Parroquianos que frecuentan asiduamente la confitería de la esquina del Congreso, no podían creer lo que veían: estaban en el lugar cuatro históricos radicales. Pero lo curioso es que no estaban juntos, sino en mesas separadas, degustando sendos cafés, atentos a las llamadas a sus celulares, según se podía apreciar. ¿Quiénes eran? Nada más ni […]
Parroquianos que frecuentan asiduamente la confitería de la esquina del Congreso, no podían creer lo que veían: estaban en el lugar cuatro históricos radicales. Pero lo curioso es que no estaban juntos, sino en mesas separadas, degustando sendos cafés, atentos a las llamadas a sus celulares, según se podía apreciar. ¿Quiénes eran? Nada más ni nada menos que los ex diputados nacionales Leopoldo Moreau, Mario Negri, Marcelo Stubrin y Luis Changui Cáceres.
Lo llamativo del caso era que pese a la larga trayectoria que los une desde los setenta, no había gestos de acercamiento salvo el protocolar saludo, más formal que nunca.
Claro que un colega no pudo con el genio y le preguntó a uno de ellos a qué se debía ese frío trato: “Es una estrategia para confundir a los afiliados”, respondió esbozando una sonrisa.
En rigor, el distanciamiento de ellos comenzó tras la caída de Fernando de la Rúa y ahora se acentuó por las posiciones diferentes a cómo hacer renacer el centenario partido. Pensar que todos ellos militaban en la famosa Coordinadora...