuesto es perfectible. Muchos señores diputados me han preguntado sobre este punto, y les he dicho que si a su criterio hay entidades que deban incorporarse, también las vamos a incorporar. Nos pareció que esta es la agenda posible, pero que puede ser mejorada.

Además, pido a los señores legisladores que observen dentro de las instituciones que están invitadas si hay alguna que pueda ser considerada como impropia para este debate. Hemos tenido la honestidad política e intelectual para tratar de que todos los convocados sean directamente los afectados por este problema y nos encaminamos en ese sentido.

La metodología concluye con terminar de escuchar respetuosamente a todos los invitados, como lo hemos hecho en el día de ayer.

Luego, sin prisa pero sin pausa, abocarnos a la discusión entre los señores diputados para resolver este tema. En este sentido hemos planteado desde un principio la decisión de llevar adelante un debate amplio alrededor de este tema, que hoy nos convoca.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora diputada Donda Pérez.

-Manifestaciones en la sala de reuniones.

-Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Donda Pérez.- Señor presidente: quiero recordar a usted y a los señores diputados presentes que pertenezco al bloque Encuentro Popular y Social, cuyo presidente es el señor diputado Basteiro. Tenemos el mismo derecho que las otras bancadas a ser escuchados.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Creo que está claro. Les pido serenidad. Son muchos bloques.

Continúa en el uso de la palabra la señora diputada Donda Pérez.

Sra. Donda Pérez.- Primero voy a tratar, con toda sinceridad, de no extenderme demasiado en lo que quiero decir. En primer lugar quiero reconocer la sinceridad del señor diputado Sarghini cuando recordó que el 27 de marzo, a la una y media de la mañana, votamos el proyecto por el que se propiciaba la derogación de la Resolución 125, que había sido presentado por algunos diputados de otros bloques. Me gustaría que la gente que nos está escuchando por los diferentes medios de comunicación puedan acceder a la información para saber quiénes fuimos los diputados que votamos en esa oportunidad. En el recinto hubo 132 votos en contra de ese proyecto. Y después hubo otros diputados con los que lo discutimos durante largas horas -si no recuerdo mal esa sesión terminó a las dos de la mañana- y que también dieron su opinión.

Entonces, lo que pido -hace poco que estoy acá y todos lo saben- es que seamos sinceros. No es la primera vez que esta resolución se discute en el Congreso. Es posible que no nos haya conformado a todos. Personalmente creo que tal vez es momento de que nos sentemos a charlar respecto de aquellas cosas en las que estamos de acuerdo y de aquellas en las que no lo estamos. Estoy seguro de que es la oportunidad de que lo hagamos. Pero debemos sentarnos a charlar todos.

Ayer escuché a las cuatro entidades que en este momento representan a una parte del campo. Y estoy de acuerdo con escucharlas; de hecho, seguramente puedo aprender muchas cosas de ellos.

Los compañeros del Foro Nacional de la Agricultura Familiar se merecen el mismo respeto, así como los compañeros del movimiento campesino y de los pueblos originarios.

Soy sincera, porque no estoy de acuerdo con hablar para la tribuna. Si hablamos en contra de las facultades delegadas, por lo menos tenemos que tener la autoridad intelectual y moral de no haber votado ninguna de esas normas, como es mi caso.

Seguramente no voy a acordar con la mayoría de las cosas que plantean quienes representan a las cuatro entidades del campo, pero sí quiero escucharlos. Hemos sufrido cuando el Congreso se cerró durante la dictadura militar; los que hemos sufrido eso sabemos cuál es la importancia de la democracia. Valoro la democracia y quiero que nos escuchemos. Lo pido como argentina y también como parte joven de esta argentina. Quiero que nos escuchemos y respetemos lo que salga de esta discusión y que se respete el reglamento del Congreso ‑que sinceramente cuando entré a la Cámara no leí‑, que indica el modo de funcionamiento de las comisiones. El reglamento indica que la agenda es definida por el presidente, aunque hay que hacer una discusión más amplia; quizá me equivoqué y lo leí mal.

Sería bueno que se puedan juntar los presidentes de los bloques con el presidente de esta comisión para que no se repitan estos papelones, porque la verdad es que esto para mí -que acabo de entrar al Congreso- es un papelón, de parte de todos.

Quiero que discutamos y que nos sentemos a conversar, pero sobre todo que valoremos la democracia, que mucho nos costó conseguirla.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor diputado Sarghini.

Sr. Sarghini.- Lo que diré no hará a la esencia del tema, pero creo que vale hacer la aclaración.

Hay un error de la diputada puesto que yo me referí a aquella resolución que se votó en la cual se apoyó la decisión del gobierno y se repudió la actitud de los productores -y lo aclaré cuando hice la presentación-. A esa resolución no es a lo que ha hecho referencia la diputada recién. No quería dejarlo pasar.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora diputada Morandini.

Sra. Morandini.- Yo no había pedido la palabra. Suelo decir que me siento una hija política del 2001, ese estallido que mostró hasta qué punto estaba desnudo nuestro país, una crisis que se vivía en Buenos Aires y que mal entendíamos desde el interior.

He recordado otras veces que fui parte de ese país que se sentó frente al televisor con angustia a mirar hacia el Congreso convencido de que iba a ser el Congreso, como así lo hizo, el encargado de timonear una de las crisis más profundas que tuvo nuestro país. Fue profunda porque se vio en Buenos Aires, pero ahora hay otra rebelión que nos viene desde el interior y que la descalificamos y no la queremos ver.

No quería hablar porque tengo la sensación de inutilidad de la palabra. Si la palabra no quiere decir lo mismo para todos, estamos mal. Nunca he oído hablar tanto de democracia.

Pero me temo que la democracia no quiere decir para todos lo mismo. ¿Qué nos ha pasado, que a aquellos que estamos del mismo lado, es decir, del de los pueblos originarios, de la agricultura de familia, de los sectores más débiles de nuestro país, se nos confronte como si estuviéramos unos en una vereda y otros en la otra? (Aplausos.)

Lo único que nos va a salvar es que tengamos valores compartidos encima de nuestra cabeza. Me duele este papelón que hacemos, pero no por el papelón, Victoria, sino porque tendríamos que estar en sesión permanente para resolver el problema en lugar de entrar en lo que la ciudadanía no entiende: si el reglamento, si la ley chica, si el presidente o no la presidenta, y otro tipo de cuestiones.

Señor presidente: le pido que se ubique por encima de todos nosotros, porque no podemos enfrentarnos entre nosotros mismos. En esta comisión estuvimos a un tris de mostrar al país -que nos está mirando con la misma esperanza con la que yo lo miraba en el 2001- que de acá iba a salir la solución. Y si de acá tiene que salir la solución tenemos que hacer educación democrática.

Le tenemos que agradecer a la ciudadanía que haya restituido valor a la política en un país donde la política suena como mala palabra.

Las entidades, cualesquiera que sean, y todos en general tienen derecho a reclamar, porque esta es la riqueza de los derechos humanos, el derecho que tienen solo por ser personas, de acudir al Congreso como institución, que es una forma de reconocer nuevamente la mediación que ejerce la política. Entonces, la responsabilidad que tenemos es mucho mayor que el tema de “retenciones sí o retenciones no”.

Este es el Poder Legislativo, es un poder; nosotros debemos ejercer ese poder que tenemos como legisladores. Debemos ponerlo en claro: para descomprimir una crisis que tenía al país en una situación muy riesgosa, el Poder Ejecutivo, con inteligencia, manda un proyecto de resolución a este Congreso y sobre eso es que tenemos que decidir. Esto es lo que tiene que descomprimir esta crisis para no correr el riesgo de que nos pase lo que estuvo a punto de pasar en este recinto, es decir, que los que tenemos el mismo sentimiento y el mismo compromiso nos empecemos a descalificar unos a otros.

Se ha hablado de la confianza. Creo que el peor veneno que nos ha dejado la dictadura es la desconfianza, pero no la que tenemos entre nosotros; eso importa, pero importa mucho más la confianza que nos ha delegado la ciudadanía. Tenemos que estar acá para resolver, para que haya consenso. A fuerza de que he escuchado tanto hablar de la democracia, permítanme decir que entre democracia y reconocimiento al otro no hay ningún secreto. Se trata de reconocer al otro, porque es mi igual, y este es el instituto de la igualdad.

Además, me parece que confundimos el debate con el discurso. No se trata de venir a discursear porque uno tiene una cámara ahí; no nos engañemos, porque conozco esta camarita y lo único que esa camarita no resiste es la mentira. La televisión muestra muchas historias de gente que ha sobrevivido porque ha hecho de su espontaneidad un gran valor. ¡Cuidado con eso!

Perdonen la emoción, pero estoy convencida de que es la misma emoción de todos los que nos están mirando. Llevemos al consenso. Debatir es poder cambiar una postura porque el argumento del otro me ha hecho dudar, y no porque me siento de este lado del recinto o del otro lado del recinto y ya vengo a priori con una postura tomada.

Aunque sea el lugar común, creo de alguna manera expresar lo que está sintiendo la ciudadanía sentada del otro lado del televisor. Seamos sensatos y preguntemos en lo más profundo de nuestra conciencia a quién servimos: a aquellos que nos han dado su voto de confianza y que nos han dado la banca, o a otros intereses. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Gracias, señora diputada Morandini, por sus palabras y su profundidad. En cuanto a las preguntas que usted me hace, nosotros vamos a trabajar como corresponde al Poder Legislativo de la Nación; vamos a trabajar para buscar, encontrar y lograr la solución. No tengamos ninguna duda de eso. No tenga nadie ninguna duda de que nosotros vamos a estar escuchando con todo el respeto que corresponde garantizando la expresión de la palabra y vamos a abocarnos a discutir en profundidad este tema central que realmente es lo que espera la Argentina.

