"Cada uno es responsable de las decisiones que toma"

La Presidenta de la Nación se refirió así respecto a la actitud de su vicepresidente al votar contra las retenciones móviles. Cristina dijo que volvería a impulsar la resolución 125 y dijo que la discusión parlamentaria sobre la redistribución del ingreso “deberá ser retomada como un instrumento de política económica”. Consideró “un tema superado” la discusión sobre los superpoderes y destacó su decisión de no emitir DNU. Dijo que las tarifas ferroviarias debieran estar en 3 o 4 pesos y aseguró que “es muy difícil dar una buena calidad de servicios con tarifas tan bajas”. Confesó su admiración por Obama y relativizó las encuestas que dan a los Kirchner en baja.

Nunca antes una conferencia de prensa presidencial había generado tanta expectativa como la de este sábado convocada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Es que se trataba de la primera de la gestión K, que dio inicio a las 16.45 y que se extendió hasta las 18.24, al cabo de 24 preguntas.

El primero en ser llamado a preguntar fue el decano de la Sala de Periodistas, Roberto Di Sandro, quien agradeció el contacto y pidió que la apertura hacia la prensa se mantuviera en forma permanente. La pregunta del representante del diario Crónica fue acerca del Acuerdo del Bicentenario y la unidad de los argentinos a las que la Presidenta hace referencia permanentemente. Preguntó entonces si tenía Cristina previsto recibir al campo y a todos los sectores del país.

La respuesta arrancó por el hecho de que esa fuese la primera conferencia de prensa de la gestión kirchnerista, incluyendo la de su esposo, claro está. “Por ustedes mismos me enteré que la última conferencia de prensa de un presidente fue en 1999 –dijo-. Quiere decir que aquello de que solamente durante la anterior gestión no se habían concedido conferencias se debe a un error de información, porque no sólo el anterior ex presidente fue el que no habló en una conferencia de prensa a agenda abierta”.

Respecto a la convocatoria a la agenda del Bicentenario, dijo que la misma “siempre estuvo abierta a todos los sectores”, y puntualizó que la discusión debe darse respecto a qué modelo queremos. “La unidad no pasa por la homogeneidad en cuanto a los pensamientos, sino a articular un modelo que pueda dar crecimiento y movilidad ascendente a todos los argentinos”.

“Es necesario que todos podamos acordar en esa agenda del Bicentenario”, remarcó la Presidenta de la Nación.

El INDEC y Moreno

Desde el diario Clarín, Atilio Bletta preguntó si habría cambios para emprolijar el INDEC y si el polémico Guillermo Moreno sería desplazado, lo que despertó de la Presidenta una defensa de su funcionario, con una suerte de repregunta: “¿Por qué satanizando siempre funcionarios?”, preguntó, advirtiendo que “un secretario de Comercio no define cambios per sé. En todo caso me parece un análisis reduccionista”.

El representante de la CNN repreguntó acerca del INDEC, y la Presidenta, tras disculparse por no haber contestado esa pregunta defendió las mediciones de ese organismo, advirtiendo que se presentó meses atrás un sistema de medición nuevo, y remarcó que “no solamente la Argentina presentan dudas las mediciones”.

Puso el ejemplo de Estados Unidos, donde para medir el costo de vida no se toman en cuenta los combustibles, porque se considera que por ser sus valores determinados a nivel internacional, no pueden ser considerados. En nuestro sistema sí se tienen en cuenta, sostuvo, y habló de países vecinos donde los salarios son menores a los de Argentina y los precios de combustibles y servicios son superiores y energía, pese a lo cual los índices son más altos en Argentina.

“El tema del INDEC fue manejado políticamente o mediáticamente –insistió-. No quiero cargar las tintas en cuanto a conspiraciones, pero lo cierto es que esta lógica y simple comparación racional que uno hace con países vecinos refleja lo que estoy diciendo”.