La Argentina espera que seamos capaces de mirarnos a los ojos, de tener la serenidad de escucharnos aunque pensemos diferente, porque desde el pensamiento diferente no solamente se puede construir un acuerdo, un consenso. Tenemos que construirlo y estamos trabajando en eso.

En este sentido quiero responder la pregunta. Nosotros vamos a escuchar a las entidades, a las instituciones y a las personas en una síntesis de no todo lo que nos han pedido, porque nos han pedido estar presentes, pero sí la cantidad mínima indispensable para que construyamos siendo capaces de escuchar este consenso.

En cuanto al tema siguiente, UATRE y CGT nos han pedido, en virtud de la hora y otros compromisos, diferir el día de su presentación, por lo que trasladaremos para mañana, pasado o el viernes. Sí vamos a escuchar a la gente de consumidores y hay un compromiso también de dos o tres productores.

Después de concluidas estas intervenciones de las personas que han tenido la deferencia de estar presentes, vamos a reunirnos también los presidentes de los bloques con los presidentes de las comisiones. Tienen que tener la certeza de esto. Tenemos que garantizar a todas las entidades, instituciones y personas que hemos invitado que serán escuchadas con todo respeto. La Honorable Cámara de Diputados va a hacer honor a su nombre y va a encontrar la solución a las cosas. Pero lo vamos a hacer en un marco de respeto, de serenidad y de tolerancia.

Para una aclaración tiene la palabra el señor diputado Morini.

Sr. Morini.- Señor presidente: le pido que usemos el menor tiempo posible y seamos concretos.

Pedí una aclaración porque la señora diputada Fadel dice que ayer acordamos en esta comisión, pero no lo hicimos. Hay que aclarar esto, señores. Ayer hicimos un planteo concreto: pedimos prioridad para cambiar el orden del día, cosa que no se nos respondió; lo pusimos en tratamiento y no se votó. Hoy seguimos diciendo que ayer acordamos, pero no lo hicimos. Por ello, insisto en que si cambiamos el orden del día, debemos votarlo. Hay una moción que se presentó en el día de ayer. Hace dos horas que le pedí la palabra y en ese entonces no me la dio.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez). – Le dije que la iba a tener y la ha tenido.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón, yo les vuelvo a pedir serenidad para poder escuchar. Sé que el ambiente no es el más cómodo, pero después de que terminemos de escuchar a quienes fueron invitados hoy, vamos a reunirnos los presidentes de bloque –o un representante de cada uno de ellos‑ y entonces quedará claro, si tienen alguna duda, que después de escuchar a todos vamos a tratar los temas correspondientes.

Tiene la palabra el señor diputado Ardid.

Sr. Ardid.- Quería hacer un par de aclaraciones para lo cual voy a ser breve, como siempre lo he sido y lo voy a seguir siendo.

En primer lugar, todo esto en buena medida ‑lo digo con todo respeto‑ es por el cambio de las reglas de juego que acá se está ocasionando. Ayer, cuando nos levantamos y nos fuimos de acá, quedó muy claro que la lista de oradores para hoy era la que quedaba conformada ayer. Pero hoy nos encontramos con todo esto.

Tal como lo señaló el señor diputado Morini, usted enunció los temas a tratar y nosotros no lo aceptamos nunca. Si lo tenemos que aceptar lo vamos a hacer, pero también queremos dejar en claro –con el acuerdo de muchos otros‑, y para que el árbol no nos termine tapando el bosque, que el problema de todo esto es la famosa resolución 125, respecto de la cual desde el primer momento nosotros dijimos que era inconstitucional y confiscatoria. (Aplausos.)

Esta resolución es inconstitucional porque plantea un problema jurídico, político e inconstitucional que lo tendremos que debatir en el recinto de la Cámara. Y es confiscatoria porque se trata de un problema económico que, si nos queda un atisbo de humildad, creo que tienen que tratarlo los asesores.

A mí me parece perfecto porque el Congreso de la Nación tiene que ser la caja de resonancia de toda la sociedad, donde escuchemos absolutamente a todos. Pero es necesario –cuestión que vamos a tratar en la reunión entre presidentes de bloque y usted‑ que se inicie un trabajo altamente técnico a fin de saber a quién vamos a favorecer y a quién vamos a perjudicar con estas medidas que se van a tomar.

Por otra parte, creo que reuniones tan multitudinarias difícilmente permitan un trabajo elaborado técnicamente y como debe ser para conocer a fondo y bien los números que van a arrojar la defensa y la oposición de la resolución 125. Sólo de esa manera podremos tomar una determinación acorde a la gran responsabilidad que nos toca. Gracias, señor presidente.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Hay dos productoras que me están pidiendo la palabra, pero antes tiene la palabra el señor diputado Martínez Garbino.

Sr. Martínez Garbino.- Señor presidente: evidentemente venimos acá con la pasión de la calle, pero tiene que primar la inteligencia y la racionalidad. No voy a repetir lo que se ha dicho sino recordar solamente una cosa que dijo ayer el señor diputado Claudio Lozano que me pareció muy importante. Más allá de lo que expresó, hay una gravísima denuncia sobre una negociación que estaría encuadrando los marcos del Código Penal. Y si mal no me han informado, están en juego 18 millones de toneladas.

Creo que a la reunión que mañana vamos a mantener los presidentes de bloque con usted debe incorporarse el tema de qué hacemos con la denuncia que ha hecho el señor diputado Lozano, porque no puede caer en saco roto. Todo el país vio esa denuncia y tuvo eco periodístico, y no podemos hacernos los distraídos ni los indiferentes ante esa situación.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Está recogida la inquietud y se incorpora en la agenda de la reunión que vamos a tener a posteriori de escuchar a las dos productoras.

Les pido que escuchemos ahora a las organizaciones de los consumidores. A las productoras que han venido las vamos a escuchar también, pues tenemos un compromiso desde ayer de oír a productores vinculados con la Confederación Agraria.

Tiene la palabra la señora Bienati.

Sra. Bienati.- Soy la presidenta de la Federación de Mutuales para la Defensa Organizada del Consumo, MUDECO.

Quiero aclarar que sobre todo trabajamos muchísimo en el tema capacitación; en este momento debe estar terminando un taller en Ciudad Oculta en la ciudad de Buenos Aires, y podemos decir que el problema de la gente del campo, de las ciudades del interior y de las grandes urbes es muy parecido: el problema es la falta de alimentos, la necesidad de tenerlos.

Cuando en un pueblo del interior hay un problema con alguna de las actividades económicas que dan trabajo y crean una cadena de valor en ese pueblo, la misma gente sale a la calle, como podría pasar acá. Somos pueblo en el sentido de las necesidades que tienen que ser tratadas para encontrar la solución. Esto lo vemos acá y lo vimos en el 2001 lastimosamente en todo el país, cuando muchísima gente de la clase media tuvo que terminar viviendo -como ocurre todavía- en barrios carenciados porque perdió su vivienda, quizás heredada y luego de años para poder concretar su proyecto.

Todo eso tenemos que ver los 40 millones de consumidores. Yo no los represento, ni siquiera a un millón, ni siquiera a cien mil; no sé si representaremos a mil. Lo importante es que con la tarea que hacemos, caminando, viendo y juntándonos con la gente, creemos que este no es un simple conflicto político. Esto es mucho más profundo. Esto es seriamente un conflicto ideológico, un conflicto de dos proyectos o más que hemos visto hace muchísimos años en la Argentina.

Es correctísimo que la solución esté acá, porque tenemos que respetar las instituciones. En definitiva, instituciones somos también los consumidores, las instituciones educativas y muchísimas organizaciones sociales, que es importante que podamos expresarnos. Como dijo la diputada Norma Morandini, aquí no hace falta expresarse con la pasión de un Boca-River. Basta de Boca‑River en todo lo que emprendemos. Paremos la pelota, analicemos la situación sin que importe analizar dónde estábamos cuando comenzó esto. Tomemos la postura que nuestra libertad de conciencia nos dicte. Pensemos que este realmente es un problema ideológico de fondo. Puede haber habido muchísimos errores, que seguramente los hubo porque aquí no hay dioses.

Entonces, ayudemos a las instituciones. Tratemos de hablar serenamente. Acá hay muchos compañeros a quienes conozco desde hace años o los he escuchado nombrar o los he visto en algún debate; debemos parar la pelota y empezar a dialogar.

En muchos países existen las retenciones, especialmente en los países del Tercer Mundo. Entonces intentemos saldar la deuda brindando estos fondos a muchas instituciones sociales o políticas para que otras personas realmente puedan tener una mejor calidad de vida, que me parece que todos los aquí presentes queremos observar y poder tener.

Este es un problema ideológico. Tengamos libertad de conciencia. Pensemos que las mujeres hemos luchado por el cupo y gracias a eso tenemos todas las diputadas que están aquí presentes. Es importante que esta visión femenina esté en el Congreso. Esa fue nuestra lucha y ahora queremos que la visión de la mujer, con su serenidad y también con su pasión, se vea reflejada en este debate.

Insisto en que si las retenciones existen en más de cuarenta países, debemos analizar cómo aplicarlas en la Argentina de forma tal que la mayoría pueda verse beneficiada con dichas medidas. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora Susana Andrada, en representación del Centro de Educación al Consumidor.

Sra. Andrada.- En nombre de los consumidores pido por favor que a este problema que hoy llegó a la Cámara de Diputados, como debía haberse hecho desde el principio, le den una solución en el corto plazo porque los consumidores no podemos aguantar más.

Mientras acá se discute y se pasa de comisión en comisión, mientras se sostuvo este conflicto durante cien días, los precios de los alimentos siguieron subiendo porque sabemos muy bien que acá no hay intencionalidad de analizar lo que significa la cadena de valor.