Las retenciones

El representante de C5N le preguntó si estaba arrepentida de algo que hubiera hecho durante estos 8 meses de gestión, y Cristina advirtió que “volvería a impulsar la resolución 125 de las retenciones móviles en la Argentina”.

“Sí, porque creo que por primera vez en la República Argentina, desde el advenimiento de la democracia, las instituciones de la democracia, Poder Ejecutivo y Parlamento argentino nos hemos puesto a discutir en serio una ley que por primera vez tocaba la redistribución del ingreso en la Argentina”, señaló.

Recordó su pasado como legisladora y dijo al respecto que muchas veces se trataron cuestiones relacionadas, pero siempre respecto a los recursos del Estado. “Siempre digo que con la plata del Estado todos son socialistas, el problema es cuando como sucede en otras sociedades más modernas se redistribuye la renta de esos sectores con más nivel de rentabilidad”, manifestó.

Cristina agregó que “en el Parlamento siempre tocó discutir temas que iban en contra casi de lo que uno entiende debe ser la redistribución del ingreso”.

Hizo memoria para recordar la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, las reformas laborales, “pero creo que fue la primera vez que en realidad tuvimos la oportunidad de discutir cómo se distribuyen rentas excepcionales en la República Argentina”, e insistió en remarcar que “instalamos un debate que no estaba presente”.

Siguiendo con las consideraciones legislativas, resaltó el valor de ese debate tanto como cuando en la anterior gestión se anularon las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

“Se ha disparado una discusión que creo que va a seguir –insistió-, porque creo que el problema de la concentración de la riqueza y un mundo cada vez más demandante de alimentos va a exigir instrumentos muy importantes. Hay más de 40 países que han tomado restricciones a sus exportaciones de alimentos.
En Estados Unidos hubo 40 sesiones para tener restricciones sobre mercados a futuro en el tema de commodities”.

La Presidenta destacó que “esta es una discusión que podrá retrasarse, fracasar, pero que deberá ser retomada como un instrumento de política económica”.

Resaltó que la Argentina “es un país exportador neto, donde al modificarse los términos de intercambio comercial y alcanzar materias primas un altísimo valor, comienza a presionar sobre los precios internos”.

“Son discusiones que hay que despojarlas de un sesgo ideológico o dogmático o de adjetivaciones –agregó-. Cuando se adjetiva demasiado tal vez no se quiera abordar el núcleo del problema”.

A continuación, invitó a toda la dirigencia a que “cuando debatamos estos temas podamos despersonalizar, no ser autoreferenciales; éste fue un problema objetivo: alimentos, precios, energía que hoy tiene el mundo y la Argentina hoy no está exenta”.

Ante una pregunta de Telesur respecto a la próxima visita de Lula al país, resaltó Cristina la “firme convicción tanto de Lula como mía de que la integración es una necesidad absoluta en ambos países Además revela la importancia de la Argentina a nivel de inversiones por ser altamente competitiva”.

Habló de cerrar la ecuación energética en América Latina y resaltó la incorporación de Venezuela al Mercosur, porque “tiene que ver con la ecuación alimentos, energía e industria”, dijo.

“Cuando uno aborda una discusión de intereses debe alejar las ideologías”, dijo en otro pasaje, agregando luego que “cuando uno habla de crecimiento económico, también habla de personas”.

Superpoderes

Desde el diario La Nación le preguntaron si avalaba las conductas que se registraron en los últimos tiempos, mediante los cuales se denunciaron patotas e incidentes serios en el INDEC, como así también episodios de violencia durante la crisis del campo con grupos vinculados a Moreno y si esa calidad institucionales avala la prosecución de los superpoderes.

La pregunta molestó a la Presidenta, que observó que “me llama la atención el verbo utilizado: defender a un funcionario. Si alguien defiende es porque alguien ha atacado. No creo que alguien haya atacado”, dijo.