Los precios de los productos del campo se están pagando a los mismos valores que se pagaban desde antes de la crisis del 11 de marzo. Sin embargo, a los consumidores hoy nos llegan con un aumento de entre un 20 a un 50 por ciento, siendo que la cadena de valores en ningún momento fue analizada. (Aplausos.)

Por otra parte, pido por favor que este problema se solucione en el corto plazo y pasemos a otros temas que también nos preocupan a los consumidores, como el de la carne, el de los lácteos y el del trigo. Yo participo en reuniones hace aproximadamente tres o cuatro años con el Poder Ejecutivo, y verdaderamente estoy harta de escuchar que se va a solucionar el tema de la carne y de la leche.

Pregunto: ¿cuándo van a solucionar el tema de la leche? ¿Somos conscientes de que si este tema no se soluciona en el corto plazo vamos a estar importando leche, siendo un país productor de leche? (Aplausos.)

¿Somos conscientes de que los consumidores necesitamos tener un precio de referencia del mercado interno totalmente distinto al precio del mercado internacional y que el mundo está pidiendo alimentos en este momento? ¿Somos conscientes de que los precios tienen que tener un valor acordado, un valor lógico y razonable analizando la cadena de valor y viendo quién se queda con la diferencia cuando el precio del Mercado de Hacienda de Liniers, que es un precio de referencia, desde el 11 de marzo es de 4 pesos por kilo pero el consumidor paga como mínimo 15 pesos por un kilo de carne picada?

¿Somos conscientes del precio de la leche que se paga al productor, que tiró la leche, como se vio en todas partes? Pero nadie habló de los 78 centavos que se le paga al productor del campo mientras que los consumidores pagamos 2,20 pesos por un litro de leche.

Le agradezco mucho la posibilidad de participar aunque no fui invitada. Realmente no entiendo cuál es el criterio utilizado para invitar a las asociaciones de consumidores. Nosotros somos una asociación temática que desde hace muchísimos años nos dedicamos al tema de los precios, inflación, cadena de valor y demás, y sin embargo no fuimos invitados, así como muchos de mis compañeros. Pero igualmente le agradezco la posibilidad de expresarme.

Estamos aquí en nombre de todos los consumidores, de todos los que sufrimos porque no nos alcanza la plata, principalmente el sector de menores recursos, que utiliza más del 70 por ciento del ingreso familiar en alimentos. Esa gente ya no puede hablar de transporte, salud, educación ni trabajo, porque viven con lo mínimo elemental. Hay muchas personas que quedaron sin alimentos por la crisis agropecuaria, que están pagando las consecuencias del desabastecimiento por el aumento de precios.

Pido que este tema se trate en el menor plazo posible. Usted sabe muy bien, señor presidente, cuál es la solución que le tiene que dar, porque en forma urgente tenemos que pasar a los otros temas que a los consumidores nos competen y nos interesan mucho. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- En cuanto a la invitación, realmente ha habido muchísimas presentaciones. La idea es que la cadena de valor esté presente; por eso usted tiene los productores, las industrias de la alimentación, los del comercio minorista, los del comercio internacional y los consumidores. Hemos invitado a la cadena de valor. De ellos precisamente ha habido muchos pedidos de audiencia, por lo que en el caso de los consumidores -que para nosotros es un tema relevante- tomamos solamente un conjunto de instituciones. Pero cuando nos llamaron diciendo que no estaban invitadas, inmediatamente las invitamos.

La acotación que me hace el señor diputado Agosto es que usted está acá presente dado que apenas nos solicitaron participar fueron invitados.

Tiene la palabra el señor Fortuna.

Sr. Fortuna.- Represento a las Asociaciones de Consumidores y hace varios años que estoy en la temática. Aquí hay diputadas y algunos miembros que participan y me conocen.

Como consumidores vimos cien días de confrontación que yo creo que no esperaba ni el más agorero de la Argentina; nadie creía que iba a pasar todo esto desde el 11 de marzo hasta hoy. La Cámara de Diputados hoy tiene la obligación y el poder de resolver este conflicto que, como dijeron algunos, no se pudo resolver entre los dos sectores en pugna.

Pero nosotros como consumidores, como decía Susana Andrada hace un momento, vimos cómo se dispararon los precios por todo este conflicto. Y los sectores más perjudicados fueron los más vulnerables, a los que no les podían llegar las garrafas.

Quizás algunos lo vivimos de otra manera, porque no padecemos ciertas dificultades que sí padecen la mayoría de los consumidores. Pero si uno va a las góndolas, las ve vacías. Nosotros no queremos que esto se repita nunca más. Me parece un despropósito que en un país productor de alimentos por excelencia los consumidores no tengamos alimentos o debamos pagar precios por la especulación; sabemos que la oferta y la demanda siempre se produce.

Con respecto al tema de las retenciones ‑contenidas en la resolución 125‑, hasta el 10 de marzo nadie cuestionaba el sistema. Pero salió esta resolución y se disparó un conflicto que empezó como una disputa de intereses, de una renta –uno puede entender las intenciones de un sector y de otro‑, que se derivó en un desmadre para la ciudadanía que esperamos concluya y se resuelva de la mejor manera posible.

Y me parece que una forma de resolver parte de este tema quizás sea lo que hoy han planteado algunos legisladores y todo el espectro político aquí presentes. Nosotros no tenemos la facultad ni la potestad para resolver el tema de la resolución 125, pero ello es una parcialidad de la temática que nos preocupa, tal como lo señaló la señora Susana Andrada. Acá hay que discutir una política agropecuaria en serio, porque este país no tiene una política agropecuaria para el corto, mediano y largo plazo. Es todo espasmódico. No está mal que el productor gane ni que se llene de dinero, pero el Estado tiene que regular los mecanismos necesarios para que haya una diferencia entre el precio interno y el precio externo. Con respecto a este último, lo que se venda es bienvenido porque ingresan divisas, pero no podemos soportar que tengamos que pagar a precios internacionales el consumo interno.

Estos mecanismos –a los cuales nosotros podemos aportar desde nuestra óptica‑ los tiene que resolver el poder político. Las retenciones son un mecanismo. Algunos dirán que son excesivas; todo es perfectible y corregible. Pero sí debemos hacer hincapié en el tema de la escala de valores, en la que los más desprotegidos son las dos puntas: el pequeño productor y el consumidor se encuentran en la misma debilidad e igualmente vulnerables en este proceso. En el medio hay un arco que se enriquece, que muchas veces no se sabe quién es. Allí es donde tenemos que apuntar.

El mundo necesita alimentos. Estamos ante una oportunidad histórica que no sabemos si se repetirá. Como decía una señora diputada, esto no puede ser un Boca‑River, porque nuestro país vive del Boca‑River. Esto no puede ser “el campo o la industria” sino “el campo y la industria” para que no sea ficticio. Brasil es un país al que yo admiro: tienen un campo y una agricultura poderosa y una industria poderosísima; no tienen el campo contra la industria.

Tenemos que abordar un esquema de país. Creo que es el momento. Dicen que de las crisis se sale; debemos aprovechar esta crisis para salir adelante, creando las condiciones y planificando un sistema agropecuario e industrial que reúna a todos los sectores, incluido el del transporte y los servicios públicos. De lo contrario, estaríamos minimizando la problemática de la Argentina si acotamos la discusión exclusivamente a la ‑para algunos maldita y para otros bendita‑ resolución 125.

Nosotros, los consumidores, no queremos ser más testigos de estas disputas ni los que padezcamos en mayor grado la crisis de este conflicto. Muchas gracias. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- A continuación van a hacer uso de la palabra los representantes de las asociaciones de consumidores que han sido invitadas.

Después de que hablen las entidades de consumidores van a hablar dos productores que pidieron la palabra y luego vamos a pasar a un cuarto intermedio hasta mañana a las 11. Nos vamos a reunir los presidentes de las comisiones con la mesa. Como dije anteriormente, la CGT y la UATRE nos han pedido diferir su presentación, y así lo haremos.

Tiene la palabra la señora González.

Sra. González.- Tal como lo dijo el presidente, estamos participando como asociaciones de consumidores. Este es un tema meramente técnico y sería irresponsable de nuestra parte hablar cuando sabemos que hay infinidad de personas que están capacitadas para hablar de retenciones y de las políticas económicas.

Reitero que nosotros venimos acá como asociación de consumidores. Recién se ha planteado la preocupación que tenemos y que venimos planteando desde hace más de cinco años en el sentido de que los mayores perjudicados en el tema de alimentos en la Argentina son el productor y el consumidor final. Quiere decir que lamentablemente el productor no cobra lo que nosotros después terminamos pagando en las góndolas.

En estos cien días, en muchos casos se han visto hasta especulaciones, porque si bien ha habido desabastecimiento de carne, de fruta, de leche y de muchas otras cosas, uno se pregunta por qué aumentan otros productos que no tienen nada que ver con el campo.

En primer lugar, nosotros también festejamos que este asunto llegue al Congreso, se pueda debatir, se pueda abrir el proyecto y hablar sobre las retenciones. Nosotros no estamos en desacuerdo con las retenciones, pero sí con las retenciones móviles.

Creemos que tenemos que trabajar no solamente para la soja, porque nosotros en la Argentina no consumimos mucha soja; lo que pasa es que esto arrastra los demás precios. Nosotros pretendemos que haya una política ganadera, una política agropecuaria, políticas para los tamberos, para el maíz y para el trigo, y que esto beneficie tanto al productor como al consumidor final.

Realmente, después de la crisis que hemos vivido uno termina dándose cuenta de que en el medio de todo esto están los vivos y los especuladores de siempre, los que pretenden llenarse los bolsillos a costa de los trabajadores, los productores ‑fundamentalmente los pequeños‑ y los consumidores.