“Las conductas de los funcionarios deben ser valoradas por su gestión”, dijo.

Respecto a los superpoderes, dijo que “es un tema superado por una modificación que hubo de la legislación”, y recordó que el Parlamento siempre tiene una manera de auditar las partidas manejadas desde la Jefatura de Gabinete, remarcando que “el contralor de los fondos públicos es total y absoluto”.

“Hemos avanzado en calidad institucional”, destacó en tal sentido y volvió a hacer hincapié en la cuestión de los decretos de necesidad y urgencia, que siempre motivaron –dijo- “editoriales y números enteros en estadísticas sobre DNU, más allá de que son un instrumento que prevé la Constitución”.

“Sin embargo, en virtud de calidad institucional, quien habla no ha firmado nunca un decreto de necesidad y urgencia -se autoelogió-. Ojo, no había que hacer ningún reconocimiento, pero en calida institucional creo que hemos avanzado”.

Destacó en tal sentido que el contralor corre por cuenta de “la auditoria general, la Sigen, el Parlamento, la Comisión Bicameral, ustedes mismos… hoy el conocimiento de cualquier acto da un control total y absoluto a la ciudadanía sobre todos y cada uno de los funcionarios”. Agregó a todos esos organismos de contralor a la Corte Suprema, de la que “nos enorgullecemos”, destacó.

Respecto a qué valor de la moneda calculaba para el futuro, dijo que “si pudiera saberlo, no estaría acá en Olivos”. Dijo que eso es un instrumento del Banco Central, cuya autonomía resaltó, destacando que “ha permitido tener una administración muy sana en materia cambiaria y una solidez financiera”.

“No hay un tipo de cambio presidencial”, aclaró la Presidenta.

Ley de Radiodifusión

Desde Página 12 le preguntaron sobre una nueva ley de radiodifusión y qué cambios pensaban hacia delante, a lo que dijo que se mantuvieron múltiples reuniones con distintas entidades para preparar una nueva ley para los medios. “Todo lo que tiene que ver con el aspecto de pluralidad y diversidad en materia de radiodifusión. Y también con la tecnología”, destacó.

“Si uno analiza la actual ley, lo más moderno que existía cuando se sancionó era la televisión a color, ni siquiera fax había, creo –puntualizó-. Hay que tener en cuenta no solamente las demandas de pluralidad, sino también esencialmente preparar el marco regulatorio para la incorporación de tecnología, sino no s vamos a quedar en el medioevo”.

La Presidenta resaltó el lanzamiento de un anteproyecto de ley para que sea sometido a todos los sectores involucrados “para que realmente podamos encontrar un instrumento de consenso en el que todos se sientan involucrados y para preparar a la argentina para el salto tecnológico que se viene”.

Respecto a una asignación universal, dijo que “estamos trabajando muchísimo en instrumentos, con análisis que tienen que tener siempre un costado fiscal. Porque cualquier asignación tiene que tener recursos para poder ser pagada”.

”Débil y pusilánime”

Cuando la periodista de Folha de San Pablo le preguntó si “es el Presidente el que decide”, en alusión a Néstor Kirchner, Cristina lo corrigió: “El ex presidente”, a lo que la periodista agregó diciendo “presidente del Partido Justicialista”. La Presidenta sonrió y aclaró que “por ahora no pienso competir con eso”.

“¿Cuánto hace que estás acreditada en el país?”, le preguntó a la periodista brasileña, aclarándole que “si hubieras estado acreditada en el año 2003, hubieras visto en letras de molde el comentario exactamente al revés. Era esta señora la que iba a mandar, a decidir, porque Kirchner era un pusilánime, un pelele. Kirchner era un desconocido en Buenos Aires y yo era muy conocida”.