Nosotros representamos a todos los consumidores, pero los más golpeados son los que menos tienen, y en barrios carenciados ‑tanto en la provincia de Buenos Aires como en el interior del país‑ son los que en muchas oportunidades pagan los productos mucho más caro que lo que se pagan en Capital Federal, cuando su poder adquisitivo es mucho más bajo.

También tenemos que trabajar sobre esto para ver qué es lo que pasa dentro de la cadena de comercialización y de una estructura de costos, porque debemos transparentarlos. De hecho, tanto ayer como hoy han entrado al Mercado de Liniers casi 40 mil cabezas de ganado y todavía la carne en las carnicerías no bajó de precio.

Quiero suponer que se está reestableciendo todo y que entre mañana y pasado vamos a estar viendo que los cortes, por lo menos los trece que más se consumen en la Argentina, se podrán pagar a precios accesibles y considerables en base a lo que se vende en el Mercado de Liniers. Si no me equivoco, existe un compromiso de los frigoríficos en el sentido de que van a vender a menor precio, y esperamos que los precios empiecen a bajar, por lo menos los de los cortes que más se consumen.

La verdad es que nosotros tenemos que privilegiar mucho lo que es el mercado interno, pero tampoco creemos que tenga la culpa el pequeño productor. Tenemos que saber diferenciar las cosas y empezar a darnos cuenta de quiénes son los pícaros que en este momento están perjudicando al país, y fundamentalmente a todos nosotros, ya que todos somos consumidores. Esto es algo que nos tenemos que grabar. El que nos vende a un precio más alto porque quiere ganar más, también es consumidor y usuario y protesta cuando le aumentan algún producto o servicio; sin embargo, no les tiembla la mano cuando tienen que empezar a remarcar ni cuando no bajan los precios.

Debemos reconocer que el comerciante en este país ‑el grande, el pequeño o el mediano‑ tiene una enorme facilidad para subir el precio, y lo que ha hecho frente a este conflicto es subirlo mucho más de la cuenta. Pero que después lo baje es casi una misión imposible. Por eso creemos que con estas reuniones y debates tenemos que empezar a trabajar conjuntamente, nosotros aportando desde las asociaciones de usuarios y consumidores, trabajando en conjunto con los diputados, las organizaciones de defensa del consumidor, los productores, ya que realmente hay muchos temas para discutir.

Esperamos poder discutir políticas agropecuarias en serio a corto, mediano y largo plazo y, por otro lado, analizar todos los problemas que tienen los pequeños productores. Uno de los problemas sobre los cuales me hicieron más hincapié es el de los insumos. El que compró insumos el año pasado los pagó a un precio y este año los pagó un ciento por ciento más caro. Esto es así porque las que venden los insumos son empresas monopólicas u oligopólicas de la Argentina.

En eso tenemos que trabajar para que tanto una punta como la otra estén beneficiadas. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Riopedre.

Sr. Riopedre.- Muchas gracias por la invitación, señor presidente. Celebramos que este proyecto de ley tenga tratamiento en el Congreso.

Quiero dar una óptica desde otro lado. No voy a hablar de las retenciones más allá de lo que dijo Sandra en el sentido de que estamos de acuerdo con las retenciones pero no con las alícuotas. Lo que creo importante decir es que para poder aplicar retenciones es necesario primero tener el producto, ya sea el trigo, la soja, el maíz o cualquier cereal que se nos ocurra.

Como aporte para los diputados, como una buena salida a lo que pareciera ser la encerrona de las retenciones, quiero hacerles notar los precios de los herbicidas para la siembra 2006‑2007 y 2007‑2008, que es uno de los insumos indispensables para cualquier productor chico, mediano o grande. La diferencia es que el chico y el mediano lo compran a precio de plaza mientras que el pool lo compra a otro precio. Lo primero que sale a la luz es que el fosfato de amonio se pagaba 500 dólares el año pasado, y hoy cuesta entre 1.200 y 1.400 dólares. La urea el año pasado se pagaba 300 dólares, y hoy vale 500 dólares como mínimo. Y los herbicidas aumentaron entre un 10 y un 15 por ciento.

Es importante que los señores diputados tengan en cuenta esto porque a lo mejor estamos fijándonos demasiado en las retenciones y no nos fijamos en última instancia en que es necesario que para que haya retenciones haya cereales. Y si no hay cereales, no solamente no va a recaudar el Estado sino que tampoco sobrevivirán el pequeño y el mediano productor.

En cuanto a la cadena de comercialización, lamentablemente hay un agujero negro con el cual incluso el Estado se ve perjudicado porque muchas veces no se tributa y pierde esos ingresos.

Si queremos una política de no sojización, lo que nos debemos es una buena estrategia de incentivo en carnes, en trigos y en otros cereales alternativos, pero el productor debe saber cuáles son las reglas de juego y cuánto va a ganar al final de su cosecha. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Hemos completado la lista de los representantes de los consumidores. Les agradezco en nombre de las dos comisiones a todos los invitados que han tenido la deferencia de hacerse presentes. Toda la información que quieran presentar, sobre estudios de costos y estructura de la cadena de valor alimentaria, la pueden acercar a las comisiones.

Pueden acercar toda la información que tenga este sector tan importante y que representa a la gran mayoría del pueblo argentino.

Por otra parte, el cuerpo de taquígrafos va a reflejar textualmente todo lo que ustedes han expresado y han escuchado, lo que estará a disposición de ustedes en la Dirección de Taquígrafos y en la página web de la Comisión de Agricultura y Ganadería.

A continuación van a hacer uso de la palabra, durante cinco minutos cada una, las dos señoras productoras que así lo solicitaron. Asimismo, voy a dar lectura de las personas que van a hacer uso de la palabra en el día de hoy. Si queda alguna pendiente, la vamos a escuchar con todo gusto en el día de mañana ya que luego vamos a pasar a un cuarto intermedio a fin de poder llevar a cabo el trabajo que se ha solicitado con los presidentes de bloque.

Van a hacer uso de la palabra la Confederación de Asociaciones Rurales –que quería realizar una presentación de Power Point en cinco minutos‑, el señor Carlos Carrascos y los productores de peras y manzanas de Río Negro. Estas personas son las que van a hablar, y luego pasaremos a un cuarto intermedio.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Reverberi.- Soy Gerardo Reverberi, de Colón, provincia de Buenos Aires.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Está incluido, señor Reverberi.

Vamos a concluir la reunión de hoy con la presentación y después vamos a pasar a cuarto intermedio hasta mañana.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora Bagand.

Sra. Bagand.- Buenas tardes. Soy Viviana Bagand, de la pequeña localidad de Brandsen, situada a 100 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Mi región es una zona en la que prácticamente somos todos productores de ganadería y tamberos.

Yo no quiero hacer uso de la palabra para hablar de este tema porque interpreto que la prioridad son las retenciones, pero voy a hacer una breve mención porque me llaman la atención algunos precios que manejan las instituciones de consumidores. Hace dos años que a mí me pagan 3,20 pesos el kilo de ternero. Durante este sistema de gobierno actual –de la señora presidenta‑ y desde hace cuatro años –durante el mandato de su esposo‑ nunca me subió el precio del ternero. Yo puedo vender a 3,20 pesos, pero no entiendo por qué se puede subsidiar a los feedloteros ni por qué cuando voy a la carnicería tengo que pagar el precio que debo pagar por el corte que elijo. Quiero aclarar esto porque, tal como lo mencionó una representante de las entidades, a ella le vendo a 4 pesos el kilo. Yo no logro que nadie me pague ese precio.

Pero como el tema son las retenciones, debo decir que no alcanzo a comprender el dinamismo de este recinto, en el que todo el tiempo todo el mundo redondea sobre lo mismo. Les agradezco que hoy esté toda esta cantidad de gente, porque alguna vez me he tenido que sentar a mirar por televisión con mis hijos adolescentes un recinto en el que solamente había diez o doce diputados o senadores sesionando. Agradezco profundamente que pongan en ejercicio la democracia para que no me dé tristeza ni vergüenza ante mis hijos adolescentes porque los señores no se presentan a sesionar. (Aplausos.) Ustedes perdonen que ponga a todos en la misma bolsa, pero lo tengo que decir.

Otra cosa que me llama mucho la atención es lo que he escuchado del grupo de campesinos. Parece que ahora todo el mundo es ambientalista ‑y lo celebro porque yo hace muchos años que lucho por el medioambiente‑, y resulta ahora que el linfosato pasó a ser el fantasma de este país y la soja también.

Les voy a comentar que en el mes de septiembre en mi localidad, por un programa del Ministerio de la Producción de la provincia, nos regulaban el linfosato en bidones y las semillas. Eso fue antes de las elecciones, y nos prometieron que después en marzo nos iban a dar el fertilizante y la pastura para la hacienda, hecho que después de las elecciones no sucedió. Este programa de regalar el linfosato es parte del señor Kirchner, el comienzo y continuación de este sistema que todos estamos advirtiendo.

Si bien siempre tuve clara la lucha en estos cien días, durante los que estuve en la calle para defender lo poco que le puedo dejar a mis hijos, lo más productivo de todo -si bien no sé cómo va a terminar el porcentaje de las retenciones, es decir, si va a ser a favor de los productores o a favor de las necesidades económicas de la presidenta- es que estemos todos haciendo ejercicio de la democracia. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora Díaz de Larribou.

Sra. Díaz de Larribou.- Quiero que mi tiempo sea compartido con el ex director del Hospital de Venado Tuerto, doctor Trongé. Ambos somos delegados regionales de los productores del departamento de General López, al sur de Santa Fe, representados por 32 intendentes y funcionarios que en su gran mayoría pertenecen al bloque del Frente para la Victoria. Entonces, a ellos me dirijo en especial.

Señor presidente: hace más de cien días los dos asistimos al recinto como delegados de los productores tratando de anotar actos positivos que lleven adelante este grave conflicto. No puedo dejar de anotar lo que vengo anotando y reiterando en el sentido de que nos sentimos tristes, cansados y angustiados. Se ha pedido en forma inmediata en el primer día una moción de orden no votada, y hoy hemos tenido que escuchar que había sido consentida una tratativa integral de todos los temas del sector agropecuario.

Quiero aclarar que, si los productores no entendemos mal, la señora presidenta ha recibido ayer a las entidades y a través de su ministro ha establecido un canal para hablar de la política integral que hace a la carne, a la leche, a las producciones de nuestros sectores más marginados y regionales.

Pero acá la señora presidenta, al no haberse podido escuchar las partes, ha derivado el conflicto al segundo poder –en realidad primero porque es igual en cuanto a su jerarquía‑, que es el Parlamento. Hemos confiado; hemos venido; estamos asistiendo; los estamos escuchando.

Ante todo quiero decirles que a lo largo del tiempo ustedes no han tratado los demás temas, que son extremadamente importantes para nosotros. El campo tiene la paciencia de seguir esperando un poco más, pero lo que no puede esperar es el tratamiento de este proyecto enviado por el Poder Ejecutivo por el cual se ha movilizado todo el interior. Las razones técnicas de consolidación han sido explicadas por las entidades agropecuarias y las distintas comisiones que nos representan. Los productores estamos abiertos. Por eso asistimos, en el caso de mi provincia, a una reunión con el señor vicepresidente, Julio Cobos, a los efectos de poder explicar toda la tratativa. Desgraciadamente no asistieron los diputados, porque allí cada sector habló de la temática.

En especial quiero aclarar algo muy importante, porque veo que acá no hay un debate como habíamos pretendido los productores que veníamos aquí.

Santa Fe es una provincia históricamente peronista. Los treinta y dos intendentes, muchos de los cuales pertenecen al Frente para la Victoria, han votado con fecha 14 de abril en una asamblea en Venado Tuerto la derogación de esta resolución. Repito: los intendentes, que son aquellos que más viven la problemática agropecuaria en las distintas localidades ‑la del sector productivo, la de los comerciantes, la de los acopiadores y aun la de los exportadores‑, han planteado este tema y con fecha 14 de abril –nota que hemos girado en el día de ayer a cada uno de los bloques tanto en el Senado como en Diputados, con todas las explicaciones‑ han solicitado la suspensión inmediata de esta resolución. Hoy los productores estamos en una situación de incertidumbre total. Hoy el trigo está sin cotización. Aún no se ha cumplido lo que se había firmado.

Entonces, no hay mercados. No es que los productores no quieran vender por estar en contra del gobierno: no tienen precios seguros, señores. Esta es la realidad, y están dependiendo de ustedes.

Y no somos adversarios, no somos enemigos. En el término de diez años produjimos el doble. Eso significó inversión. Nuestra inversión está debajo de la tierra en fertilizantes, y arriba de la tierra, en maquinarias. ¿Para qué? Para el bienestar del pueblo argentino. (Aplausos.) Quiero que entiendan eso. Recorran el interior porque también es pueblo argentino aun pasando la General Paz. El tema es producir más para generar más bienes, para que el gobierno tenga más bienes para poder distribuir. Bajar la inflación es dar mayor oferta.

Entonces, les pedimos encarecidamente que puedan comprender esto.

Por último, antes de pasar el micrófono al doctor Trongé, quiero pedirles algo: que la norma que salga de esta sala sea constitucional, no vaya a ser que sea una norma confiscatoria y anticonstitucional, porque entonces tendremos que ir al tercer poder, que es el Poder Judicial, en el que sí confiamos. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- A lo largo del tiempo que se ha planteado hemos tratado algunos temas, por lo que invito a la señora a que revise los temas que ha tratado la Comisión de Agricultura y Ganadería.

También la invito a que tome conocimiento de que a partir de la primera reunión de marzo hemos acordado una agenda de temas para el resto del año, donde precisamente se incorporaron todas las cuestiones de políticas de fondo con proyectos que se están llevando adelante. No es que esto se ha inventado ahora ni nada por el estilo. Después de tratar el proyecto de ley del Ejecutivo, van a seguir trabajando en plenitud el Congreso y la comisión. Y también esperamos que esta Cámara de Diputados pueda sancionar el sistema nacional de emergencia agropecuaria, porque hay que atender a muchas provincias ‑incluso la suya-, ya que hay muchos lugares con sequía. Habrá un debate profundo y hay una voluntad de escuchar a todos.

Incluso, luego de esta discusión del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, hay una iniciativa concreta que va a dar cuerpo de ley al precio del trigo ‑como dije ayer‑ para darle previsibilidad a todos los productores agropecuarios de precio pleno de trigo para que no vuelvan a ser saqueados por las multinacionales que exportan granos.

Sra. Díaz de Larribou.- ¡Eso ya está otorgado y no está cumplido, señor presidente!

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Trongé.

Sr. Trongé.- Quiero decirles, señor presidente y señores diputados, que lamentablemente tuvimos que estar cien días en los caminos para llamar la atención del país sobre la situación que estábamos viviendo.

Gracias a la devaluación que en aquel momento dispuso el gobierno de Duhalde para hacernos competitivos y salir del infierno de 2001, gracias a la suba de los precios internacionales de los cereales –aclaro que nada tiene que ver este gobierno con esa suba que nos ha permitido ingresos fantásticos a las arcas fiscales, con destinos que no sabemos cuáles son-, y gracias fundamentalmente al esfuerzo de los productores que como decía la señora Díaz de Larribou incorporaron tecnología, fertilizantes y genética -porque la soja que ustedes ven creciendo en el campo tiene genes aspirados, una inversión genética científica muy importante-, hemos podido vivir una primavera fiscal, ocupación plena y salimos del infierno de los planes de 150 pesos.

El interior está de pie produciendo gracias a la producción del campo. De golpe, cuando las cosas estaban bastante bien aparecieron los incrementos en las retenciones, que el sector fue tolerando hasta que en un momento se hicieron insoportables porque son confiscatorias, porque el 46 por ciento de retenciones móviles se hace intolerable.

Les pedimos que si necesitan mayores recursos los traten en el presupuesto nacional. Esa es una función que debe tener el Congreso, y el Poder Ejecutivo debe decir claramente a dónde van los fondos, porque de lo contrario vamos a sospechar que los usan para disciplinar a gobernadores e intendentes. (Aplausos.)

Les pedimos, señores legisladores, que tomen la responsabilidad que les compete para que cuando vuelvan a sus pueblos puedan circular libremente y la gente se acuerde bien de ustedes y no los señale con el dedo como les está pasando a algunos, que no pueden volver a sus lugares de origen.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Dentro de la libertad de expresión total que nosotros vamos a mantener a rajatabla, obviamente nosotros rechazamos toda insinuación de amenaza o cualquier incitación a la violencia directa o indirecta.

Ninguno de los diputados aquí presentes va a aceptar presión alguna, de nadie. Si alguien tiene ese tipo intenciones, pierde el tiempo. Rechazamos absolutamente la violencia venga de donde venga, la practique quien la practique, así como también rechazamos cualquier expresión que se haga en tal sentido. (Aplausos.)

Tiene la palabra la Confederación de Asociaciones Rurales, que realizará una presentación en Power Point.

Sr. Reverberi.- Pido la palabra.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Su fuerza política ya se ha expresado, senador.

Sr. Reverberi.- Yo no pertenezco a la Cámara de Diputados.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Usted es un senador de la provincia.

Sr. Reverberi.- Es muy cortito…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Su fuerza política ya se ha expresado, por lo que le pido…

Sr. Reverberi.- ¿Entonces no puedo hablar? Me voy. Hace cuatro horas que estoy acá.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Yo le agradezco su presencia, señor senador. Ahora va a hablar la Confederación de Asociaciones Rurales.

Sr. Reverberi.- ¡Hace cuatro horas que estoy acá!

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le pido a la Confederación de Asociaciones Rurales que haga uso de la palabra.

Sr. Calvo.- Buenas noches, señor presidente. Gracias por la oportunidad. Voy a ser muy breve. Mi nombre es Miguel Calvo, de la Confederación de Asociaciones Rurales…

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón, les pido silencio. Nos falta un poco todavía, pero conservemos la serenidad que hemos tenido. Yo sé que no es simple, pero estoy seguro de que con la buena voluntad de todos lo vamos a conseguir. Continúe, por favor.

Sr. Calvo.- Soy de la Confederación de Asociaciones Rurales, de la provincia de Santa Fe.

Primero, dado que hemos escuchado muy buenas charlas –algunas, y otras han sido reiteradas‑, la intención es mostrar algo para generar el consenso que necesitamos y para que el otro sentido de la vista nos permita ver las cosas.

Pero antes de ello quisiera hacer hincapié en un punto: parece que estamos excesivamente divididos –como ya lo escuchamos‑, pero como sector no tenemos ninguna duda de que queremos que el consumidor tenga el alimento lo más barato posible y para ello trabajamos, tratando de brindar mayor producción. De la misma manera, queremos la absoluta participación de todas esas entidades que por alguna causa no están presentes, como ser las de los pueblos aborígenes o la gente de agricultura familiar.

No hay ninguna oposición sino todo lo contrario. Lo que queremos encontrar son los puntos en común. Todos queremos que en este Poder Legislativo se encuentre la solución que hasta ahora no hemos podido encontrar.