La explicación sirvió para aclarar que “ahora es al revés, la que soy débil, pusilánime, manejable, soy yo. No es cierta ninguna de las dos historias.
Somos dos militantes políticos”, dijo y atribuyó ese tipo de comentarios a “una lectura sesgada de las cosas. Ni lo uno ni lo otro, simplemente cuadros políticos que trabajamos desde hace muchos años por ideas comunes acerca de qué sociedad y qué Argentina queremos para nuestros hijos”.

“Tal vez a muchos les resulte raro tener ideas comunes. Yo me congratulo de que así sea porque da un fortalecimiento a las condiciones humanas de cada uno”, destacó.

Cuando le preguntaron por la falta de credibilidad en los índices, Cristina dijo que “los empresarios por allí cuando hablan con los periodistas dicen una cosa y cuando hablan con los funcionarios otras. A la hora de los cócteles, siempre son críticos, pero cuando toman decisiones lo hacen acertadamente”, dijo.

En cuanto al tema del Club de París, lo definió como “un tema que nos ocupa” y recordó que ese organismo quiere someter el plan a una discusión con el FMI, postura que no comparte este gobierno.

“Cualquier proceso de renegociación de deuda necesariamente debe dar la posibilidad al país de seguir creciendo”, aclaró la Presidenta, parafraseando a su esposo respecto a que “los muertos no pagan sus deudas”, por lo que “cualquier proceso de renegociación debe dar la posibilidad al país de crecer”.

Lecciones del campo

Cuando un periodista francés le preguntó sobre las lecciones que sacó de la crisis del campo, dijo que “el método fue la adopción de una resolución en la cual el Poder Ejecutivo tenía plenas facultades, y que luego, por las diferencias que surgieron, en una decisión de darle mayor institucionalidad y democracia, decidí enviar al Congreso de la Nación para que fuera allí donde se discutiera esto que había sido objeto de controversias”.

“Una decisión controversial porque afectaba a sectores chicos en términos numéricos pero poderosos en términos económicos”, dijo la Presidenta, para recordar que “enviamos al Congreso y nos sometimos al resultado de ese Congreso. La conclusión que tengo es que si bien en la Cámara de Diputados obtuvimos la mitad más uno, en el Senado no lo pudimos hacer. Tal vez la autocrítica que debería hacerme es cierto grado de ingenuidad frente a la reacción de lo que serían sectores muy poderosos a la aceptación de sus privilegios. Cuando ve el resultado de la película completa ve que los que terminaron beneficiándose fueron los exportadores”.

“Los únicos que realmente resultaron beneficiados fueron los sectores más concentrados de la economía”, remarcó la Presidenta, quien habló luego de “ser funcional aún sin quererlo a intereses que no quieren defender”.

“La redistribución del ingreso es una batalla muy dura en la República Argentina”, dijo como conclusión inicial, señalando que “la otra es la necesidad que tendríamos de tener un sistema en el cual cada partido pudiera representar lo que dice representar”.

“La calidad institucional no es de un solo poder –dijo-, sino debe ser responsabilidad de todos los involucrados, los partidos políticos también y es curioso cómo cuando uno vio las votaciones, sectores que se han ubicado en el progresismo terminaron votando cosas de intereses de sectores poderosos”.

“Era la primera oportunidad que podíamos votar en el Congreso un proyecto sobre redistribución del ingreso y sectores minoritarios que siempre presentaban proyectos que estaban a la izquierda de todo el mundo no lo hicieron”, comentó, preguntándose si habitualmente no presentaban esos proyectos extremos porque pensaban que no se iban a votar. “Porque cuando tuvieron la oportunidad, no lo hicieron”.

Julio Cobos

Desde América TV le preguntaron por el voto de Julio Cobos y si a partir de la actitud del vicepresidente no se podía hablar ahora de “triple comando”, a lo que Cristina respondió diciendo que “la Constitución es muy clara. Hay que desdramatizar, cada uno es responsable de las decisiones políticas que realiza”.

“No me corresponde a mí adjetivar sobre las decisiones del vicepresidente –dijo-. Los roles están muy claros, son roles muy delimitados”.