Ahora sí vamos a tratar de graficar y mostrar nuestra idea muy rápidamente. Entendemos que parte de la discusión –quiero hacer hincapié en este punto‑ se ha generado porque entre las partes a lo mejor no hemos sabido mostrar los puntos que han generado la queja.

Con respecto a la realidad del campo y de los aportes hasta la imposición de las retenciones móviles ‑vamos a hacer un pequeñísimo repaso‑, el diagrama de barras nos muestra la participación del sector agroindustrial en la Argentina y cómo creció en el lapso comprendido entre los años 2002 y 2006, en el que casi se duplicó la primera columna de la izquierda, correspondiente al sector de oleaginosos y demás. Todo esto sirve porque después vamos a ver cuál es la participación de la economía, o sea del sector, y por qué es importante atenderlo, comprenderlo y hacerlo crecer.

La segunda columna es el petróleo, y la tercera es la industria automotriz. Significa que el sector tiene un aporte enorme dentro de la economía.

La Argentina agropecuaria significa riqueza para repartir en la Argentina. Somos el primer exportador mundial de harina de soja, segundos en maíz y maní, y terceros en poroto de soja. Así podemos hablar de la miel o de la carne, en la que antes éramos segundos y ahora pasamos al sexto lugar, justamente por una falta de conocimiento del negocio ganadero.

Por último, creo que todas las actividades en las cuales está participando la agroindustria son significativas. Es importante destacar que esto significa valor agregado. Y para duplicar la producción en diez años es necesario aplicar tecnología a través del INTA y de convenios con el exterior. Mediante múltiples oportunidades, inversión y esfuerzo se está llegando a esa posición en la cual la harina de soja, que también es valor agregado, la exportación de aceite de soja, e independientemente de todo lo que es ahora el biodiésel, aunque nos parezca muy bien o muy mal, el mundo lo demanda. Cuando el mundo demanda y nosotros podemos satisfacerlo sin afectar nuestro mercado interno, eso significa generación de riqueza, y lo tenemos que apoyar.

Lo importante es que esto genera empleo: la cadena agroindustrial representa el 36 por ciento de los empleos totales, y detrás de cada empleo hay familias, valor agregado, estructuras, transporte y flete. ¿Por qué creen que el flete paró? Porque el flete también forma parte de toda la cadena indirecta que nosotros movemos, y que es la que mueve el país. La actividad representa entonces el 45 por ciento de volumen agregado y el 56 por ciento de la cadena de valor de la Argentina.

El objetivo de esta charla es tratar de brindar un mensaje que nos pueda servir. Por eso queremos explicar qué pasa con el análisis y por qué la resolución 125 genera un problema. Hemos escuchado que este es un impuesto a la renta “extraordinaria”. Nuestra pregunta es: ¿es renta “extraordinaria” o es confiscación? Nosotros creemos que es confiscación y vamos a explicar por qué. Pero no lo vamos a explicar jurídicamente sino con el sentido común, para que los diputados que no están familiarizados con el negocio agrícola entiendan por qué consideramos que esto tiene una gravedad que puede ser confiscatoria.

Para eso vamos a citar un ejemplo sencillo de tres productores que tengan tres campos iguales en la misma zona, con la misma tecnología; los tres van a fertilizar lo mismo con la misma calidad de semilla y con la misma manera de producir. ¿Qué diferencia vamos a considerar? El factor riesgo. Nuestra actividad es a cielo abierto, y como tal tiene el riesgo del clima. Entonces, en el ejemplo vamos a ver el mismo campo bajo la misma condición pero con un efecto climático distinto.

A la izquierda de la pantalla se ve un campo que tuvo un buen rendimiento: 35 quintales de soja porque llovió. El campo del medio está en el promedio de rendimiento nacional, de 28 quintales por hectárea, que es lo que se estima para este año.

Y el campo de la derecha no fue un desastre: tuvo un rinde de 15 quintales. Los que estamos en el campo sabemos que 15 quintales es malo pero no es un desastre. Un desastre es sacar 6 u 8 quintales o no poder cosechar.

Con soja en excelente estado, ¿qué pasa con las retenciones de la resolución 125? El gobierno va a retener al productor antes de que éste empiece a vender, porque la retención se aplica en el precio. Es decir, sean uno, dos, diez o cien kilos, 25 o 35 quintales, todo está en el precio. Entonces, antes de vender le van a retener –va a pagar‑ 950 dólares por hectárea. Ese productor que tuvo los 35 quintales va a tener una rentabilidad de 200 y pico de dólares, antes de impuestos, porque lógicamente después tendrá que hacer la deducción de impuestos, con una alícuota del 35 por ciento o lo que corresponda.

Vamos al segundo caso: una soja de estado normal, con un rinde de 28 quintales, que –reitero‑ es el rinde promedio de la Argentina. O sea que si bien cada campo es distinto del otro, esto es lo más parecido a todos. En este caso, el gobierno le va a retener 832 dólares por hectárea. ¿Cuánto gana este señor? Este señor va a tener una rentabilidad, antes de impuestos, de 32 dólares por hectárea.

Ahora bien, ¿qué pasa en el caso del rinde de 15 quintales que, como decíamos antes, no es un desastre? En ese caso va a tener una retención de 446 dólares por hectárea, ¿pero qué va a pasar con su resultado? Este señor va a tener directamente una pérdida, porque el valor del producido, el valor del quintal, sigue siendo el mismo. No tiene en cuenta que, evidentemente, en este caso le están confiscando capital. Es por eso que decimos que esto es confiscatorio; es de sentido común.

Esta situación significa que el productor afortunado, al que le llovió, tuvo una retención importante pero obtuvo una ganancia de 210 dólares por hectárea. El productor intermedio, que tuvo una retención significativa, termina teniendo una utilidad de 32 dólares por hectárea. Pero ese tercer productor, que invirtió lo mismo que los otros –no es que hizo algo mal; simplemente no le llovió o tuvo golpes de calor‑, obtuvo una pérdida.

Ese es el riesgo del campo y esa es la precaución que queremos transmitir, porque eso significa el riesgo de una compensación. Y cuando todos queremos tener alimentos baratos, más producción para generar más riqueza para poder tener más exportación, tenemos que contemplar esa realidad que, por supuesto, afecta mucho más al pequeño que al grande porque cuando uno tiene una extensión muy grande con una variedad geográfica distinta, puede ser que en un campo le llueva, en otro no, y por eso su economía a lo mejor se va a acomodar. Cuanto más chico sea, más lo va a sufrir.

Esas son las razones para decir no a las retenciones móviles.

Tenemos tres vistas más que es importante que las puedan observar. Fíjense qué ocurre cuando además aumentan los costos. Antes dijimos que ese productor promedio, que tuvo 800 y pico de dólares de retenciones, que tuvo un costo de implantación de 300 dólares, etcétera, obtuvo una utilidad de 32 dólares por hectárea, siempre y cuando el costo no aumente. ¿Qué pasa cuando el costo aumenta? Tiene una pérdida de 27 dólares. ¿Por qué? Es muy simple: porque la retención continúa siendo la misma; no contempla el hecho del aumento de costos que tuvo el productor si éstos subieron un 10 por ciento; y si subieron 20 por ciento, se va casi a 40 dólares de pérdida.

Esto no es sólo una cuestión matemática sino defender la gallina de los huevos de oro, mostrando números y realidades. Ese gráfico que tenemos ahí es la evolución de la soja, porque podrían decir que no es cierto. Alguien que no está en el tema podría decir que no es cierto que haya una variabilidad de clima tan grande que pueda hacer perder de esa manera. Pero la historia lo demuestra. Ese gráfico muestra la evolución del área y el rendimiento de la soja en los últimos años. Hay una columna vertical que arranca en 17 quintales y termina en 27, con saltos verticales muy grandes que indican que el clima en ese momento permitió un rendimiento de 27 quintales, mientras que en el año previo fue de 17 quintales. Ese es el clima, y es lo que pasa en la Argentina y en el mundo. Por eso, señor presidente, el trigo tomó valores enormes en el mundo, porque la producción mundial se cayó. Es tan simple como eso.

Cuando decimos que las retenciones son el sistema para controlar que los precios no aumenten, en el año 95 el maíz tuvo un precio de 200 dólares, 12 por ciento más alto que los precios actuales. Sin embargo en ese momento, con un mercado libre como existe prácticamente en el resto del mundo, no hubo inflación y no hubo un problema de falta o de crecimiento del valor realmente cuando no existía la retención y el mercado era libre.

En cuanto al trigo, todos sabemos que hay cultivo de verano y de invierno. El trigo no compite con él mismo sino que se complementa.

En relación con la inversión, en la última cosecha la Argentina tuvo una siembra de 32.000.000 de hectáreas, que se han repartido entre 5.600.000 de trigo ‑que ahora están cayendo a 4.800.000, fruto del problema-, 4.000.000 de hectáreas de maíz, cebada, soja, etcétera.

Repito que 32.000.000 de hectáreas se destinaron a la agricultura. De acuerdo con un informe de la FAO podrían existir 10.000.000 de hectáreas más, aplicando tecnología, que podrían generarse sin afectar los bosques. O sea que evidentemente el potencial que tiene la Argentina en un momento en el que hay demanda no lo podemos desperdiciar porque es el futuro nuestro, el de nuestros hijos y el de nuestros nietos.

El sector productor invierte 17 mil millones de dólares para poner en marcha la cosecha. Esto significa que cada año, para sembrar 32 millones de hectáreas el sector de la producción, de a uno, de a dos o de a cien, aporta 17 mil millones de dólares.

En la práctica, cuando leemos en un diario que una empresa automotriz pone una planta nueva e invierte 400 millones, nos ponemos muy contentos y la aplaudimos porque es lo que nos hace crecer; pero no sé si miramos que el campo cada año está invirtiendo 17 mil millones para volver a sembrar, para volver a generar riqueza.