Y respecto a las versiones circulantes respecto a que había llegado a firmar su renuncia, dijo que sólo había firmado en su carrera política tres renuncias: a la vicepresidencia de la Cámara de Diputados de Santa cruz, cuando fue el juicio político al gobernador Del Val; la segunda como diputada nacional cuando se quedó como diputada provincial en su provincia, y la tercera cuando renunció como senadora para hacerse cargo de la Presidencia de la Nación.

El cronista de Canal 13 le preguntó sobre las acusaciones que se hacen contra Julio Cobos, al que se ha tildado de traidor. ¿Tiene perfil de eso?, fue la pregunta puntual. “Yo tengo mucho respeto por las instituciones”, fue la lacónica respuesta presidencial.

El representante del New York Times preguntó por qué era tan necesario enfrentar a los manifestantes, a lo que respondió que “en realidad nunca se vio desde la democracia un nivel de virulencia, de lockout patronal, corte de rutas, de afectación de todas las actividades económicas, no fue la virulencia de parte del Gobierno”.

“No había ningún funcionario, ni gente que pudiera compartir la política del Gobierno escrachando a los que votaban a favor o los funcionarios” que respaldaban las retenciones”, dijo, remarcando que “las formas antidemocráticas no partieron del Gobierno”.

“El Gobierno tomó una decisión como parte de lo que le corresponde como gobierno. Pero el ataque, la virulencia no fueron de parte del gobierno, al contrario”, sostuvo.

“Lo más sustantivo tal vez fue que el Gobierno jamás tomó una acción que pudiera desencadenar un hecho de violencia. Aun cuando desde el otro lado se provocaban hechos de violencia. La violencia era ejercida desde el otro lado”, dijo.

El sistema ferroviario

Cuando le preguntaron sobre el Tren Bala, vinculándolo con el mal servicio actual de trenes, dijo que el sistema ferroviario había sido devastado en los 90, aclarando que “estamos haciendo una gran inversión en materia ferroviaria; también es cierto que el precio de las tarifas ferroviarias es de 0,92 centavos para las tarifas más largas”.

“Invitaría a que usted recorriera los países limítrofes y vería que los precios son más altos”, por lo que en la Argentina hace falta una inversión más grande. Respecto al Tren Bala, dijo que “no es que sacan dinero del sistema, sino dinero que es financiado únicamente para ese proyecto. No se saca un solo centavo del Presupuesto nacional para financiar este tren que es importante. No tiene un solo peso del presupuesto nacional”.

Aclaró que “en el sistema ferroviario se están haciendo importantísimas inversiones” y citó casos como el soterramiento del Sarmiento y la electrificación del Roca, todo lo cual “tiene como limitante el tema de la tarifa que se cobra”.

Dijo al respecto que el boleto tal vez debería estar en 3 o 4 pesos, pero “tenemos que equilibrar las posibilidades del usuario con las de inversión”.

Agregó que “el ramal hoy más deteriorado creo que es el Roca, otras han mejorado sustancialmente, pero en el Roca estamos trabajando… Pero también está la limitante del precio”. Y concluyó el tema insistiendo en que “es muy difícil dar una buena calidad de servicios con tarifas tan pero tan bajas”.

Cuando desde la agencia española EFE le preguntaron si habría más cambios en el Gobierno, Cristina respondió con un lacónico “no”, tras lo cual vino la pregunta desde Canal 7 respecto al juicio a iniciarse contra el ex general Bussi. Ante ello resaltó que “la República Argentina es mirada en el mundo como ejemplar por el respeto irrestricto a los derechos humanos. Y eso se da en todas partes”.

Elecciones en EE.UU.