Cuando todavía no se sabe si va a tener 30, 35, 40, 15 u 8.

Las toneladas que se han producido este año son prácticamente 97 millones. Si esos 97 millones se valorizan a precio internacional, la cosecha argentina vale 43.500 millones de dólares. Ustedes disculpen, pero esto no es tedioso; ver los números es importante para tener una dimensión real de las cosas. En el mundo, 32 millones de hectáreas y 17 mil millones invertidos valen 43.500 millones. Los productores cobrarían 22 mil millones de dólares con un rendimiento promedio de 28 quintales por hectárea. ¿Qué quiere decir? Que 43 mil menos 22 mil da 21.500 millones, que es la diferencia entre el valor internacional y el valor que percibirían los productores. Quiere decir que uno de cada dos pesos no vuelve al sector de la producción.

Por otra parte, 18 mil millones de dólares…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le pido, con todo respeto, que concluya su exposición.

Sr. Calvo.- Ya termino, señor presidente.

El gobierno recaudaría 18 mil millones de dólares a través del régimen de la resolución 125, de permanecer los 97 millones y el valor de la producción. Y 3.500 millones de dólares corresponden al importe que se diluye entre subsidios, costos de cadenas industriales y distorsiones. Esto es importantísimo.

Si hablamos de trigo, señor presidente, debemos decir que la Argentina produjo 15 millones de toneladas de trigo. Lo pasamos de largo por cuestiones de tiempo, pero la Secretaría de Agricultura dice en su informe que el consumo de trigo es de 3,5 millones. ¿Qué significa esto? Que prácticamente con el 30 por ciento –es decir, tres de cada diez‑ se abastece totalmente el consumo. Es mucho más fácil subsidiar ese consumo eventualmente que originar todo un sistema complejo de subsidios.

Para finalizar, 1.050 millones de dólares ‑siempre que el clima acompañe‑ son los dólares antes de impuestos que recibe todo productor. Y termina con 32 dólares por hectárea. Nuevamente, es el valor que habría recibido.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por favor redondee.

Sr. Calvo.- Simplemente el mensaje es que todos estamos detrás del mismo objetivo. La coincidencia es de objetivos: todos queremos vivir mejor. Sin mensaje político, como dije, simplemente hemos tratado de mostrar la situación con números. La conclusión no la voy a decir, porque la dicen las propias palabras: esta es la causa por la que decimos no a las retenciones móviles. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le agradezco la presentación de Power Point y le pido que deje una copia para incorporarla.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Nos respetamos; usted también nos respeta. Ya está claro que nosotros rechazamos todas las manifestaciones de violencia.

Quiero aclarar a los señores diputados que va a haber otras presentaciones de estructura de costos. Van a tener oportunidad de estar apreciando la estructura de costos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en diferentes lugares, basadas en alquiler y en el costo de la estructura con el alquiler, y otras donde la estructura de costos es del propietario. Cuando es del alquiler tiene un modelo similar a ese; cuando es del propietario de la tierra tiene otro modelo.

En relación con el trigo, los señores legisladores van a tener también la posibilidad de debatir y discutir la seguridad para nuestros productores agropecuarios del precio pleno. En el modelo que van a presentar ACREA e INTA verán cómo las estructuras de producción de este modelo de 17 mil millones de dólares que invierten los productores representan casi todo rentabilidad para las multinacionales que manejan los insumos.

Tiene la palabra el señor Carrascós.

Sr. Carrascós.- Mis respetos a todos, pero en particular a Alfredo De Angeli y Juan de Ferraris, que son amigos de siempre. (Aplausos.)

La verdad es que he dudado sobre a qué venía porque salimos anteayer de Cipoletti con la ilusión de que en el camino iba a encontrar algunos de los tres tractores que el gobierno nacional desde el año 2002 hasta hoy le ha sacado a un pequeño productor de diez hectáreas de peras y manzanas. La verdad es que era de noche pero no vi ninguno. Yo les quiero preguntar a ustedes dónde están los tres tractores nuevos que este productor le entregó al gobierno nacional en concepto de la riqueza, cuando en la chacra mía quedó uno modelo 67.

Yo no voy a joder, De Angeli, porque te juro que no vengo a perturbar el tema de debate de esta comisión. Pero es que ya desde el año 2003 veníamos reclamando; también lo hicimos durante los años 2005, 2006, 2007 y 2008. Ya no estoy seguro de plantear que las economías regionales, la fruticultura, la pera y la manzana no pueden tener retenciones en concepto de la justicia social. Cuatrocientos obreros trabajan en mil hectáreas de peras y manzanas, en las chacras.

¿A dónde nos quieren llevar? ¿A qué enfrentamiento moral nos quieren llevar si yo no tengo nada en contra de los pueblos originarios, no tengo nada en contra de las Madres de Plaza de Mayo, no tengo nada en contra de los obreros, no tengo nada en contra de Alfredo De Angeli?

¿A dónde nos quieren llevar? Quizás nos quieran llevar acá al lado; ahí sí me podrían llevar. Ojalá que tengamos la suerte de estar ante la oligarquía; está acá al lado. Roberto Urquía forma parte de la oligarquía. Pero no se equivoquen: no hay ninguna razón, ninguna, para destruir la clase media rural.

Si no conseguimos no solamente lo que pide Alfredo De Angeli sino las retenciones cero para los pequeños y medianos productores de las economías regionales, de la fruticultura, de la pera y la manzana, van a llegar tarde, muchachos, porque no vamos a estar más.

La verdad es que antes de llegar acá pensaba: ¡Qué bien la pasan los diputados! Pero podríamos hacerle caso a un diputado que dijo: “¡Vayamos a otro lugar! ¡Se está mejor en la ruta que acá!” Esto ha sido terrorífico. No se puede discutir en estas condiciones. (Aplausos.)

La verdad es que por el dinero no vale la pena morirse. Por eso, los productores de Río Negro y Neuquén pedimos que se vuelva a la situación previa al 11 de marzo, como dice De Angeli, es decir, que se suspendan las retenciones móviles. Hagamos todos el esfuerzo de aceptar que hayan podido equivocarse, pero lo que se pueda enmendar, tenemos que arreglarlo hoy mismo.

Resulta que hoy todos se han vuelto especialistas en soja, cuando casi nunca la comemos. Sin embargo, no se hicieron especialistas en peras y manzanas. Sinceramente, los productores necesitamos una mano grande de la política. Cuando vayan para Bariloche, detrás de algún álamo los estará esperando una mano tendida. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora Andrea Lúpori, en representación del Movimiento de Mujeres en Lucha de Río Negro y Neuquén.

Sra. Lúpori.- Disculpe, señor presidente, que no respete el protocolo pero me quiero dirigir a todos los diputados. En el marco de esta lucha el Movimiento de Mujeres ha participado en forma activa. En todos los piquetes hemos estado en la ruta con los productores, y nosotras consideramos que no hay ningún motivo para haber abandonado la lucha por los pequeños y medianos productores.

El mecanismo de funcionamiento en la década del 90, durante el menemismo, cuando nosotras estábamos en la ruta, fue el endeudamiento de los productores. Desaparecieron 250 mil pequeños y medianos productores. Hoy consideramos que con el kirchnerismo el mecanismo de expulsión de los pequeños y medianos productores son las retenciones.

Entendemos que las retenciones son un impuesto a la riqueza. Invito a todos los diputados a conocer el campo, porque no sólo la señora presidenta ha demostrado un profundo desprecio por el campo sino que muchos diputados y diputadas también lo han hecho; no quiero generalizar, cada cual que se ponga el saco que le corresponda.

Tendrían que haber recorrido las rutas. Vengo de Río Negro y conozco la lucha que venimos dando: de un valle de 7 mil productores quedan solamente 2 mil.

Fui a Gualeguaychú; estuve en los piquetes de Santa Fe. Ahí estaban los pequeños y medianos productores, pidiendo por un campo poblado con millones de productores, no por un campo concentrado. Ahí no estaba la oligarquía. Como dijo Carrascós, búsquenla acá al lado.

Tenemos en claro que con estas políticas lo único que se favorece es más concentración –igual que en la década menemista‑ y más expulsión de pequeños y medianos productores.

Por eso les pido que cuando realicen este debate no lo hagan con tanto desprecio hacia el campo, hacia los pequeños y medianos productores. No nos dividan del resto de la sociedad.

Nosotros en 2001 formábamos parte de las multisectoriales. En enero de 2008 los productores del Valle, los productores autoconvocados y las Mujeres en Lucha estuvimos con los trabajadores rurales pidiendo un salario digno para ellos y un precio justo para la fruta. Así que no traten de dividirnos porque somos parte de este pueblo. No somos oligarcas y no nos ofendan tratándonos de golpistas. No nos desprecien. Esa es una palabra despreciable para mí. Yo no soy golpista y voy a seguir luchando por los pequeños y medianos productores. Voy a luchar por una Argentina poblada por un millón de productores, por un Valle donde podamos recuperar todos los productores que hemos perdido.

Señor presidente: el endeudamiento fue el mecanismo de expulsión del menemismo. Las retenciones son el mecanismo de expulsión de pequeños y medianos productores del kirchnerismo. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Quiero dejar en claro dos puntos. Ningún miembro de esta Comisión de Agricultura y Ganadería ha hecho agravios. Por lo tanto no corresponde recibirlos de ninguna parte. Esta comisión y este ámbito no agravia ni acepta que se agravie a nadie, y mucho menos a la primera magistratura de la Nación.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Esta comisión está saliendo de toda norma y procedimiento para que se puedan expresar. Lo estamos demostrando.