El representante de Newsweek le recordó el caso Antonini Wilson y la relación argentina con Estados Unidos, ante lo cual recordó la Presidenta que ese episodio estalló en su segundo día de gestión y recordó “lo que dije y nunca retiré de mi pensamiento lo que consideré que era eso. Hoy la relación con Estados Unidos es normal y seria, como debe ser con todos los países del mundo”.

Más cómoda se sintió respecto a la segunda parte de la pregunta, respecto a la relación que esperaba mantener a partir de enero con un nuevo presidente en Estados Unidos. “Debo confesarle que nunca seguí una campaña electoral con el interés que tuve en esta”, dijo en referencia a la campaña norteamericana y admitió que “no debería pronunciarme acerca de estas cosas”, cosa que debería hacer el canciller Taiana, aclaró, pero resaltó que “por ejemplo sea hoy candidato a presidente un hombre de color como el senador Obama, alguien que me ha sorprendido por su personalidad y discurso, revela en un país que hasta hace 40 o 50 años alguien podía ser asesinado por ser de la comunidad afroamericano, revela de parte de la sociedad americana una vitalidad sorprendente y admirable”.

“Revela una cabeza muy abierta, si uno la compara con ciertos episodios que nos han tocado vivir en la Argentina recientemente donde un color de piel era casi un instrumento de condena, y uno entiende porqué algunas sociedades ocupan el lugar que ocupan –señaló Cristina-. Es realmente admirable que hoy esté compitiendo un hombre de color, debe sentirse orgulloso usted”.

La Presidenta no hizo la más mínima mención respecto al candidato republicano, John McCain.

Respecto a si habría más conferencias de prensa, dijo que en esta oportunidad se tomó la decisión de charlar después de las cosas que han sucedido en estos ocho meses de gestión, pero descartó que vaya a convertirse en una práctica semanal, “no lo hace absolutamente nadie. Lo importante es hacerlas cuando las hace, bien”.

Coparticipación

Sobre una nueva ley de coparticipación dijo que “una de las personas que más trabajó para la ley de coparticipación he sido yo como constituyente”, y aclaró que una nueva ley está pendiente desde 1994, pero aclaró que la misma necesita un rango muy especial de aprobaciones.

Sobre un supuesto manejo discrecional de los fondos, enfatizó que “nunca hubo un incremento de la coparticipación como se ha desarrollado desde 2003 a la fecha” y destacó que “toda la obra pública se ha federalizado”, haciéndose en forma descentralizada.

Dijo que “la descentralización de los recursos ha sido formidable” y respecto al reclamo puntual de la provincia de Córdoba, dijo que eso tiene que ver con cuestiones provisionales que han sido explicadas por el secretario del área, Amado Boudou.

Las encuestas

Ante la referencia respecto a la publicación de una encuesta de Poliarquía que resalta la fuerte caída de la imagen de Néstor Kirchner, como la misma había sido publicada en el diario La Nación, Cristina Fernández dijo que “es muy difícil que el resultado de una encuesta no coincida con la línea editorial de un diario”.

Luego apuntó que “nosotros tenemos otras encuestas a las que tiene La Nación, que obviamente tiene una línea editorial muy crítica de este Gobierno”, aunque repitió dos veces que “tiene todo el derecho a tenerla”.

“Tenemos encuestas que no son las que publica hoy Poliarquía”, insistió y recordó que “en las elecciones decían también que iba a haber segunda vuelta.
También cuando ganamos por más de 50 puntos de diferencia la provincia de Santa Cruz, las encuestas decían que íbamos a perder las elecciones”.

Alrededor de 150 medios nacionales e internacionales se habían hecho presentes en la residencia presidencial de Olivos para participar de una conferencia de prensa en la que el vocero presidencial, Miguel Núñez, hizo las veces de moderador.

Se acordó que se realizara una pregunta por periodista y por medio, pautándose como tiempo para la misma el de una hora y media. Concluido ese lapso, se habilitaron las preguntas de dos periodistas más, pudiendo hacer sus preguntas entonces 24 representantes de los medios.

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