Debe quedar en claro que con todo gusto vamos a escuchar todas las presentaciones. Les consta que no ha habido ningún tipo de tratamiento en los términos que usted ha planteado. Pero al mismo tiempo no se acepta ningún procedimiento ni planteo de violencia, ni mucho menos el agravio a la primera magistratura.

Señor Carrascós: de su propia localidad y del Alto Valle y Valle Medio hemos recibido dos proyectos vinculados con un plan integral para el desarrollo de la frutihorticultura.

Esos proyectos de frutihorticultura también fueron enviados por la gente del Alto Valle y de Cipolletti, Neuquén. También hemos recibido de otras economías regionales…

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón, les pido serenidad para escucharnos. También hemos recibido proyectos de otras economías regionales vinculados con la frutihorticultura del noroeste y noreste argentinos. La decisión ha sido incorporar todos los proyectos a fin de que tengan estado parlamentario y sean tratados en conjunto. Se decidió no incorporar en esta agenda y en esta ronda de sesiones todo lo que hace a las economías regionales, pero queremos darles la seguridad de que se van a tratar las economías regionales de todos los sectores.

Tiene la palabra el señor…

Sr. Carrascós.- Señor presidente: déjeme contestar. ¡Hay algunos gobernadores que han entregado a los productores y están diciendo en estas horas que tienen un plan frutícola para consolidar las retenciones por diez años en beneficio de la riqueza exportadora de pera y manzana…

Sr. Godoy.- Si vamos a tratar las economías regionales, hay varias entidades representativas de la provincia de San Juan que pueden venir a explicar el problema que hay con la vitivinicultura y que pueden reflejar muy bien el pensamiento del productor. Si va a convocar a la región de San Juan y de Cuyo, el jueves…

– Varios hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Ramos.

Sr. Ramos.- Señor presidente…

– Varios hablan a la vez.

Sr. Carrascós.- ¡Déjeme contestar! ¡Yo escuché a todos! ¡Déjeme responder! ¡Los gobernadores de Río Negro y Neuquén han traicionado a los productores! ¡Ellos proponen un mecanismo de subsidio permanente! ¡Los productores queremos precios por nuestro trabajo! ¡No queremos subsidios! ¡No queremos trabajar para las multinacionales! ¡Usted tiene que escucharnos! (Aplausos.)

– Varios hablan a la vez.

Sr. Carrascós.- ¡Gobernadores traidores! ¡El kirchnerismo tiene gobernadores que han traicionado a los productores! (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por favor, le pido que se serene, que se siente, porque en un marco de violencia no sesiona el Congreso.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Ramos.- Como bien dice el señor diputado Godoy, oportunamente vamos a tratar bien el tema de nuestra economía regional, pero nosotros, los viñateros de San Juan, los productores de San Juan, queremos plantear lo siguiente.

– Varios hablan a la vez.

Sr. Ramos.- Señores, si me pueden escuchar…

– Varios hablan a la vez.

Sr. Ramos.- Quiero expresar que cuando el gobierno habló de crecimiento con equidad nosotros apoyamos ese crecimiento con equidad, pero acá hay actividades económicas…

Sr. Godoy.- Señor presidente: usted ha dicho que las economías regionales las íbamos a tratar el jueves.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le pido que redondee en dos minutos, señor Ramos.

La decisión sobre las economías regionales fue no tratarlas en este momento. Hay muchas entidades que representan a todo el complejo agroalimentario de economías regionales, pero se acordó que no era el tema central y por ello decidimos no considerarlas en este momento.

Nosotros tenemos un respeto profundo por toda la gente y la ciudadanía. Lamento las expresiones de violencia que se han vertido aquí. Así no vamos a poder funcionar.

Sr. Ramos.- Señor presidente: hay actividades económicas, como una que se está desarrollando en San Juan, que no pagan ningún impuesto, se llevan los dólares afuera y tienen permitido ‑por ley‑ no traer los dólares. Estos están entre los 4.700 millones de dólares que el año pasado no han regresado al país. Tampoco pagan IVA, ingresos brutos ni impuesto al cheque, debido a que están protegidos por una serie de leyes que se deben anular. Entonces, hay que aplicar la misma vara para todas las economías.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por favor, identifíquese para quedar registrado en la versión taquigráfica.

Sr. Ramos.- Soy el ingeniero Juan José Ramos y presido la Asociación de Viñateros Independientes. Mi sentir es el de la mayoría de los productores de San Juan y de mucha gente del país. Se pide un esfuerzo al campo, pero primero cobrémosles a quienes no pagan ningún impuesto y están saqueando el país. En primer lugar, hay que anular la ley de inversión minera y ponerles las mismas retenciones que nos están poniendo a los agricultores (Aplausos.). En segundo lugar, que todos los diputados sepan que este es un problema de todo el país. (Aplausos.) Tenemos que recuperar la soberanía. Muchas gracias (Aplausos.).

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- El día jueves vamos a estar invitando a los representantes de las economías regionales. Ahora voy a cerrar la reunión. Les pido serenidad y que por favor se sienten. La última expresión estará a cargo de la señora de Mendoza.

– Varios asistentes hablan a la vez.

Sr. Reverberi.- Cuando yo me fundía en la década del noventa usted estaba acá, por eso no me deja hablar ahora. ¡Déjeme hablar como productor, no como político! ¡Este es el principal problema de la República Argentina!

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Serénese, senador, yo sé que esto no es simple. Si no hay un respeto profundo por el uso de la palabra, nos vamos a atener al reglamento. No es correcto tener semejantes niveles de agresividad. Vamos a escuchar a la señora de Mendoza, de la misma manera que hemos escuchado a los demás miembros de esta reunión. Pido silencio a la audiencia. La señora de Mendoza será la última persona en hablar y voy a pedirle que se identifique.

Sra. Herrera.- Buenas noches. Mi nombre es Claudia Herrera. Yo vengo de allá, del campo, de la montaña. Quiero decirles que lo que he estado viviendo esta tarde en parte me deja muy triste. Soy de la comunidad Huarpe Guaytamari, del pueblo originario. Además, integro el Foro Nacional de Agricultura Familiar, donde hace ya cuatro años hemos conformado una mesa de diálogo. Estamos en esa mesa representando a nuestro pueblo originario porque entre nuestros antepasados ‑mis mayores, mis padres‑ y mis hijos y nietos, que metemos la mano en la tierra, nos respetamos. Los que estamos acá, ¿somos o no somos pueblo? ¿Sí o no?

– Varios asistentes contestan afirmativamente.

Sra. Herrera.- Sí, somos pueblo. Hay que decirlo con fuerza.

Y la forma de discutir, la forma de debatir, es con respeto, entendiendo que cada uno va a poner sobre la mesa su verdad. Esa es la única manera de construir.

En nuestra cosmovisión, en la forma ancestral de nuestros pueblos indígenas, y tal como lo hicieron nuestros antepasados, nuestros jóvenes están aprendiendo que para resolver las situaciones conflictivas que se producen en las comunidades se debe formar un círculo. Allí hay una persona mayor, que es la que va entregando la palabra. Mientras uno habla, todos los demás se quedan en silencio, porque eso es respeto, compañeras y compañeros. (Aplausos.)

Entonces…

– Manifestaciones en la barra.

Sra. Herrera.- ¡Muchas gracias por el respeto!

La forma de construir es discutiendo uno al lado del otro.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Pedimos respeto a todos los presentes.

Continúa en el uso de la palabra la señora Herrera.

Sra. Herrera.- Debe ser por mi color de piel, que han dicho eso.

En el PowerPoint que se proyectó hace instantes se presentaron muchas cifras. A lo largo de estos cuatro años de diálogo hemos estado participando con distintos sectores, sentados aquí, con la Comisión de Agricultura y con distintos delegados. Esto no es de ahora; nosotros no existimos ahora sino que existimos desde siempre, y tenemos que saber que no hay un solo campo; hay dos campos, o hay muchos, de acuerdo con lo que va pasando en cada familia. Y la forma de construir es con el diálogo.

Así es que nosotros hemos hecho un documento con todas las propuestas. Primero escribimos un diagnóstico, que aquí lo tengo. Aquí está la voz de los pequeños agricultores y de las comunidades indígenas. Este diagnóstico no lo hizo ningún técnico, ningún profesional ni nadie por nosotros. Lo hicimos nosotros, con errores o no, pero es la realidad de mis viejos, de mis hijos, de las futuras generaciones de este país. No sabemos hacer esos números, pero sí sabemos decir qué es lo que nos pasa y qué necesitamos.

Por eso es que nosotros queremos dejar nuevamente este documento, porque aquí están las propuestas claras de nuestro sector.

Tal como decía una persona que habló, nosotros sostenemos que hay 32 millones de personas. En ese pequeño mapa de la Argentina se veía toda la concentración que existe. ¿Pero qué de todo eso va para nosotros? ¡Yo ahora llego a mi casa y no tengo qué darles de comer a mis hijos y a mis nietos!

Entonces, pedimos legislación, pedimos financiación y pedimos una justa distribución, y que eso que se va a obtener de las retenciones vaya para los pequeños. ¡Eso es lo que pedimos! (Aplausos.)

Vuelvo a insistir que todos somos pueblo. Entonces, sentémonos a hablar con respeto.

Yo no tengo el mismo color de piel de la señora diputada ni el mismo color de ojos, ¿y por eso la voy a agredir? A lo mejor pienso distinto que ella, ¿y acaso por eso la voy a agredir? No; voy a pelear por mis derechos, pero con respeto. Porque si quiero que me respeten, también debo respetar.

¡No a la violencia! ¡Sí al diálogo permanente y a la construcción! Gracias a todos. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- La Presidencia invita a las comisiones a pasar a un cuarto intermedio hasta el día de mañana.

– Se pasa a cuarto intermedio a la hora 19 y 49.

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